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No acosen al lector

Domingo, Octubre 19th, 2008
En este blog en el que ni dios comenta nada, de pronto en dos días aparecen tres comentarios en la entrada sobre el libro “No acosen al asesino” de J. M Guelbenzu.

El libro me pareció malo en su momento y me lo sigue pareciendo.

Los tres comentarios cantan loas sobre el autor y su maravillosa novelística. La cosa es mosqueante. Aquí hay una conspiración a favor del literato que entra en el límite de la desfachatez. ¿Vendrá del club de fans de Guelbenzu? La pregunta es benévola si la comparamos con estar convencida de que el propio autor o la editorial paga a un negro para que haga contra propaganda frente las opiniones negativas.

Este literato está definitivamente castigado.

 

Literatura infantil

Domingo, Octubre 19th, 2008

lector paciente

No piensen que he apagado la máquina de leer.

Soy tan jilipollas que, en octubre, antes de poner en marcha el plan de lectura de los nenes, leo todo lo que va a pasar (obligatoriamente) bajo sus ojos. Veintisiete libros en diez días, eso sí,  de literatura infantil.

La biblioteca de clase tiene muchos más ejemplares, selecciono los más adecuados y no dejo a la voluntad de los churumbeles el acto de leer, les obligo e intento controlar que lo hacen. Les exijo resumen y comentario, cosa que les fastidia bastante. Es la forma de asegurar lectura y no sólo paseo de libro. Esto es imposible si previamente no los leo yo.

En este mundo que les ha tocado en suerte, leer es a masticar almendras como ver la tele es a comer papillas. La tele te alimenta pero no deja de ser bazofia. Las almendras son deliciosas, energéticas, dulces, incluso puedes tener la suerte de que te toque una bien amarga. Leer exige esfuerzo.

Le tengo devoción a la literatura infantil. Aquí hay libros que son pequeñas joyas y otros que son un auténtico atentado contra la inteligencia infantil. Es importante que el libro tenga humor, emoción, coherencia lógica -aunque sean de género fantástico-, vocabulario rico, variado y novedoso, ritmo narrativo, información interesante o música verbal. Todo ello junto o por separado.

Al final la lectura compartida hace hábito y se pone en marcha el intercambio de opiniones y valoraciones propias, un acicate para próximas lecturas. Sólo es cuestión de empezar y comprobar que leer no es un acto tan dramático como lo pintan.

 Los mejores: Aventuras de Picofino, Buzón de Lobito (el ), Casa de los días (la), Casa del árbol (la), Chis y Garabís, Diecisiete cuentos y dos pingüinos, En el corazón del bosque, En mi casa hay un duende, Eric el enclenque, Juana calamidad/ hombre lobo, Mágica radio, Mi amigo el unicornio, Palacio de papel (el), Patatas fritas, Simbad, el niño, Superhéroes no lloran (los), Todo marcha sobre ruedas, Ultimo elefante blanco (el), Vampiro vegetariano (el).

Los demás quedan dentro del plan de lectura,  que los churumbeles tienen derecho a saber que la mala literatura existe, a través de la experiencia uno va construyendo el propio criterio.

El paciente lector de la imagen está anidado en esta página.

 

http://www.zonalibre.org/blog/placebo/archives/cat_placebo.html

 

 

Antonio B. el ruso, ciudadano de tercera. Ramiro Pinilla.

Sábado, Octubre 4th, 2008

Antoio B el Ruso

 

Si yo escribiese bien y tuviese la paciencia de ponerme a una novela tendría como estrella de oriente a Ramiro Pinilla.

Después de la trilogía de “Verdes valles, colinas rojas”, las andanzas de Antoñito el ruso me han resultado fascinantes, más que por los hechos que relata por el estilo directo, conciso y elemental que utiliza Pinilla para poner en palabras una vida de desgracia galopante. “El ruso” no podría hablar de otra manera.

 

 

Las rosas de piedra. Julio Llamazares

Lunes, Septiembre 1st, 2008

“La lluvia amarilla” es el único libro que había leído hasta ahora de Julio Llamazares. Me impresionó dejándome el ánimo por los suelos. Como suelo olvidar la trama de lo que leo y todo lo que hay alrededor de un libro, si carece de interés, sé que es un libro para releer, cosa que habría hecho ahora,  pero se lo dejé a una señora que tiene por costumbre no devolver lo que se le deja. Uno más de los muchos que he perdido por el camino.

