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Traca de fiesta

Viernes, Septiembre 12th, 2008

aste nagusia

Estamos en fiestas y lo sé de oído. Desde hace dos días se escuchan explosiones a los lejos, cohetes, tracas, castillos de fuegos artificiales a horas regulares: al despertar, al mediodía, por la noche. Todo en honor de la santísima virgen, ¡leches!

¿Cuál es el origen de tanta explosión festiva? ¿Qué representan las explosiones? Buscando en las tripas de Google (no sé qué me pasará si se muere, de dónde sacaré la información superficial que tanto me gusta) no doy con respuesta lógica, nadie sabe cómo ni porqué surgió esta costumbre tan rimbombante. Yo sé que tirar cohetes es del gusto de la mayoría de los humanos, incluso a algunos de mi familia, mis hermanos y toda la parentela relativa se ponen tontos en nochevieja tirando petardos, es más, para mí fue alucinante asistir al concurso de pirotecnia de las fiestas de Bilbao, es decir, me gustó. Aquello tenía su intención, ritmo, armonía y trascendencia.

Pero en la traca festiva moliniquense, mediterránea y chinesca, no hay más que ruido y peste a pólvora.

Preguntas filosófico políticas

¿Por qué los ayuntamientos se gastan tanto dinero en ruido vacío? ¿No son los políticos personas inteligentes y sensibles (J)que incluso hacen mapas de ruido de sus ciudades pensando que eso altera los nervios de la vecindad y por tanto su salud? ¿Por qué lo que un día es motivo de multa y sentencia al día siguiente se excusa con motivo de una fiesta? ¿Son tan riquísimos que se permiten quemar dinero?

Buenas palabras

Jueves, Agosto 7th, 2008

Insulta que algo queda

No supieron  ver los políticos extremeños la buena intención del concejal de Torredembarra al proponer “Apadrina un niño extremeño” en su blog y respondieron  endemoniados con palabras hirientes:

 -Cateto, aldeano, hace falta ser un auténtico hijo de puta.

 El edil torrenc intuyó que se sentían ligeramente molestos y pidió disculpas por lo que él calificó como broma.

Apareció el tercero en discordia, un tal Puig, diputado de Esquerra que se hizo famoso por bañarse -documentación en la boca- en la piscina de un tal Pedro Jota, largando lo que debería callar y dijo  a los extremeños mal nacidos y desagradecidos. Hay algunos especialistas en poner paz que se deberían dedicar a la diplomacia.

 ¿Es un aldeano peor que un villano o un ciudadano?¿Es el cateto peor que la hipotenusa? ¿Hay que agradecer lo que se recibe por ley?

A lo que iba, me centro, observen que todos los contendientes son tíos y políticos,  que podrían andar pensando en estrategias para salir de la crisis inexistente, alguna ley eficaz para reducir la muerte de mujeres, en fin, algo útil, aunque fuera sólo algo. ¿Se ganan estos tíos el sueldo?

A esto se suma su inquietante su falta de recursos lingüísticos propiamente masculinos.Mentarle la madre a uno es hábito de patio de colegio propio de personas a las que falta lectura y madurez.

Analicemos sus palabras:

 Hijos de puta: hijos de mujeres con recursos más físicos que intelectuales que en su estupidez se quedan preñadas involuntariamente en el ejercicio de su profesión. Se descalifica al hijo en tanto hijo de su madre. La masculinidad queda impoluta y a salvo de desprestigio.

Malnacido: sujeto al que su madre no ha sabido dar a luz correctamente, víctima de la falta de habilidad paritoria de la señora.

Apadrinar: término positivo que supone la tutela generosa de alguien, viene de padre. ¡Oh, el héroe!

Insultos y descalificaciones de, por y para machos existen, un tal Pancracio Celdrán ha recopilado pacientemente unos cuantos miles en un libro publicado hace poco, pero en su ignorancia supina estos sujetos echan mano de lo fácil, lo que se ajusta a sus recursos intelectuales.

Aquí falta inteligencia y lectura, sobra tiempo libre y se echa de menos la intervención de Doña Bibiana  exigiendo que se dijeran cosas como picha floja, maricón,  mangurrián u ornitorrinco, dejando a las madres en paz.

