El último barco a América. Paco López Mengual
Julio 7th, 2011Hace días que terminé la novelica de Paco, mi mercero. Paco es a quien compro las cremalleras, los botones, las agujas. Él hace gala de su doble condición de novelista y mercero y hace bien porque no está reñido lo divino y lo humano.
El protagonista es un pastorcico que rompe moldes. Lo normal de los pastores es que se les aparezca la Virgen, pero éste que vive en aquel sindios que fue la guerra civil, sale de la norma cuando trata y comunica con un grupo de fantasmas, perro incluido. Lo primero que se me ocurre es que en temas de facultades espirituales cada cual aplica según su criterio, podría ser que el autor sea un sujeto con veleidades izquierdistas, entonces no pensará en apariciones virginales, rodará por otro camino y acabará en brazos de los fantasmagórico. En el fondo está lo misma creencia, dejamos atrás lo racional y ponemos a la misma altura a los rojos fusilados y a la virgen, todos ellos sujetos de devoción.
No sé qué aplicación es la más inválida, si dios y su cofradía o la cohorte de personas que han perdido una de las grandes facultades de la memoria que es el olvido. Caminar con la cabeza despejada mirando hacia adelante es importante.
La novela se lee fácil, el tema es sorprendente porque el diálogo entre lo divino y lo humano es tan fluido que admiras la facultad de Matías para hacer de puente natural entre las voluntades fantasmales y el mundo real que le ha tocado vivir y aquello que le mueve, el deseo… de la mujer del fantasma, de dejar atrás su trabajo, de llegar a un mundo mejor.