Las rosas de piedra, aterrizando voy,  es un libro de viajes. El viajero se llama a sí mismo, elemento de distancia que no me gusta nada, mientras nos relata objetivamente, digo objetivamente porque no hay religiosidad en el texto,  su estancia en cada una de las catedrales que visita. Describe, narra peripecias de viaje, dialoga con las personas que trabajan en ellas, religiosos y seglares, anota los objetos artísticos más importantes, puede servir de guía.

No sé si creará moda, puede ser que nos encontremos visitantes con su libro bajo el brazo intentando identificar lugares, objetos y personas, con su tocho de 598 páginas bajo el brazo, amén de la cámara de fotos.

Es un libro para combinar con otros, utiliza para narrar su viaje un esquema parecido en casi todas, a veces satura. Me gusta la calma con que afronta su tarea, intuyo que placentera.

Elenita me ha preguntado hoy porqué leo libros tan gordos. Buena pregunta. Debería volver a las Selecciones del Readers Digest, invento americano, una revista que presentaba, y presenta, resúmenes de libros novedosos para personas con poco tiempo o paciencia.

¡Tiempos modernos!

El asombroso viaje de Pomponio Flato. Eduardo Mendoza.

Sábado, Agosto 9th, 2008

Compré este librito porque tenía una faja roja que anunciando su 8ª edición, además me gusta como escribe Mendoza. Debo haber leído la mayoría de sus libros y siempre me resulta entretenido, da igual que de rienda suelta a sus más enloquecidas historias o que se ponga el traje de escritor serio, te lleva adelante con una especial soltura narrativa. Es ágil, irónico, trata tiernamente a unos personajes que en muchos casos son unos desgraciados.

Me lo he tragado en una tarde aunque no es su mejor libro.

Pomponio y el cuervo de sus sueños

Pomponio Flato es un filósofo, viajero romano, patricio y de la orden ecuestre que da tumbos por el mundo en busca de un agua maravillosa que solucione un problemilla de salud que padece: flatulencia virulenta.

En su devenir llega a Nazareth, Galilea, en esos momentos bajo la dominación de Roma. Sufre incontables y penosos avatares que lo dejan en la ruina. Dado su estado de necesidad se deja contratar como detective por un niño cuyo padre ha sido acusado de asesinato. Aquí hay misterio y mucha guasa.

No lo tendrá fácil ya que en el siglo I Galilea era un país regido por una extraña combinación de poderes: romanos, reyes, sacerdotes de una y otra naturaleza, cada cual barriendo para su propia casa y dispuestos a joder al más pintado.

 

Al final soluciona el intríngulis del crimen, no podía ser de otra forma. Si quieres saber cómo, ya sabes, a leer.

 

Los libros con muchas ediciones suelen estar bien, puedes suponer que si tanta gente lo ha comprado es posiblemente porque el autor tiene lectores incondicionales a barullo o porque ha funcionado el boca a boca.

Este principio funciona muy bien con los libros infantiles, con los libros de adultos te puedes llevar alguna sorpresa desagradable ya que puede ocurrir que tu gusto no coincida con el de otros.

No acosen al asesino. J.M. Guelbenzu

Sábado, Agosto 9th, 2008

portada de libro Hacía tiempo que no ejercía el hábito de leer una página de cada tres de un libro. Era cuestión de conocer la trama de la historia pasando por encima de la palabrería hueca que pone el autor en la cabeza de sus personajes.

Eso me pasa por comprar libros dejándome llevar por el precio más que por otras referencias fiables. Los ataques de compritis que sufro en el Eroski, de dónde me cuesta salir sin llevarme un libro, a veces tienen resultados funestos.

 

Destripalibros

 Un ejecutivo agresivo se carga a un viejo juez, un tipo poco justo, arbitrario y machista, movido por la venganza.

Este sujeto se encuentra, mientras veranea rodeado de una caterva de pijos, con el juez que en su infancia tomo una decisión que marcaría su vida (leer a saltos hace que se te pasen algunos detalles y no sé qué decisión había tomado el juez).

Una sagaz jueza, Mariana de Marco, pone en evidencia la culpabilidad de este indeseable. Le ayuda bastante a concretar su descubrimientos  que el asesino se cargue también a la chica que le limpia su casa, vulgar criatura que intuye algo de la mala acción de su jefe.