Fastidia bastante saber que a estos sujetos les pagamos nosotros, todos, y además con tanta diatriba he perdido la oportunidad de que me apadrinen con efecto retroactivo, según el cuarto de sangre extremeña que tengo.

Museo del Traje

Jueves, Julio 31st, 2008

bajo la faldaSi te gusta jugar con hilos y telas, si sientes curiosidad por cómo se vestían nuestros tatatatatatatatatatatarabuelos… este es el lugar.

http://museodeltraje.mcu.es/index.jsp

Además de ver la vestimenta de siglos pasados, comprobarás la suerte inmensa que es vivir en este siglo bajo la tiranía de la moda vaquera y la camiseta de algodón, lejos de golillas, miriñaques, polisones, corsés y otras armas de tortura que disfrutaban los nobles  y ricos de toda época pasada. Cada una de estas prendas es una cárcel, una atadura contra el trabajo físico. Embutidos en tanta tela y armazón difícilmente se podía trabajar. Lo que importa es la apariencia (más o menos como ahora, el mundo camina lento en lo básico), un vestido tiene carácter de símbolo del estatus social y de posesión.

Para este trabajo sólo hay hacen falta herramientas sencillas y unas manos precisas:

La costurera, puntada tras puntada, encorvada, hilvanado, sujetando con alfileres, pespunte a pespunte, poniendo marcas, bordados, cristalitos brillantes, lazos, sobre el grueso tejido. Un trabajo duro con un final hermoso que,  posiblemente, ella nunca podría lucir. La máquina de coser no existió hasta el siglo XIX.

El reparto de bienes en el mundo suele ser desigual, injusto desde la ingenuidad del “cursiprogre” (palabra usada por un ciezano con blog: Antonio F. Marín). Para más información sobre la naturaleza de este sujeto visitar el blog del ciezano.

Y abundando en el razonamiento igualitario (no hay quien me pare),  de los ropajes de los pobres poco se muestra en este museo tan coqueto, sólo lo dedicado a los trajes regionales y de faena. Posiblemente las gentes de estas épocas no tenían más de un ato que se iría a la tumba con ellos o pasarían en herencia a alguien de su tamaño y constitución, no estaba la economía para tirar nada.

Corsé aplastador del busto. Armadura ligera. Miles de tachuelas te ponen a salvo de traicionersas cuchilladas.

Merece la pena jugar un rato en la sección didáctica. Ahí te podrás poner miriñaque y polisón, golilla y corsé, para que valores lo que te has perdido o lo que has ganado.

 

Idea de negocio

Viernes, Julio 18th, 2008

Traido por los pelos 

celebraciones

Organización de ceremonias civiles sustitutas de Bodas, Bautizos y Comuniones.

BBC

¡Deje de dar explicaciones al cura de su barrio¡
¡Siéntase a salvo de la hipocresía¡

Celebre en libertad su

NO bautizo,

NO comunión,

NO boda,

NO funeral.

 

 Y… Lo más importante….

Con listas de regalos, banquetes,  

maestros de ceremonias profesionales

 y coro (si se tercia)

 

 

Comulgantes

Jueves, Julio 17th, 2008

un dibujo feo de narices

 

Noticias frescas:

 De mis veinticuatro churumbeles, veintitrés han comulgado. Una de mis alumnas es musulmana. ¿Infiel?

Los demás han sido entrenados en la cosa del estrés ceremonial y, con apoyo paterno y el más mínimo atisbo de vergüenza, han encontrado la excusa legal para pasar de los deberes.

Sentirse parte de la Iglesia Católica, afianzar la fe es un concepto que les queda grande. Eso sí, los catequistas hacen un esfuerzo porque sean capaces de ponerse en lugar de los demás, adquirir “uso de razón” -uno de los argumentos más válidos que trasciende el hecho de comulgar-, entrar en la vida adolescente, paso imprescindible para la adultez.

Ellos definen sus actividades en la catequesis como “hacer deberes”… y están deseosos de llegar a la ceremonia para no volver a pisar la iglesia en mucho tiempo porque se aburren.

