Me he comprado un libro, en la cuesta de Moyano, un sitio que me gusta.
Cuesta arriba, cuesta abajo, los quioscos grises esturrean su carga y lanzan el anzuelo del compre, compre con miles de ejemplares libros usados, leídos, firmados por los lectores que se han deshecho de ellos, amarillos por el tiempo.
Compré “las pequeñas causas” de José María de Acosta movida por razones sentimentales. El libro está reencuadernado en cartoné, vestido de una tela floreada, desvaída, amarilla, manchada, exhausta. En la nueva contraportada hay un sello, exlibris con el nombre de Aurora Jardim Aranha, la antigua propietaria.
Después de una breve remada por internet sé de ella que es portuguesa, escritora y crítica literaria. Y poca cosa más, luego no es Cervantes. Es más si buscas títulos de sus textos no los encuentras pero sí otras cosas:
http://www.fl.ul.pt/dep_romanicas/auditorio/Bibliotronica/PDF/Poetisas.pdf
Este libro en formato pdf, lo puedes leer si te gusta la poesía escrita por mujeres, estuvo en la misma biblioteca que el mío. Ahora forma parte de una biblioteca universal, digo… virtual.
http://www.livrariamanuelsantos.com/ctemaslp.htm
http://telefonia.no.sapo.pt/radioporto.htm
El libro tiene una dedicatoria de José mª Acosta, fechada en 1927, año en que nació mi madre. La firma del autor subió el precio del libro un poquico. Tiene el olor propio de un libro viejo, huele a vainilla y a tiempo. Leí unos cuantos párrafos a pie de quiosco y me pareció bien escrito. Un año de estos lo termino.
Lo cierto es que en Madrid compramos algunos libros más en la sección de rebajas del Vips de la Gran Vía, nos trajimos media maleta de material impreso.