 

 La tal Mariana es, según he averiguado después, el personaje guía de otras novelas de Guelbenzu. Novelas que no pienso comprar, ni leer.

 

 

Es un buen libro para encender una barbacoa.

Hasta que te encuentre. John Irving

Lunes, Agosto 4th, 2008

Jhon Irving 

Este libro es un como un ladrillo del siete, sobran 300 páginas, hay párrafos y digresiones prescindibles que, de no estar, dejarían la trama intacta. El libro pesaría un cuarto de kilo menos y sería más fácil llevarlo a cualquier sitio para leer. He vuelto a la antigua costumbre de leer acostada y sostener un tocho como este en la cama me machaca las muñecas.

Nunca me aburro con Irving, creo que he leído cuatro o cinco de sus novelas, cuenta cosas triviales, terroríficas, pasmosas, sencillas y lo hace con la gracia del buen cuentista. Sus conceptos morales se alejan de lo convencional, nunca juzga, el sentido de lo bueno o lo malo no se trasluce en lo escrito. Conductas muy condenables e incluso delictivas se presentan como hechos desnudos, objetivos, todo es relativo y explicable.

 Los personajes centrales salen adelante, entienden y aceptan los sucesos de su vida con fortaleza y humor. Irving y su fauna son entes positivos en crecimiento auque sean meros delincuentes. Elementos de juego de esta historia son: tatuadores, tatuajes, música, organistas, actores, profesores, abusos a menores, lesbianas, moteros, representantes artísticos, cine, escritores, guionistas, hermanos, padres, amigos… el orden no importa.

 

Destripalibros

 

Jack Burns es un niño de cuatro años que cree ha sido abandonado por su padre gracias al engaño persistente de su madre que realmente cumple escrupulosamente un plan de venganza contra un hombre que no la quería.

El hombre acepta, en un acto permanente de contrición, cargado de culpa por la ruptura del compromiso con esta mujer, la prohibición de esta de tener un mínimo contacto con el niño y lo observa desde lejos a lo largo de toda su vida.

Estos hechos marcan la vida de Jack, que es incapaz de ser feliz (como la mayoría de los mortales) y normal (¿quién necesita ser normal?).

En su camino encuentra cientos de personas que están en el secreto y que, tras la muerte de la madre, y con mucho esfuerzo y buena voluntad por parte de Jack, le ayudan a comprender el intríngulis de su particular historia, para mejor (siempre para mejor).

 

Si yo fuera tú y tuviese un ratito, la leería.( son solo 1.018 páginas).

 

 

http://www.jenkinsdraws.com/index.html

Sobre la imagen. Robada. En pago, aquí, más dibujos de este ilustrador.

 

 

Las cuatro plumas. A.E.W. Mason

Lunes, Julio 14th, 2008

Portada de libro. Edición 1945Un militar inglés recibe, por cobardica, un regalo envenenado de sus colegas: tres plumas en un sobre. Nunca te enterarás, si lees la novela, de cuáles fueron los hechos que llevaron a sus compañeros a su envío.

La pluma es aquí la metáfora de la cobardía. Su novia, una irlandesa estirada y contradictoria,  añade una más al grupo y le da puerta días antes de su boda. ¡Eso duele!

El soldado corre  aventuras sin cuento en el Sudán del siglo XIX hasta conseguir que sus colegas, convencidos de su arrojo y valentía,  retiren las plumas, novia incluída.

No cuento el final, pero se puede intuir. Durante el siglo XIX las novelas de aventuras no solían terminar mal. A.E.W. Mason es el autor.

Libro de viejo, comprado en el desembalaje de antigüedades de Torre Pacheco en febrero de este año. Supongo que habrá ediciones nuevas, es un clásico de aventuras. Entretenido, se lee fácil. Encuadernado en tela verde. Edición de 1945. Está lleno de manchas, da la impresión de que alguien, hace años, se comió más de una merienda mientras leía. Huele a libro antiguo, es decir, bien.

Los libros antiguos suelen oler a vainilla.

Como es un libro muy usado se abre totalmente, cosido, bien cosido. Los libros baratos de nueva edición se descuajeringan tontamente.

