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Hasta que te encuentre. John Irving

Lunes, Agosto 4th, 2008

Jhon Irving 

Este libro es un como un ladrillo del siete, sobran 300 páginas, hay párrafos y digresiones prescindibles que, de no estar, dejarían la trama intacta. El libro pesaría un cuarto de kilo menos y sería más fácil llevarlo a cualquier sitio para leer. He vuelto a la antigua costumbre de leer acostada y sostener un tocho como este en la cama me machaca las muñecas.

Nunca me aburro con Irving, creo que he leído cuatro o cinco de sus novelas, cuenta cosas triviales, terroríficas, pasmosas, sencillas y lo hace con la gracia del buen cuentista. Sus conceptos morales se alejan de lo convencional, nunca juzga, el sentido de lo bueno o lo malo no se trasluce en lo escrito. Conductas muy condenables e incluso delictivas se presentan como hechos desnudos, objetivos, todo es relativo y explicable.

 Los personajes centrales salen adelante, entienden y aceptan los sucesos de su vida con fortaleza y humor. Irving y su fauna son entes positivos en crecimiento auque sean meros delincuentes. Elementos de juego de esta historia son: tatuadores, tatuajes, música, organistas, actores, profesores, abusos a menores, lesbianas, moteros, representantes artísticos, cine, escritores, guionistas, hermanos, padres, amigos… el orden no importa.

 

Destripalibros

 

Jack Burns es un niño de cuatro años que cree ha sido abandonado por su padre gracias al engaño persistente de su madre que realmente cumple escrupulosamente un plan de venganza contra un hombre que no la quería.

El hombre acepta, en un acto permanente de contrición, cargado de culpa por la ruptura del compromiso con esta mujer, la prohibición de esta de tener un mínimo contacto con el niño y lo observa desde lejos a lo largo de toda su vida.

Estos hechos marcan la vida de Jack, que es incapaz de ser feliz (como la mayoría de los mortales) y normal (¿quién necesita ser normal?).

En su camino encuentra cientos de personas que están en el secreto y que, tras la muerte de la madre, y con mucho esfuerzo y buena voluntad por parte de Jack, le ayudan a comprender el intríngulis de su particular historia, para mejor (siempre para mejor).

 

Si yo fuera tú y tuviese un ratito, la leería.( son solo 1.018 páginas).

 

 

http://www.jenkinsdraws.com/index.html

Sobre la imagen. Robada. En pago, aquí, más dibujos de este ilustrador.

 

 

Las benévolas. Jonnathan Littell

Sábado, Julio 19th, 2008

escalera de razasAventuras y desventuras de Alexander Aue,  un nazi, psicópata, asesino, parricida, incestuoso carente de sentido moral y que al mismo tiempo es  buen profesional, melómano, una persona inteligente y respetuosa de las costumbres y usos de su país.

No estamos ante un monstruo, estamos ante un hombre que se adapta, en el sentido darviniano del término, a su entorno.

Mientras lees, te vas acercando al personaje, le comprendes (¿?), consigues retener el asco y el vómito, simpatizas, al fin y al cabo este no es de los peores, es decir, te adaptas a él cuando lo que deberías hacer es escupirle en un ojo.

Según parece Littell se documentó ampliamente sobre los hechos históricos que vive  el señor Aue. Éste, a pesar de su currículum, sale limpio de la guerra y tiene una vida normal tras ella como fabricante de encajes (qué ironía).

Me escandaliza este desenlace pero entiendo que si  la única forma de vengar, tachar, eliminar las malas acciones de los nazis habría sido terminar con ellos,  sumar otros millones de muertos a los que ellos provocaron, caeríamos en el sinsentido de la aniquilación de lo humano. Ahí la acción de las benévolas, las furias, las euménides que aprietan pero no ahogan, que no perdonan pero son capaces de aplazar la venganza para que el mundo siga funcionando.

 

Si tienes paciencia y tiempo, léelo, son sólo algo más de mil páginas.

 

No creáis que ando puesta en mitología griega, es que el google es una fuente inagotable de conocimiento superficial.

Imagen: La escala social del “maketo” según valoración hecha en EEUU. Curiosa forma de ver el mundo  que trajo consecuencias.

Las cuatro plumas. A.E.W. Mason

Lunes, Julio 14th, 2008

Portada de libro. Edición 1945Un militar inglés recibe, por cobardica, un regalo envenenado de sus colegas: tres plumas en un sobre. Nunca te enterarás, si lees la novela, de cuáles fueron los hechos que llevaron a sus compañeros a su envío.

La pluma es aquí la metáfora de la cobardía. Su novia, una irlandesa estirada y contradictoria,  añade una más al grupo y le da puerta días antes de su boda. ¡Eso duele!

El soldado corre  aventuras sin cuento en el Sudán del siglo XIX hasta conseguir que sus colegas, convencidos de su arrojo y valentía,  retiren las plumas, novia incluída.

No cuento el final, pero se puede intuir. Durante el siglo XIX las novelas de aventuras no solían terminar mal. A.E.W. Mason es el autor.

