La flauta mágica. Mozart

Noviembre 20th, 2011

Hecho a mano, aquí si trampa ni cartón de photoshop. Aún sé pintar.

¡Qué ilusión¡ -me decía- La flauta mágica en directo, gracias a Promúsica de Murcia. Responsable de la obra “Opera 2001″, empresa de espectáculos operísticos de andar por casa.

La ilusión es cosa de ilusos, en este caso, en el más peyorativo de los significados, y me lo debo aplicar. Un ejercicio de paciencia hicimos para soportar las dos horas y media de representación.

Salvemos de la quema a Papegeno, Tamino, Sarastro y las tres damas, fue un placer escucharlos. Inexplicables bravos hubo para la Reina de la Noche. En mi imaginación la veo como una señora con mucha mala leche. Una persona de este natural, debe ser,  según el esquema, alguien fuerte, su voz debe ser una columna del vaticano, enorme, preciosa, florida, estriada, solemne, se pierde en la altura. Silja schindler sólo consigue lo último. El coro de niños se transformó en un coro de señoritas consejeras que por mucho que intentaron desarrollar el carácter infantil de su música, no lo consiguieron.

La orquesta arrancó la obertura fría como el hielo y mejoró algo, pero sin superar el suficiente.

Se vende la Flauta como cuento, ópera adecuada a los niños. Y lo es, un cuento triste cargado de machismo que no podemos cambiar igual que no cambiaríamos un cuadro de Goya.  El tiempo de Mozart es el que es,  y el mensaje “las mujeres hay que llevarlas de la mano, de lo contrario se desvían” está en la resolución de la ópera, en los diálogos, en el enamoramiento de Pamina por Tamino, en la carga positiva/negativa de Sarastro/Reina de la Noche.

¡Qué lentitud¡, ¡qué pesadez¡ Cada vez que voy a la ópera, con mucho ánimo -eso sí-, salgo con la sensación de que el tiempo va mucho más lento, y didácticamente me explico a mi misma que en aquella época el mundo era mucho más silencioso, la oportunidades de escuchar música eran mínimas y ya que uno iba a la ópera o a escuchar música aguantaba lo que echaran.

Insultos insulares

Septiembre 30th, 2011

Ton pare

Ton pare

He pasado casi un mes en blanco. Nada que decir, mucho que hacer, más liada que la pata de un romano.

Una mañana de sábado, bajo las manos de Tomeu Quetgles (un director de coro no usa batuta) ensayamos esta copla de las islas baleares arreglada por Baltasar Bibiloni.

Ton pare no té nas,  ( tu padre no tiene nariz)

tu mare és xata (tu madre es chata)

y el teu  germá petit ( y tu hermano pequeño)

la té de rata. (la tiene de rata)

No se sabe qué pretende el que habla, pero suena a retahíla desquiciante para sacar de las casillas a un oponente.  Observese, tras la escucha de la pieza del youtuve, que de una estupidez de canción se puede sacar algo interesante, movido, alegre, estimulante.

Una buena ráfaga de insultos a veces tiene efectos balsámicos.

Abuela desenvaina zapatilla

Agosto 22nd, 2011

La teoría dice que las abuelas son dulces, tiernas, pacientes, tranquilas….No es siempre así porque hay abuelas que son sometidas a duras pruebas.

Asisto, de oído, a pequeños dramas cotidianos, involuntariamente. Si viviese aislada en medio del campo, escucharía pájaros y grillos, si estuviese en alta mar serían cantos de sirena.

Son las doce de la mañana y los tres críos se han despertado.

Desde hace horas la abuela trajina por la casa, se oye cómo barre, friega, cocina, lava. Un grito infantil rasga el aire recalentado:

- ¡Dame mi móviiiiiiiiiiiil ¡ -la niña vecina, ocho años. Es normal desde hace poco que una zagalica pequeña tenga móvil, suele ser parte del botín de la comunión.

