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The Queen Syphony o el antiensayo general

Sábado, Mayo 19th, 2012

Un jueves nos citaron a las 7 de la tarde para ir al ensayo general de la sinfonía de la reina (sé esto porque el traductor de google actúa y me lo dice, la reina debe ser Freddy Mercuri). Noventa kilómetros (90) después llegamos puntuales a la cita. Aprovecho en el autobús para intentar una siesta que no me sale, me limito a dormitar.

¡Oh! ¡Sorpresa! Está el director, están las sillas, los atriles, los escenarios para la banda y el coro y un gran vacío: no hay músicos. ¿Qu´ est que ce? ¡Oh, la, la! Pues nada, paciencia. Para entretener el tiempo se van a la Mallorquina a comprar empanadillas deliciosas. Golosa,  (de gula, porque no soy de dulces)  me como una  empanadilla de atún que me sienta como un tiro.

Repasamos lo nuestro sin la banda. Ellos van llegando  en un lento goteo, desenfundado los instrumentos y arropando  sillas en trapos rojos. Resignación y paciencia. Afinan. A las diez, ya están todos,  o casi, en disposición de acompañarnos. El director decide entonces que, dada la hora, sólo repasaremos los tres movimientos en que participamos todos. Como he hecho uso de la resignación no estoy cabreada ni nada.

A las, casi con la faena rematada, la banda calentita, llega el momento final de la obra: un remate espectacular, la banda a todo trapo, las contraltos en un mi agudo (acojonaditas), las sopranos segundas en un sol 5, y las sopranos primeras lanzadas al do de pecho (Pavarotti, Pavarotti, hubiera dicho Virginia) y NO SALE, NO Sale, No sale, no sale…¡ glub, glub, glub¡ Tierra trágame.

Nota: un ensayo general es un repaso a toda la obra de principio a fin tal como se hará ante el público. La sabiduría popular coralística dice que a todo mal ensayo sigue un buen concierto.

 

The Quenn symphony

Sábado, Abril 28th, 2012

Colaborar es trabajar juntos. La banda de música de Yecla nos invitó a cantar con ellos The Queen Symphony, y les dijimos que sí. Yo dije que sí por variar, compensar los misereres, las bodas, los conciertos esclavos del ayuntamiento de Molinica porque cantar sobre el colchón de una orquesta o una banda es un lujazo. Dije que sí,  y en ello estoy… en el sí. Por eso, por no pensar.

No  pensar lo lejos que está Yecla (100  km) y lo durísimo que es cantar contra una banda de 97 músicos armados de trompetas, trompas, tubas, cornos, oboes, clarinetes, saxos… bajos, piano, bombos, timbales y platillos. Toda la maquinaria inventada para hacer ruido armónico frente a nosotros. ¡Pobreticos!

El primer ensayo fue una merienda de negros, la banda se nos comió con tomate, no sé si frito o partío con ajicos, pero resultamos deglutidos por ese monstruo musical.  Sólo se oía banda. Estaba perdida, vapuleada por el ventarrón del altiplano que rebotaba en las paredes del local de ensayo. Sorda de mis compañeros e incluso sorda de mí misma.

¿Por qué me meteré yo en estos berenjenales?

 

La Traviata

Domingo, Abril 15th, 2012

La Traviata u “otra tísica que se nos muere”.

Sábado 14 de abril de 2012. Cines Yelmo de Alicante en transmisión directa desde el MET de New York.

Violeta es una señorita casquivana que gracias a su mala vida de juerga y fiesta continua está en las últimas. Conoce a un joven inexperto que se enamora mucho, pero mucho, mucho de ella. Tanto es el amor que la convence para pasar de la juerga general a la juerga particular con él. Se van a vivir juntos. El mozo, después de meses de concubinato se da cuenta que la pasta no cae de los árboles y es consciente de que ella es quien paga las facturas. Muy dispuesto va a pedirle dineros a su padre, ni de coña piensa en buscar un empleo, pero esto es otra historia.

El padre, aprovechando la ausencia habla muy seriamente con la señorita sobre lo erróneo de la relación, entre otras cosas porque vivir con una Traviata (traducido del italiano “perdida”) impide que su hija haga un buen matrimonio. Violeta que es sensible a lo práctico decide dejar al novio para que el padre cumpla objetivos. Se busca otro novio y el pobre chico se vuelve loco del celos, se dedica al juego, gana un pastón y de paso le abona a ella los dineros gastados antes humillándola todo lo que puede.