Libro de viejo, comprado en el desembalaje de antigüedades de Torre Pacheco en febrero de este año. Supongo que habrá ediciones nuevas, es un clásico de aventuras. Entretenido, se lee fácil. Encuadernado en tela verde. Edición de 1945. Está lleno de manchas, da la impresión de que alguien, hace años, se comió más de una merienda mientras leía. Huele a libro antiguo, es decir, bien.

Los libros antiguos suelen oler a vainilla.

Como es un libro muy usado se abre totalmente, cosido, bien cosido. Los libros baratos de nueva edición se descuajeringan tontamente.

 

 

 

Tenemos que hablar de Kevin. Lionel Shriver

Domingo, Febrero 24th, 2008

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Un libro de  Lionel Shriver comprado en uno de mis típicos arranques consumistas en la librería del Eroski. Según mi “S”, cuando voy de compras el libro es la guinda que da sentido al acto de comprar.
Este Kevin  no es Kevin kostner de Jesús, conste.
Me costó lo mío pasar de la página 100. Las aventuras y desventuras de una americana inconformista, trabajadora y rica no terminaban de ajustarse a lo que suele engancharme a la hora de leer. El libro se vuelve interesante a partir de la aparición de Kevin, su retoño.
La mujer no tiene instinto maternal, no acepta las renuncias que la maternidad trae. Es madre por compromiso de pareja más que por propio deseo. El tal Kevin es un mal bicho, desde la cuna. El retrato perfecto y extremo de lo que en otra entrada yo llamaba “un cabrón natural”.
 

¿Esto, además de pasar en las novelas pasa en la vida real?
 

Ser madre exige renuncias y cambia la vida, impone aplazar los propios deseos para satisfacer los del crío. Hay algo instintivo que te hace comprender que el crío sin tu atención y cuidado está perdido. La naturaleza te predispone a ello, la naturaleza y otras muchas presiones.
Siempre ha habido madres de toda naturaleza, buenas y malas, agradables, cariñosas, interesadas, manipuladoras la tarea  de la maternidad estaba en relación a la naturaleza humana de las mujeres. Nadie cuestionaba, ni siquiera las propias mujeres, que su destino natural  consistía en atender a sus retoños, sin cuestionar nada, un estado natural para nosotras, que, al fin y al cabo,  somos las que nos quedamos preñadas.
Los tiempos cambian que es una barbaridad y hemos llegado a la liberación de la mujer a través del trabajo. ¡Viva la revolución! ¡Viva la liberación feminista!
¡VIVA, VIVA!

  

¿VIVA?¿VIVA?

Pues como que no. Esto tiene pinta de ser el mayor fraude de la historia. Convencer a una parte de la humanidad, muy grande,  de que siga cumpliendo con el trabajo doméstico (organizar la casa, criar a los críos y los viejos, ¡nuestra condición natural! ),  sumar a ello  el trabajo fuera de casa, llevar tacones (¡qué femenina eres, encanto!) y encima estar contentas porque nos hemos liberado, ¡trabajando!,  parece una tomadura de pelo o es que somos de natural jilipollas.
 

  Señoras, tenemos un problema.
 Coda:
¿ a quién coño votamos?

Cuesta de Moyano

Sábado, Febrero 2nd, 2008

 aurora jardim aranha.jpg 
  
Me he comprado un libro, en la cuesta de Moyano, un sitio que me gusta.
Cuesta arriba, cuesta abajo, los quioscos grises esturrean su carga y lanzan el anzuelo del compre, compre con miles de ejemplares libros usados, leídos, firmados por los lectores que se han deshecho de ellos, amarillos por el tiempo.
Compré “las pequeñas causas” de José María de Acosta movida por razones  sentimentales. El libro está reencuadernado  en cartoné,  vestido de una  tela floreada, desvaída, amarilla, manchada, exhausta. En la nueva contraportada hay un sello, exlibris  con el nombre de Aurora Jardim Aranha, la antigua propietaria.
Después de una breve remada por internet sé de ella que es portuguesa, escritora y crítica literaria. Y poca cosa más, luego no es Cervantes. Es más si buscas títulos de sus textos no los encuentras pero sí otras cosas:

http://www.fl.ul.pt/dep_romanicas/auditorio/Bibliotronica/PDF/Poetisas.pdf
Este libro en formato pdf, lo puedes leer si te gusta la poesía escrita por mujeres, estuvo en la misma biblioteca que el mío. Ahora forma parte de una biblioteca universal, digo… virtual.

http://www.livrariamanuelsantos.com/ctemaslp.htm

http://telefonia.no.sapo.pt/radioporto.htm

El libro tiene una dedicatoria de José mª Acosta, fechada en 1927, año en que nació mi madre. La firma del autor subió el precio del libro un poquico. Tiene el olor propio de un libro viejo, huele a vainilla y a tiempo. Leí unos cuantos párrafos a pie de quiosco y me pareció bien escrito. Un año de estos lo termino.
Lo cierto es que en Madrid compramos algunos libros más en la sección de rebajas del Vips de la Gran Vía, nos trajimos media maleta de material impreso.