Procesiones en Molinica del Señor
Viernes, Abril 22nd, 2011Fotos Andrés Palazón
Me acabo de levantar y me duele todo, anoche estuve de procesión.
Lejos se oyen tambores, ¿procesión de Alguazas?
Estos días mi pueblo es más que nunca Molinica del Señor. Escuché hace días que por cada militante de partido político hay cuatro cofrades. Ufff, no sé qué es peor.
Hay muchas cosas que no entiendo y eso me lleva a formular preguntas trascendentales tipo adolescente quinceañero:
¿Por qué algunas personas humanas creen que dios existe?
¿Por qué una persona adulta -y teóricamente en uso de sus facultades mentales- se coloca un sayón y un capirote y desfila en procesión?
¿Por qué muchas personas -que evidentemente se debería guiar por la ideología católica de amor, generosidad y capacidad de hacer el bien- gastan dinero a manos llenas en actos absurdos e inútiles? ¿Dónde está la caridad cristiana?
¿Qué lleva a algunos a hacer un viacrucis viviente?
Los que creen dirán, "es la fe", y en tanto razón de fe, es inexplicable. Apaga y vámonos, eso es argumentación, raciocinio, capacidad de convicción, demostración empírica de las causas y los efectos.... Miles de años de evolución de la ciencia y la filosofía para rematar en lo "inexplicable" como fundamento del comportamiento absurdo.
Lo único que me consuela de todo esto es que gracias a estas extrañas e irracionales aficiones se han creado músicas como el Stabat Mater de Kodaly -que cantamos anoche en la puerta de la iglesia de la Asunción, o que Andrés Palazón tuvo la oportunidad de hacer fotos divinas de la muerte.
En mi aburrimiento nocturno tuve oportunidad para reflexionar sobre, la calidad de las estatuas del desfile. Abstrayendo de la parafernalia de luces apagadas, flores, farolillos, dorados y sobredorados, túnicas, bordados, te das cuenta que el artista no tiene ni idea de anatomía, son meras caricaturas mal pintadas. ¿No han aprendido nada del Salzillo?
En su aburrimiento, mi amiga y compañera Amparo, conociendo nuestros tiempos muertos, se llevó la novela que está leyendo, eso es afición.
Poniendo los pies de foto compruebo que después de décadas de abandono de lo católico recuerdo conceptos e historias religiosas. ¡Qué buena memoria¡