Pasado un tiempo, Violeta está muy enferma, agonizante. Los hombres reflexionan o ¿la hermanita se ha casado? y muy arrepentidos vuelven reconociendo sus errores, intentando recuperar el amor perdido. Y nada, la chica se muere muy contenta, eso sí, porque ha recuperado lo que más quería.

 

Natalie Dessay estupendísima. La primera vez que la vi fue como “La hija del regimiento” en un papel muy cómico. Tenía mis dudas sobre su registro dramático, y sí, lo borda.  Y los demás también. Un poquito más flojo el tenor para empezar, pero una vez metidos en harina, disfrutamos de un excelente espectáculo.

 

 

 

Madame Butterfly

Domingo, Abril 1st, 2012

madame butterfly

Hace muchos años un aventurero americano llegó a Nagasaki para una temporada, como no le gustaba ir de geishas decidió buscarse una esposa. Pinkertón, así se llamaba el tipo, lleva al altar japonés a la señorita Mariposa. La  zagala ante este acto de amor, le corresponde y  se enamora hasta los fondillos del kimono de Pinkerton. Su familia encabezada por el tito Bonzo la repudia y ella se hace la ilusión de que es americana.

Una vez terminados sus negocios,  Pinkerton vuelve a su país, desaparece durante tres o cuatro años. Mientras Butterfly suspira, le guarda la ausencia y cría al hijo que ha tenido al poco de marcharse el yanki.

El americano vuelve casado, no quiere verla, pero ella, que vigila a diario el puerto sabe que ha vuelto y le espera. Pinkerton manda al cónsul americano para anunciar la buena nueva,  está casado y la japonesa no entra en sus planes. Pinkerton se entera de  que ha sido papá y lleno de amor paternal decide salvar a la criatura de la arcaica civilización japonesa llevándoselo a su país.

Mariposa no pierde la esperanza, los japoneses parece que son optimistas, vela toda la noche esperando el regreso de su esposo convencida de que todo será como antes. Con el día se aclara que todo su amor es inútil. Sumisa, muy sumisa, entrega al niño y se hace el harakiri.

 

Fin

Ópera en tres actos de don Giacomo Puccini. Un dramón de campanillas para llorar un rato si tienes el ánimo  tierno.  Ayuda mucho, al llanto digo, la transcripción a música que hace Puccini de los sentimientos angustiosos del amor no correspondido.

Vista el sábado 24 de marzo en el auditorio “El Batel” de Cartagena.

Compañía de ópera internacional de Conocerlírica. Decir que la solista, Miki Mori, se defiende como gato panza arriba en un papel intenso, difícil, agotador.

 

La sala grande del Batel estaba  abarrotada hasta la bandera. Nosotros en nuestro palo del  gallinero tuvimos la precaución de llevar los  prismáticos y así pudimos ver algo más de lo que la enorme distancia al escenario nos permitía.  Nuestros vecinos, pollos, gallos y gallinas  se portaron muy bien. Las señoras muy puestas, muy garbosas sobres su tacones de vértigo, muy en peligro al tener que bajar las escaleras que dan acceso al gallinero. Me sentí como en una trampa. Una sola escalera de vértigo te permite acceder y escapar del lugar en caso de emergencia. Visualmente muy bonito, moderno, pulido,  colorista, brillante y cómodo, pero entrar allí exige un acto de fe en que los accidentes, los terremotos  o los incendios  no ocurren todos los días. Si algo así ocurriese lo más inteligente es encomendarse a dios. Así que aconsejo asistir a los eventos del Batel bien confesado porque aunque un poco de excitación y adrenalina nunca están de más, tomar precauciones para ir al cielo es prudente.

 

Iolanta

Sábado, Febrero 25th, 2012

Los reyes me trajeron un regalo muy especial, unas entradicas para el Teatro Real de Madrid para escuchar, más que ver, dos óperas en una sola sesión: Iolanta de Tchaikovsky y Perséfone de Stravinsky.

¡Olé!

Tenía muchas ganas de ir al Real, y después de la experiencia, repetiré.  En el test que aplico a mis parientes, amigos y conocidos después de sus viajes, para evitar que me los expliquen detalle por detalle, es preguntar si repetirían. Si el sujeto responde que sí y deduzco que ha vivido una experiencia redonda, tanto que girando sobre sí mismo volvería al lugar de partida.