 

 

 

Tenemos que hablar de Kevin. Lionel Shriver

Domingo, Febrero 24th, 2008

liberadapq1.png

  

Un libro de  Lionel Shriver comprado en uno de mis típicos arranques consumistas en la librería del Eroski. Según mi “S”, cuando voy de compras el libro es la guinda que da sentido al acto de comprar.
Este Kevin  no es Kevin kostner de Jesús, conste.
Me costó lo mío pasar de la página 100. Las aventuras y desventuras de una americana inconformista, trabajadora y rica no terminaban de ajustarse a lo que suele engancharme a la hora de leer. El libro se vuelve interesante a partir de la aparición de Kevin, su retoño.
La mujer no tiene instinto maternal, no acepta las renuncias que la maternidad trae. Es madre por compromiso de pareja más que por propio deseo. El tal Kevin es un mal bicho, desde la cuna. El retrato perfecto y extremo de lo que en otra entrada yo llamaba “un cabrón natural”.
 

¿Esto, además de pasar en las novelas pasa en la vida real?
 

Ser madre exige renuncias y cambia la vida, impone aplazar los propios deseos para satisfacer los del crío. Hay algo instintivo que te hace comprender que el crío sin tu atención y cuidado está perdido. La naturaleza te predispone a ello, la naturaleza y otras muchas presiones.
Siempre ha habido madres de toda naturaleza, buenas y malas, agradables, cariñosas, interesadas, manipuladoras la tarea  de la maternidad estaba en relación a la naturaleza humana de las mujeres. Nadie cuestionaba, ni siquiera las propias mujeres, que su destino natural  consistía en atender a sus retoños, sin cuestionar nada, un estado natural para nosotras, que, al fin y al cabo,  somos las que nos quedamos preñadas.
Los tiempos cambian que es una barbaridad y hemos llegado a la liberación de la mujer a través del trabajo. ¡Viva la revolución! ¡Viva la liberación feminista!
¡VIVA, VIVA!

  

¿VIVA?¿VIVA?

Pues como que no. Esto tiene pinta de ser el mayor fraude de la historia. Convencer a una parte de la humanidad, muy grande,  de que siga cumpliendo con el trabajo doméstico (organizar la casa, criar a los críos y los viejos, ¡nuestra condición natural! ),  sumar a ello  el trabajo fuera de casa, llevar tacones (¡qué femenina eres, encanto!) y encima estar contentas porque nos hemos liberado, ¡trabajando!,  parece una tomadura de pelo o es que somos de natural jilipollas.
 

  Señoras, tenemos un problema.
 Coda:
¿ a quién coño votamos?

Cuesta de Moyano

Sábado, Febrero 2nd, 2008

 aurora jardim aranha.jpg 
  
Me he comprado un libro, en la cuesta de Moyano, un sitio que me gusta.
Cuesta arriba, cuesta abajo, los quioscos grises esturrean su carga y lanzan el anzuelo del compre, compre con miles de ejemplares libros usados, leídos, firmados por los lectores que se han deshecho de ellos, amarillos por el tiempo.
Compré “las pequeñas causas” de José María de Acosta movida por razones  sentimentales. El libro está reencuadernado  en cartoné,  vestido de una  tela floreada, desvaída, amarilla, manchada, exhausta. En la nueva contraportada hay un sello, exlibris  con el nombre de Aurora Jardim Aranha, la antigua propietaria.
Después de una breve remada por internet sé de ella que es portuguesa, escritora y crítica literaria. Y poca cosa más, luego no es Cervantes. Es más si buscas títulos de sus textos no los encuentras pero sí otras cosas:

http://www.fl.ul.pt/dep_romanicas/auditorio/Bibliotronica/PDF/Poetisas.pdf
Este libro en formato pdf, lo puedes leer si te gusta la poesía escrita por mujeres, estuvo en la misma biblioteca que el mío. Ahora forma parte de una biblioteca universal, digo… virtual.

http://www.livrariamanuelsantos.com/ctemaslp.htm

http://telefonia.no.sapo.pt/radioporto.htm

El libro tiene una dedicatoria de José mª Acosta, fechada en 1927, año en que nació mi madre. La firma del autor subió el precio del libro un poquico. Tiene el olor propio de un libro viejo, huele a vainilla y a tiempo. Leí unos cuantos párrafos a pie de quiosco y me pareció bien escrito. Un año de estos lo termino.
Lo cierto es que en Madrid compramos algunos libros más en la sección de rebajas del Vips de la Gran Vía, nos trajimos media maleta de material impreso.