Uno de mis chicos, traumatizado, no esconde su malestar cuando dice que su madre lo vistió de “marinero pobre”. Y otra, concluye, cuando le pedí que escribiese sobre la ceremonia: “leímos y escuchamos al pesado del cura. Después del aburrimiento vino la ¡¡ Fiesta!!”

Buscas el sentido religioso del acto y resulta que aquí ni dios habla de dios, y chocas con la cosa material pura y dura: el convite, el traje, las fotos, la lista de regalos…

¿Pero son católicos? Según parece sigues siendo católico hasta que decides borrarte y lo consigues, la catolicidad no desaparece por la falta de uso.

 Esta entrada que no pega con la época veraniega fue escrita en mayo (tiempo de comuniones)  y viene a cuento después de leer la noticia de que sólo el 57 % de los españoles se califica  como católico. Nosotros superamos ampliamente la estadística, por un treintaytantos por ciento más.

¿Seguirá siendo Molinica  el pequeño VAticano? ¿O eso era la Ribera?

A buen entendedor

Sábado, Julio 12th, 2008

de limon naranja

 

 

Un regalico de una de mis niñas.

Sin comentarios.

 

 

 

 

 

 

Balones, pelotas, cuestiones esféricas. (tontuno de vacaciones)

Sábado, Julio 12th, 2008

¿Existe una relación estrecha entre la afición propia del varón por los balones (y los juegos relacionados con ellos) y la cantidad de testosterona en sangre y por ende con la conducta macho gallesca (de gallo-gallito)?

Esta pregunta me ronda la cabeza machaconamente. No aclararé las razones. Estos tíos, los aficionados a las pelotas, son proclives al comportamiento agresivo, insistente, egoísta, infantil, escandaloso, ruidoso, estresante. En razón a “sus pelotas” el mundo debería girar en torno a ellos, cosa que evidentemente no ocurre. El mundo gira a pesar nuestro.

Mi amigo, a la par que compañero, JJ me contaba hace días que la policía local de Molinica no tuvo otra que apagar las luces del parque de la Compañía (de Jesús) para bajar los ánimos de los energúmenos aficionados al fútbol de celebración del Italia-España. Los muy boludos (según el DRAE  en Argentina Uruguay:Dicho de una persona: Que tiene pocas luces o que obra como tal. yo creía que boludo era el aficionado a las bolas, pelotas, balones… aunque creo que se ajusta mejor esta definición) tomaron la sana iniciativa de bañarse en las fuentes, romper algo del mobiliario urbano y pasar de los guardias que intentaron poner orden. Los probeticos debieron acojonarse y apagaron luces, “todo el mundo a dormir”.

En mi ingenuidad, estoy esperando la macro manifestación para celebrar que Ruiz Zafón, después de unos cuantos años, ha publicado una nueva novela, que lo reciba el rey y Zapatero o vaya en procesión a visitar a la Almudena, por poner un ejemplo.

Empiezo a resignarme. La revuelta, que yo propiciaría contra el negocio del deporte, es batalla perdida, sólo hay que sopesar la proporción de páginas deportivas en los periódicos, más amplia que “local”, “nacional”, “internacional”…miradas bloque a bloque. Aquí hay mucha pasta.

No sólo eso, según los directivos de la televisión pública, gastarse unos cuantos milloncejos en la adquisición de los derechos para dar el fútbol por la tele dentro de dos años, es casi un deber patrio.

“Es deber y obligación de TVE ofrecer gratuitamente a los ciudadanos todos aquellos contenidos de interés y de calidad que entren dentro de sus márgenes presupuestarios”, ha subrayado la cadena pública en su respuesta a las críticas. “En este sentido, la adquisición de los derechos de la Liga de Campeones se ajusta a las posibilidades de gasto previstas por la Corporación RTVE, por las que rinde cuentas al Parlamento”. Literal del comunicado lanzado en defensa de su compra ante la rabieta de las cadenas privadas.

 

Sólo tengo un consuelo, a más testosterona, más posibilidad de que se queden calvos.