Yo volveré al  Real porque es bonito, lujoso, agradable, cómodo, tiene una sonoridad casi tan buena como la del Víctor Villegas, un público que va desde lo vulgar a lo exótico, la orquesta es muy buena y el coro divino de la muerte.

El público madrileño tiene un problema, tosiendo son los primeros, ¡ cof, cof ¡ , carraspean, hacen gárgaras si es preciso y trompetean sus mocos sobre  pañuelos. Siento arcadas. Los humores nasales son un gran enemigo de la música.

Ir al Real en fin de semana te condena a las plazas de escasa visibilidad porque el resto las tienen los abonados. Es un punto irónico ir a dos óperas que giran en torno a la vista, la oscuridad y la luz y tener un asiento de visibilidad reducida.

Filosofía aplicada

Iolanta es ciega y no es consciente de ello. Su padre, rey de un país imaginario, decide envolverla en algodones.  Todos a su alrededor hacen como si la ceguera fuese natural en todo ser vivo. Negar lo evidente soluciona el problema sólo a medias ya que el padre busca remedio para los males de su hija. Al final Iolanta es capaz de recuperar la vista a pesar de su padre. Enfrentar el problema porque el azar te pone frente a él te da fuerzas y te permite actuar.

Hay quien ve en la ceguera de Iolanta un trasunto de la defensa del padre de la pureza virginal de su hija. Podría ser pero pensando, pienso luego existo, hago cuentas,  veo  y recuerdo  Iolantas y Iolantos con los que me he cruzado, hijos de padres que negando la realidad pretenden que sus hijos no sufran, no vivan, no hagan. Personas que nunca ven, o vemos,  las deficiencias que tienen o tenemos y que hacen responsables de sus males a los otros, a la vida -indefinible fuente de males y sorpresas- al azar…

Rodelinda de Haendel

Miércoles, Diciembre 14th, 2011

Rodelinda es una reina que no tiene corona.

Grimoaldo es un rey que no tiene reina pero sí tiene corona porque la ha robado.

Bertarido no es rey porque le han robado la corona y se hace el muerto.

Garibaldo no tiene corona, no tiene reino, no tiene reina, pero tiene ambición y mucha mucha mala leche. Es el malo.

Eduige no tiene rey, ni corona, pero se quiere casar para tenerlos.

Unulfo no tiene nada, excepto un amigo.

Haendel tiene música en la cabeza, un argumento lioso y mi agradecimiento por esta ópera. El conflicto entre lo que cada uno tiene y lo que no, cuchilladas, traiciones, asesinatos, y finales felices  rellena dos horas de música maravillosas. ¡Guau ¡

Ópera vista en los cines Yelmo de Alicante en retransmisión directa desde el MET de Niu York, gran invento que nos permite ver obras excelentes por poco dinero ya que irse a la gran manzana debe costar una pasta.

Concierto de las Regiones (de España)

Domingo, Noviembre 27th, 2011

Espantando el aburrimiento en los ensayos.

La sensación de tener algo a medio cocer es inquietante. Por lo que se pudo comprobar el mismo sábado de la actuación el director también pensó que nos faltaba un hervor y sacó la olla express de los ensayos.

Convocados por la mañana para un ensayo general, lectura de arriba abajo para pulir pequeños desajustes, se estiró como un chicle leyendo cada una de las piezas, dos o tres veces, según necesidad, sobre la una nos abrió la puerta con la recomendación de que comiésemos poco y bebiésemos menos. Dormí la siesta.

A las cinco, segundo ensayo general, en el Villa de Molina, teatro maldito por incómodo tanto si vas de público como si lo haces de coralista. Un teatro sin concha acústica es como una cacerola sin tapa, la mitad de la energía se evapora.