-¡Noooooo! - le responde su hermano mayor, un adolescente de unos doce años. También grita, es imposible no enterarse.

-¡Que me lo deeeeeeeees¡ - gritos y casi lágrimas.

Se hace firme un diálogo  de peticiones y denegaciones a grito pelado. En el barullo se adivina que el segundo hermano se ha sumado a la tangana, donde, además de pedir y esconder el aparato, se va colando algún insulto mezclados con portazos sísmicos.

La abuela ha dejado la tarea y pide el móvil, los críos se ríen y parece que han huido buscando refugio dentro de la misma casa. La abuela ataca por el lado sentimental:

-¿No os da lástima vuestra pobre madre, que tiene que trabajar?

Los críos no cejan, se ríen de las dos. Tengo la sensación que de las palabras se pasa a la acción, la niña ha hecho algo que  provoca un paso más y de pronto se oye un “PUTA” que saca de sus casillas a la abuela.

- ¡Hijo de puta, cabrón, maricón¡, ¿cómo se te ocurre decirle puta a tu hermana? -no hay calma posible porque quien debería poner paz ha perdido los nervios.

Añade muchos argumentos, a cada cual más duro.

- Mira que me quito la zapatilla…. -amenaza. Se oyen portazos y gritos inconexos

- No pienso venir más a cuidaros, me tenéis amargada -como guinda a sus palabras se oyen golpes y tras ellos el silencio.

¿ Ha cumplido su amenaza?

Tosca de Puccini

Agosto 8th, 2011

Hay muchas formas de escuchar/ver ópera, también en el cine. En Alicante, los cines Yelmo ofrecen una temporada de ópera enlatada durante el verano. Gracias a la ciencia y la técnica, que avanzan una barbaridad, te permite asistir a lo que se ha escenificado en el Met de Nueva York. ¡ Ahí es nada !

Tosca de Puccini ha sido mi primera y única experiencia. Mi estreno con Tosca no ha podido ser mejor. Una tragedia tremebunda donde no muere el apuntador pero falta poco.

Tosca es una cantante que tiene un novio pintor al que lleva mártir porque es una enamorada celosa. El novio es roussoniano, es decir sigue las ideas de Rouseau, un punto revolucionarias en la época en que transcurre la acción -finales el XIX. Cavaradosi, el novio, ayuda a esconderse a un revolucionario en fuga. Este acto generoso  invita a participar en la acción a Scarpia, jefe de la policía de Roma. Este Scarpia es un malo de libro que lleva en mientes llevarse al huerto a Tosca, no se trata de amor, es más bien el insano deseo de jugar con ella y luego dejarla tirada al tiempo que fastidia al novio.

Scarpia envenena a Tosca de celos para conseguir sus objetivos: apresar al fugitivo, quitar del medio al novio y tirársela. Apresa al novio y lo tortura prácticamente delante de la protagonista para ablandarla, cosa que ocurre. Para perdonarle la vida aprieta las clavijas a Tosca para llevársela al huerto, y ella cede también, pero quiere a cambio la vida de su novio y una posibilidad de escape. Scarpia le ofrece simular la ejecución y  y escribe un salvoconducto. Tosca, llegado el momento de pagar su precio, se deja llevar por el asco que siente,  asesina al Scarpia con un cuchillo de mesa (sí, es verdad) y lo perdona.

A la hora de la ejecución Tosca avisa a Cavaradosi que debe simular su muerte, cosa que él, después de algunas dudas sobre el precio que ella ha pagado, acepta. Scarpia ha mentido, la ejecución es real y el pintor es fusilado. Tosca presente se desespera con la  muerte de su amante  y huye de los guardias que la buscan por la muerte de Scarpia, acorralada en lo alto del castillo de Sant Angelo se tira al vacío.

Yo lloré y disfruté como una enana, sufrir y disfrutar no es incompatible. Scarpia es mi personaje favorito, lo determina todo aunque esté muerto. La maldad es el centro de esta obra y Scarpia es su representante.