 

Noticia de última hora: casi estoy de vacaciones. ¡Jeje! Y dado el momento de optimismo vital les he devuelto los 18 balones a los vecinos.

 

Tía abuela

Domingo, Julio 6th, 2008

bebés

He sido tía abuela, mi sobrino Manolo ha sido padre de un “Angelito”. Nos reproducimos.
Hace 28 años, allá por abril, su madre y yo preñadísimas, fuimos juntas a ver a nuestro ginecólogo particular. Andábamos cumplidas, los críos ya estaban cocinados y llamando a la puerta.
El ginecólogo, un tal Espinosa, nos dijo aquello tan amable de “nena, súbete ahí que te voy a mirar los bajos”. Decidió en aquel momento que estábamos de parto y nos envió al Hospital San Carlos a rematar la faena. Al borde del ataque de nervios visitamos a mi hermano Antonio en la universidad y él para calmarnos nos invitó a un café.
Siempre he barruntado que ella sí estaba a punto de caramelo, nada más llegar nos atiborraron de oxitocina, y casi se le cae el crío. Así nació Manolillo, por la vía rápida, a las dos de la tarde.
Carlitos se resistió unas horas, hasta las once no dio la cara. Yo no asistí a ese momento trascendente porque me anestesiaron. La anestesia es un paréntesis en la vida, menos mal… hubiese agradecido una tila o similar en el espacio previo porque me dio por insultar a los presente mientras tenía sensaciones de descoyuntarme por dentro. Quedó en evidencia lo mala persona que puedo ser y no está bien, ejerciendo la indiferencia médica, poner en ese trance de mala bestia a persona tan comedida como yo.
A los soldados, en la cartilla, les ponían “Valor: se le supone” porque nunca guerrean y no pueden demostrar la dosis de valentía que esconden -cosa que por otro lado hay que agradecer- , los doctores, que sí entran en batalla, deberían tener “humanidad demostrada”, aunque la mayoría se resisten, quedan a medio camino, suelen ser sujetos anestesiados frente al paciente, entonces, “humanidad: se les supone.
Los recién nacidos de aquel día que, gracias a la carambola práctica del doctorcito, nacieron en el mismo espacio tuvieron entre ellos una trabazón casi de hermanos, con sus habituales amores-odios, y han crecido tan bien que ya van siendo padres.
Enhorabuena Manolo.
Mañana 51.

La Seguridad Social

Martes, Abril 8th, 2008

Este es uno de mis temas favoritos para desvariar. Veinte años estuve bajo los cuidados del Dr C. hasta que salió de nuestras vidas por razones válidas para él pero nunca explicadas a nosotros (sus pacientes) y apareció otra doctora que tomó el encargo de nuestros achaques. La mujer ha durado poco, ya nos avisó ella que lo suyo era algo transitorio, como un estado de enajenación mental,  y hemos rebotado a otra señora médica que pasa consulta por las tardes. Este horario es ventajoso si se mira desde la perspectiva de la asistencia fiel al trabajo pero me he quedado sin la excusa favorita para no ir a trabajar: “Vengo del médico”.

Como la Seguridad Social anda escasa de médicos  en sus horarios planificados da tres minutos por paciente, tiempo que,  reloj en mano,  vuela  mientras tomas asiento y te remangas la camisa para que te tome la tensión, la mujer acumula retrasos. Esperé durante 105 minutos la primera vez que fui a consulta: el tiempo que dura una película, pero gratis, no pagué entrada.
Hubo película. Se podía cortar con cuchillo la impaciencia, los interrogantes sobre qué haría la doctora para ser tan lenta, paseos arriba y abajo del pasillo de pacientes impacientes, entradas de una joven claustrofóbica que decía no poder aguantar el encierro , marroquís que pretendían entrar porque su hora ya estaba cumplida aunque delante de ellos había seis personas cuyo plazo había caducado antes que el suyo, un niño con abuela y madre en trance de subirse a las barbas de los presentes entre gritos y carreras (nene, tate quieto) Incrustada en la silla aproveché para descansar y pasar del mundo,
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 No hay nadie que pida silencio, ni siquiera aquella enfermera de papel del consultorio de la Calle Mayor, cuando el ambulatorio era ambulatorio y no centro de salud.

