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La cantera

Domingo, Abril 10th, 2011

Lo que más me gusta de las procesiones es la percusión, el pom, porropom, pom, porropom. Me entra por las tripas y puede resultar casi emocionante. Hoy, al pasar por la calle Mayor en la caminata habitual del Domingo, a lo lejos se oía ese estruendo controlado. No es un día habitual de procesiones, falta más de una semana para la Semana Santa, pero guiada por mi natural instinto para el evento y la celebración, pues eso, he seguido el tamborileo y allí estaban, ellos, un batallón de infantes vestidos con faldones,  túnicas y capas, llevando estoicamente los pasos (eso sí, de su tamaño), algunos con cara de sufrimiento, otros con cara de circunstancias no entendiendo muy bien por qué les ha tocado esa cruz. Niños jugando a ser mayores.

Algunos chicos mayores intentan mantener el orden de las filas, inútil intento de poner puertas al campo porque los críos que no llevan trono tienen barrigas carameleras de las brotan golosinas, chupachups y piruletas. El público, en el que también hay mucho crío, parece un enjambre de abejas buscando algo dulce que llevar a la boca. Algunos críos llevan una bolsa de supermercado medio llena, casi no pueden con ellas.

Veo pasar a Antoñito, un niño mayor de mi cole, me mira, me sonríe y me da un puñado de caramelos. Ya en casa me he comido una piruleta.

Monumento

Viernes, Abril 8th, 2011

Cuando éramos críos pasábamos por la calle del Sepulcro, a mitad de la calle nos asomábamos a la hornacina del señor de la cama. Un Cristo muerto, tendido en la semipenumbra de una casa húmeda. Daba miedo.

No se sabe por qué en Molinica del Señor, después de años sin procesiones de semana santa, un año les dio a unos cuantos próceres la neura de resucitarlas. Empezaron muy seriecicos, con la procesión del silencio, todo a oscuras, muy austero, bonito al principio por la novedad. Lo que al principio fue una cofradía ha ido creciendo al mandato aquel de “creced y multplicaos”, aunque si vas a las procesiones te das cuenta de que detrás siempre está el mismo grupo de amiguetes.

No alcanzo a entender qué mueve a una persona inteligente a seguir a una escultura del madera por la calle caminando, tocando el tambor o llevando una vela, se me escapa.

Todavía se me escapa más que en los tiempos que corren construyan monumentos al mal gusto como el que recoge la foto, ese tenderete dorado y retorcido, con cortinillas de oro que le han puesto encima al pobre “Señor de la cama”. La emoción, el miedo y la inquietud que daba en mi infancia se ha perdido, está oculto detrás de esta tienda de campaña de oro que da miedo, sí, miedo, porque aquí no hay fe, ni devoción, solo ridículas ganas de aparentar.

Crucifixus

Sábado, Abril 2nd, 2011

Tengo un alumno muy habilidoso, le encanta arreglar cosas. Si ve algo roto  se lo lleva a su casa y lo trae compuesto.

Hace unos días llegó a su cumbre máxima de expresión, apareció con una gran bolsa puesta boca abajo sobre algo que llevaba en las manos. Creó gran expectación y después de pocos ruegos desveló el secreto… esto que veís en la foto, un paso de semana santa portátil.

Con una caja de zapatos, un “madelman”, flores de plástico, dos palos cruzados y bastante ingenio y dedicación compuso este artefacto que da bastante que pensar, y es que los conceptos religiosos calan más hondo de lo que a mi me gusta admitir.

Tuve que discutir con él porque quería pasearlo por todas las clases en procesión, cosa que le prohibí, no era cosa de hacer acólitos entre los alumnos.

El bautizo

Sábado, Octubre 4th, 2008

bautizo

Después de la tiabuelidad vienen los fastos subsecuentes: el domingo tuvimos bautizo. Graciosamente esquivé asistir a la ceremonia. El cupo de actos religiosos excede la capacidad del vaso con la música coral religiosa. No me quedé en la puerta de la iglesia fumando y de charla como se estila, simplemente no fui.

No tengo muy clara la validez de la entrada en el mundo católico de mi sobrino nieto. El padrino está sin bautizar y muy prudentemente no se lo dijeron al cura, que, como poco, habría puesto pegas a esta falta de legalidad apadrinadora. Aunque,  dada la falta de fe galopante que sufren,   el curita habría hecho la vista gorda, al fin y al cabo un cordero más en el rebaño no es despreciable.

