Madrid en verano: el 147
Miércoles, Julio 28th, 2010Madrid en verano da calor. La verdad es que en verano todo da calor. Esto son ganas de quejarse gratis.
No sé si se nota, pero he estado en Madrid visitando a mis niños, a Gallardón y a Espe.
Gallardón parece haber terminado la mayoría de las obras emprendidas, una vez pasado el sarampión preolímpico., lo cual es una buena noticia desde el punto de vista del ahorro que supone y la tranquilidad añadida, si es que la tranquilidad es algo posible en esta ciudad.
He descubierto que puedo visitar a mis dos niños hilvanando los autobuses 75 y 147 en la plaza del Callao -en obras hasta hace nada.
La ribera del Manzanares es la letra mayúscula y el punto y final del 75, pasando por Callao. El todo Madrid linealmente visto, desde el barrio del Pilar hasta Callao, Castellana arriba y abajo, es la razón de ser del 147. El autobús universal, ese que mires donde mires encuentras, uno cada siete minutos, con su aire acondicionado y su suelo bajo para que puedan subir las ancianas y las señoras con falda de tubo. El 147 es el autobús intergaláctico, omnipresente en nuestro viaje, es como cuando estás preñada y ves más preñadas que en toda tu vida.
Sumar uno y uno es fácil, de casa de Carlitos a casa de Elena, siempre pasando por Callao. Fácil, ¿no? Una solución a todo el transporte de Madrid.
Tan ubicuo transporte nos llevó a ver la exposición de fotografías sobre el tiempo detenido en el BBV, inútil intento, cerrado por lunes.
¿Por qué se cierran los museos y las salas de exposición los lunes? Yo creo que es un convenio con el Corte Inglés, los turistas se quedan con un día en blanco, posiblemente acabarán comprando chorradas en los centros comerciales que en Madrid y en algunos casos no cierran ni los domingos, ni de noche. Es cuestión de prioridades.
Como todo estaba cerrado, y por llevar la contra, no fuimos al Corte Inglés, terminamos en la catedral de la Almudena ya que entrar en el Palacio Real requería hacer una cola de cuarenta metros al sol. Como los curas están de capa caída, en la catedral no había cola.