La música de Puccini está compuesta de notas y de  una marea de sentimientos que te arrastra, te estruja las entretelas y te lleva por un río encajonado del que es difícil olvidarse. Llevo días con la cabeza ocupada por el "Va, Tosca" de Scarpia, como si fuese el "tractor amarillo" pero en fino.

Don Giovanni. Mozart, en Vera.

Agosto 5th, 2011

Un coro singular

Un coro singular

La vida a veces te sorprende y dando un paseo por el Mercado de Vera, que es como la versión reducida del del Molina vimos un cartel anunciando que el viernes siguiente, a las nueve de la noche había ópera en la plaza del pueblo. ¡Léchugas!, ¡ esto no pasa en mi pueblo !

Muy dispuestos asistimos al evento. Un grupo de estudiantes de canto polacos, en viaje de estudios por España, generosamente escenificarían la tragicomedia. Puntualísimos, empezaron la actuación cuando el reloj de la iglesia dio la última campanada de las nueve.

Don Giovanni, Don Juan, seductor sin vergüenza, circula por medio mundo rompiendo corazones y virgos. Su criado Leporello le apoya incondicionalmente. Se encuentra con Doña Ana, señorita bien que extrañamente se resiste a sus encantos cosa que enfada al seductor hasta el extremo de tomar por la fuerza lo que se le niega. El padre sale en defensa de la criatura y Don Giovanni lo mata. Doña Anna busca venganza con la ayuda de su novio.

El Don escapa y no enmienda sus costumbres, intenta llevarse al huerto a Doña Elvira, otra señorita bien y a Zerlina, una campesina al pie del altar. Caen rendidas a sus pies por las buenas o porque engaña, se disfraza, cambia de personalidad. Doña Elvira, a pesar de conocer sus argucias se enamora y espera llevarlo por el camino recto, cosa que no ocurrirá porque una “muerte” muy oportuna pasa recibo y se lleva a Don Giovanni a la tumba.

Ligeras variaciones sobre el argumento del Don Juan del mes de noviembre. Divertidísima. Bien cantada. Un Leporello actuado, es decir perfecta conjunción entre el canto y el teatro, muy lucido y simpático. Doña Anna y Doña Elvira, estupendas en sus papeles. Don Giovanni empezó muy flojo y fue creciendo en su papel, cosa un poco decepcionante cuando hablamos de profesionales o casi.

Estaréis extrañados porque no vi ninguna pega y si las hubo.

  • Una pena que cantaran sobre una grabación bastante mala de un solitario piano.
  • A falta de coro, tres vecinas de Vera sentadas a nuestro lado, cotorrearon durante el segundo acto, imposible callarlas o decirles que desafinaban.

Sombrillas

Agosto 3rd, 2011

S. es un hombre precavido y compró antes de la playa una sombrilla azul que nos debía proteger de los rayos UVA (mala uva, deberían ser) que son esos que te ponen moreno, pero te joden vivo si te descuidas.

El artilugio, azul, con cabeza basculante, ligero de peso y que tiene hasta una cinta que te permite llevarla en bandolera, es un prodigio de la técnica.

Colocar la sombrilla es fácil y más en una playa arenera como el Playazo. Como S. se las sabe todas en el equipo playero incluyó también un tubo con broca en la punta para que clavar la sombrilla sea fácil de necesidad.

Esta parcela es mía

Esta parcela es mía

No ha pasado una hora desde el incidente del  plato-escritura de propiedad cuando, bien untados de aceite factor 30 y con el atavío playero, avistamos un roalico para nuestro parasol. Clavar la sombrilla es delimitar el espacio del que dispones. S. casi en trance de iniciar la faena cuando una joven señora con niño y marido se lanza contra él:

-¿No pensará poner aquí SU sombrilla?, nosotros estábamos antes.

- Señora, que hay sitio para todos, no se preocupe -S dice esto frunciendo el entrecejo y clavando el tornillo sombrillero como el que da una estocada a un toro.