En los antiguos consultorios de la SS había una enfermera con pinta de actriz de película  que pedía silencio. Las salas de espera, gallinero en el que se fumaba y se disponía de escupideras en los rincones, eran una jaula de grillos. Corría la leyenda de que mucha gente iba al ambulatorio a pasar el rato, buscando cháchara. Los hogares del pensionista no existían, ni los clubs del ama de casa, y encontrarte con los amigos mientras esperabas la receta y charlar en un lugar caliente era una oportunidad que había que aprovechar.
Hay costumbres difíciles de perder, pero intuyo que hoy no vamos a la consulta a charlar mientras esperamos la receta de aspirinas. El ruido de hoy es otro ruido.

 

 

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Cosas de mujeres

Martes, Marzo 11th, 2008

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¿Por qué las expectativas sobre buen rendimiento escolar  que tengo con las niñas es muchísimo mayor que con los niños? Mis alumnos actuales son todos preciosos, pero los chicos de mi clase  son un desastre, con alguna excepción muy excepcional.
¿Los padres exigen lo mismo a una niña que a un niño?
¿Por qué teniendo brillantes expedientes académicos y valía más que demostrada, las mujeres no son las que organizan y presiden las empresas?

¿Por qué el año pasado murieron 70 mujeres en España entre las amorosas manos de sus parejas? La idea genial de repartir imanes para el frigorífico con el 016 es de una lucidez impresionante.
¿Por qué un hombre que afirma “ayudar” a su mujer en las tareas de casa es un buen hombre? ¿No come? ¿No se ducha? ¿No caga? ¿No mancha? No es necesario que ayude a nadie, que limpie su mierda.
¿Por qué una mujer que “ayuda” en casa, en los mismos términos que un tío,  es una gandula mala pécora y los más seguro es que tenga mala conciencia?

¿Por qué las mujeres son capaces de hacer varias cosas a la vez y los hombres no?

¿Por qué las mujeres cada vez son más remisas a ser madres?
¿Por qué la mayoría de mujeres que conozco se sienten feas y gordas y andan a régimen perpetuo ?
¿Por qué las mujeres pierden horas de sueño para maquillarse?
¿Por qué muchas mujeres maduras parecen árboles de navidad? El ejemplo más brillante es Teresa Fernández de la Vega.
¿Por qué las mujeres se ponen tacones si les joden los pies?

¿Por qué las mujeres se depilan, se tiñen el pelo compulsivamente?
¿Por qué la industria de la cosmética y la cirugía estética mueve tanto dinero en España y  una gran parte se lo gastan las mujeres?

Seguramente hay otros muchos más por qués relativos a conductas femeninas o hechos sociales que afectan a las mujeres de manera singular. Lo más gracioso de todo esto es que ni nosotras cuestionamos trato tan distinto, ni la cultura que lo sustenta, entramos por el aro y todo esto nos parece tan natural como tener pestañas, uñas o callos por que nos aprietan los zapatos.
Es más, podemos estar contentas y sentir agradecimiento, al fin y al cabo no hemos nacido en un país africano donde tendríamos  la suerte de sufrir una mutilación genital, ni llevamos burka, ni velo, ni pañuelo, incluso podemos tomar café en la calle sin que nos detengan, podemos abrir una cuenta corriente, e incluso podemos trabajar sin pedir permiso a nuestros hombres. ¡Tenemos suerte!.
 

Por mí se pueden meter el día de la mujer trabajadora donde les quepa, no quiero diferencias, ni siquiera positivas.
Aquí faltan unas paletadas de mala leche por nuestra parte. Empezar a mirarnos nuestro propio ombligo y repetirnos eso que los hombres creen firmemente: “yo soy el centro del universo”.
   IMAGEN. La mujer árbol de navidad: suele pasar los cuarenta años. Intenta, inútilmente, esconder las arruguillas que atesora detrás del brillo de múltiples abalorios: pulseras, pendientes, lentejuelas, colores brillantes, maquillaje gotelé…