Dado el palizón de la mañana, deseaba que Tomeu (Quetgles) se conformase con simular subidas y bajadas de escenario para coordinar a los tres coros. A veces soy ingenua. La sección juvenil andaba en lo suyo, bajo el mandato de la hormona, y Pilar trastornada detrás de ellos poniendo orden. Tomeu sacó el látigo y nos hizo repasar todo. Viendo sus intenciones decidí rebajar decibelios y cantar lo que me resulta fácil, tararear, sin esfuerzo, guardando para el concierto. Maxi, en quien confiaba hiciese de lazarillo,  decide volverme loca y se calla como un muerto. También se guardó los ases en la manga. De los demás no puedo decir nada, nuestro teatro absorbe las voces como una esponja y sólo escuchas al que está a tu lado. Descanso

Dejé preparado el traje de cantar, negro sobre negro, como siempre, superadas las dudas sembradas por Pilar sobre el exceso de negro que nos tiñe. Ella, buscando no sé qué “beautifful happy” propuso una blusita roja para las mujeres. ¿Por qué me tengo que vestir de “colorao”? Imaginaba una enorme mancha roja sobre fondo negro. “El rojo y el negro”. Stendall. Amores entre curas y señoras desocupadas. ¡No¡ Inaceptable. Esto es muy serio.

Concierto.

Los peques, que cantan tres cositas sotovocce, en suspirito, viejo truco para evitar que se desmanden a gritos en la nota más comprometida. Nosotros, en subibaja con los juveniles, esperando los pies de los dos presentadores que escenifican la conversación entre un zangolotino y su jefe que entre bromas infantiles van presentando cada canción. Los juveniles sorprenden porque van caminando hacia la polifonía, van logrando su sitio. Nosotros cantamos sin freno, no sé si bien o mal, terminé muy cansada y con la idea de coger unas vacaciones de coro hasta después de Semana Santa.

Lo mejor de lo cantado, este Chotis madrileño, aquí Don Plácido Domingo.

La flauta mágica. Mozart

Domingo, Noviembre 20th, 2011

Hecho a mano, aquí si trampa ni cartón de photoshop. Aún sé pintar.

¡Qué ilusión¡ -me decía- La flauta mágica en directo, gracias a Promúsica de Murcia. Responsable de la obra “Opera 2001″, empresa de espectáculos operísticos de andar por casa.

La ilusión es cosa de ilusos, en este caso, en el más peyorativo de los significados, y me lo debo aplicar. Un ejercicio de paciencia hicimos para soportar las dos horas y media de representación.

Salvemos de la quema a Papegeno, Tamino, Sarastro y las tres damas, fue un placer escucharlos. Inexplicables bravos hubo para la Reina de la Noche. En mi imaginación la veo como una señora con mucha mala leche. Una persona de este natural, debe ser,  según el esquema, alguien fuerte, su voz debe ser una columna del vaticano, enorme, preciosa, florida, estriada, solemne, se pierde en la altura. Silja schindler sólo consigue lo último. El coro de niños se transformó en un coro de señoritas consejeras que por mucho que intentaron desarrollar el carácter infantil de su música, no lo consiguieron.

La orquesta arrancó la obertura fría como el hielo y mejoró algo, pero sin superar el suficiente.

Se vende la Flauta como cuento, ópera adecuada a los niños. Y lo es, un cuento triste cargado de machismo que no podemos cambiar igual que no cambiaríamos un cuadro de Goya.  El tiempo de Mozart es el que es,  y el mensaje “las mujeres hay que llevarlas de la mano, de lo contrario se desvían” está en la resolución de la ópera, en los diálogos, en el enamoramiento de Pamina por Tamino, en la carga positiva/negativa de Sarastro/Reina de la Noche.

¡Qué lentitud¡, ¡qué pesadez¡ Cada vez que voy a la ópera, con mucho ánimo -eso sí-, salgo con la sensación de que el tiempo va mucho más lento, y didácticamente me explico a mi misma que en aquella época el mundo era mucho más silencioso, la oportunidades de escuchar música eran mínimas y ya que uno iba a la ópera o a escuchar música aguantaba lo que echaran.

Tosca de Puccini

Lunes, Agosto 8th, 2011

Hay muchas formas de escuchar/ver ópera, también en el cine. En Alicante, los cines Yelmo ofrecen una temporada de ópera enlatada durante el verano. Gracias a la ciencia y la técnica, que avanzan una barbaridad, te permite asistir a lo que se ha escenificado en el Met de Nueva York. ¡ Ahí es nada !

Tosca de Puccini ha sido mi primera y única experiencia. Mi estreno con Tosca no ha podido ser mejor. Una tragedia tremebunda donde no muere el apuntador pero falta poco.