Parece que el cura barruntaba algo o fue coincidencia que  aclarase que Angelito era a partir de ese momento hijo de dios mientras los no bautizados, entre ellos el padrino y unos cuantos primos suyos,  quedan en la categoría (inferior) de criaturas de dios, a la altura de los caracoles, las piedras, las aguas de los ríos. Queda el consuelo de que el Papa hace un tiempo diese por clausurado el limbo. Las víctimas de nuestra apostasía quedan a salvo de ese lugar insulso.

Mi hermano, el abuelo de la criatura, nos invitó a lo que él llamó un aperitivo  y yo llamaría una comilona. Todo buenísimamente apetitoso. Se notó que los padres de la criatura son cocineros.

Comulgantes

Jueves, Julio 17th, 2008

un dibujo feo de narices

 

Noticias frescas:

 De mis veinticuatro churumbeles, veintitrés han comulgado. Una de mis alumnas es musulmana. ¿Infiel?

Los demás han sido entrenados en la cosa del estrés ceremonial y, con apoyo paterno y el más mínimo atisbo de vergüenza, han encontrado la excusa legal para pasar de los deberes.

Sentirse parte de la Iglesia Católica, afianzar la fe es un concepto que les queda grande. Eso sí, los catequistas hacen un esfuerzo porque sean capaces de ponerse en lugar de los demás, adquirir “uso de razón” -uno de los argumentos más válidos que trasciende el hecho de comulgar-, entrar en la vida adolescente, paso imprescindible para la adultez.

Ellos definen sus actividades en la catequesis como “hacer deberes”… y están deseosos de llegar a la ceremonia para no volver a pisar la iglesia en mucho tiempo porque se aburren.

Uno de mis chicos, traumatizado, no esconde su malestar cuando dice que su madre lo vistió de “marinero pobre”. Y otra, concluye, cuando le pedí que escribiese sobre la ceremonia: “leímos y escuchamos al pesado del cura. Después del aburrimiento vino la ¡¡ Fiesta!!”

Buscas el sentido religioso del acto y resulta que aquí ni dios habla de dios, y chocas con la cosa material pura y dura: el convite, el traje, las fotos, la lista de regalos…

¿Pero son católicos? Según parece sigues siendo católico hasta que decides borrarte y lo consigues, la catolicidad no desaparece por la falta de uso.

 Esta entrada que no pega con la época veraniega fue escrita en mayo (tiempo de comuniones)  y viene a cuento después de leer la noticia de que sólo el 57 % de los españoles se califica  como católico. Nosotros superamos ampliamente la estadística, por un treintaytantos por ciento más.

¿Seguirá siendo Molinica  el pequeño VAticano? ¿O eso era la Ribera?

A por ellos….

Martes, Enero 15th, 2008

Noticias frescas, volví a clase hace una semana y sigo viva. Volver a clase se hace cuesta arriba, aunque este trimestre será corto, muy corto, así que ánimo y a por ellos, que son pocos y cobardes.
Llevo años usando esta expresión antes de entrar a clase. Me doy cuenta de que me repito. A la brevedad del trimestre se suma que el jueves es San Antón. No pienso dedicarme a la contemplación y renunciar a la vida mundana para ser ermitaña, es que es fiesta en Molinica.  “Hasta San Antón pascuas son”. ateo.jpg

Es una pena que se vaya dejando de lado la hagiografía , sin entrar en el contenido religioso, milagrero,  a mí no se me han olvidado las historias de la historia sagrada, de las vidas de santos que nos contaban las señoras monjas. Eran fascinantes  y además explican muchos cuadros, esculturas y edificios que nos rodean, a la par que vivencias de la época.
En mi casa, que es como decir en mi cabeza, lo religioso tiene mala prensa por su relación con la iglesia católica, que a pesar de tener cosas buenas no crece en el sentido que a mí me gustaría. ¿Por qué las hijas de los vecinos no pueden ser curas, obispas, arzobispas y papisas? ¿Por qué la iglesia, o más bien la jerarquía de la iglesia católica es tan carca?

Me estoy viendo en el intríngulis de dar religión a mis churumbeles, me está costando lo mío porque dar religión desde el púlpito de un ateo es complicado aunque una lo hace desde el más absoluto respeto y asepsia.
Mis zagales están en un momento crítico, es año de comuniones y, por la influencia de las catequistas, sufren ataques místicos permanentes que serán curados dos días después de guardar en el armario el traje de almirante y princesa. El mundo actual es así, creyente mientras conviene y complace.

 

En Molinica por San Antón se iba a Las Salinas de excursión. Moja la puntita de un gajo de  naranja dulce y maduro en el salero, vivirás una experiencia molinera.