Tosca es una cantante que tiene un novio pintor al que lleva mártir porque es una enamorada celosa. El novio es roussoniano, es decir sigue las ideas de Rouseau, un punto revolucionarias en la época en que transcurre la acción -finales el XIX. Cavaradosi, el novio, ayuda a esconderse a un revolucionario en fuga. Este acto generoso  invita a participar en la acción a Scarpia, jefe de la policía de Roma. Este Scarpia es un malo de libro que lleva en mientes llevarse al huerto a Tosca, no se trata de amor, es más bien el insano deseo de jugar con ella y luego dejarla tirada al tiempo que fastidia al novio.

Scarpia envenena a Tosca de celos para conseguir sus objetivos: apresar al fugitivo, quitar del medio al novio y tirársela. Apresa al novio y lo tortura prácticamente delante de la protagonista para ablandarla, cosa que ocurre. Para perdonarle la vida aprieta las clavijas a Tosca para llevársela al huerto, y ella cede también, pero quiere a cambio la vida de su novio y una posibilidad de escape. Scarpia le ofrece simular la ejecución y  y escribe un salvoconducto. Tosca, llegado el momento de pagar su precio, se deja llevar por el asco que siente,  asesina al Scarpia con un cuchillo de mesa (sí, es verdad) y lo perdona.

A la hora de la ejecución Tosca avisa a Cavaradosi que debe simular su muerte, cosa que él, después de algunas dudas sobre el precio que ella ha pagado, acepta. Scarpia ha mentido, la ejecución es real y el pintor es fusilado. Tosca presente se desespera con la  muerte de su amante  y huye de los guardias que la buscan por la muerte de Scarpia, acorralada en lo alto del castillo de Sant Angelo se tira al vacío.

Yo lloré y disfruté como una enana, sufrir y disfrutar no es incompatible. Scarpia es mi personaje favorito, lo determina todo aunque esté muerto. La maldad es el centro de esta obra y Scarpia es su representante.

La música de Puccini está compuesta de notas y de  una marea de sentimientos que te arrastra, te estruja las entretelas y te lleva por un río encajonado del que es difícil olvidarse. Llevo días con la cabeza ocupada por el "Va, Tosca" de Scarpia, como si fuese el "tractor amarillo" pero en fino.

Don Giovanni. Mozart, en Vera.

Viernes, Agosto 5th, 2011
Un coro singular

Un coro singular

La vida a veces te sorprende y dando un paseo por el Mercado de Vera, que es como la versión reducida del del Molina vimos un cartel anunciando que el viernes siguiente, a las nueve de la noche había ópera en la plaza del pueblo. ¡Léchugas!, ¡ esto no pasa en mi pueblo !

Muy dispuestos asistimos al evento. Un grupo de estudiantes de canto polacos, en viaje de estudios por España, generosamente escenificarían la tragicomedia. Puntualísimos, empezaron la actuación cuando el reloj de la iglesia dio la última campanada de las nueve.

Don Giovanni, Don Juan, seductor sin vergüenza, circula por medio mundo rompiendo corazones y virgos. Su criado Leporello le apoya incondicionalmente. Se encuentra con Doña Ana, señorita bien que extrañamente se resiste a sus encantos cosa que enfada al seductor hasta el extremo de tomar por la fuerza lo que se le niega. El padre sale en defensa de la criatura y Don Giovanni lo mata. Doña Anna busca venganza con la ayuda de su novio.

El Don escapa y no enmienda sus costumbres, intenta llevarse al huerto a Doña Elvira, otra señorita bien y a Zerlina, una campesina al pie del altar. Caen rendidas a sus pies por las buenas o porque engaña, se disfraza, cambia de personalidad. Doña Elvira, a pesar de conocer sus argucias se enamora y espera llevarlo por el camino recto, cosa que no ocurrirá porque una “muerte” muy oportuna pasa recibo y se lleva a Don Giovanni a la tumba.

Ligeras variaciones sobre el argumento del Don Juan del mes de noviembre. Divertidísima. Bien cantada. Un Leporello actuado, es decir perfecta conjunción entre el canto y el teatro, muy lucido y simpático. Doña Anna y Doña Elvira, estupendas en sus papeles. Don Giovanni empezó muy flojo y fue creciendo en su papel, cosa un poco decepcionante cuando hablamos de profesionales o casi.

Estaréis extrañados porque no vi ninguna pega y si las hubo.

  • Una pena que cantaran sobre una grabación bastante mala de un solitario piano.
  • A falta de coro, tres vecinas de Vera sentadas a nuestro lado, cotorrearon durante el segundo acto, imposible callarlas o decirles que desafinaban.