Empiezo a comprender lo que es la libre competencia y la lucha por la vida.

Bufett libre

Agosto 2nd, 2011

Mi mesa

Mi mesa

El bufett libre es un cebadero. Hace uno días leí en un periódico que el hombre es el único animal que no hace gasto calórico para conseguir alimentos, esto es verdad a medias, no hace gasto la oca a la que ceban con un embudo directamente conectado a su esófago, yo sí lo hago, aunque sea para abrir el frigo.

Llegar temprano a ese rimero de bandejas, máquinas expendedoras de café sintético y zumo químico, platos y fuentes rebosantes de comida con mejor aspecto que sabor es triunfar, todo es tuyo, no hay competencia con otros comensales hambrientos. Es más, el hotel en sus recomendaciones sugería la pronta asistencia al comedero, seguramente para evitar algaradas y revoluciones.

Un día de esos en el Reina, haciendo el vago ¿Quién quiere madrugar en vacaciones?, llegamos con el comedor hasta la bandera (800 personas de aforo). O comes de pie junto a las fuentes, cosa muy mal vista, o luchas por una mesa. En esa batalla estábamos cuando tuvimos una aparición en el justo instante en que metía la mano en el bol de las ciruelas pasas para asesinar al gusanillo del hambre,  a punto estábamos de clavar la bandera de conquista, cuando se aparece un cuarentón malencarado que, poniendo la manita sobre el mantel, jura que la mesa es suya. Debió vernos cara de pregunta:

- ¿ De quién creen que es este plato?

Y es verdad, sobre la mesa había un plato limpio, prueba irrefutable de que la mesa era suya. Debía tener escrito el acuerdo de propiedad con tinta invisible, pero claro, como no somos espías no la pudimos ver.

El playazo. Vera, Almería.

Agosto 1st, 2011

Por primera vez en mi vida he pasado más de un día en la playa: El playazo de Vera (Almería),  Aparthotel Reina.

Barco de carga rumbo al puerto de Garrucha

Barco de carga rumbo al puerto de Garrucha

Almería es un sitio caluroso por definición, más desierto que Murcia en dos sentidos. La distancia de pueblo a pueblo es respetable y además es un secarral: arbolito por aquí, arbolito por allá y mucho matujo de secano. Si tienes paciencia te podrías hacer unas esparteñas porque allí está tienes lo básico.

Viajar es salir de casa y romper la rutina. Viajar a media pensión es entrar en el cebadero y aceptar la rutina del no hacer nada, dormir, comer, pasear a la playa, volver a comer, dormir, la playa… Agotador esfuerzo.

He experimentado eso que se explica a los chicos del efecto suavizante del mar sobre la temperatura. La definición de “Almería calurosa” se contradice en la playa porque a partir de media mañana la naturaleza enciende el ventilador, después de haber recalentado la tierra, expulsa hacia las alturas el aire caliente y deja hueco para el que hasta hace un instante estaba sobre el mar. Fenómeno llamado brisa marina, ahora comprendo por qué la gente se empeña en ir a la playa, buscan obtener gratis eso que los de secano conseguimos con el aire acondicionado.

Camino de Vera  me dio por pensar en que los nombres de los pueblos a los que tienes acceso desde esa carretera son sonoros, exóticos, misteriosos:  Antas, Huercal Overa,  Macael,  Pulpí, Zurgena, Lubrin… mi favorito Olula del Río, que me suena, no sé por qué, a blues y Vera (¿verdadera… ? pues no, es una evolución del antiguo nombre: Baria -imposible saber el significado de momento, si buscas un diccionario etimológico en la web te llevarás una desilusión de las gordas)

San Francisco de Asís. Olivier Messiaen

Julio 17th, 2011

Tengo una ilusión, asistir a una representación en el teatro Real de Madrid. A modo de sustituto aprovechamos para asistir al “spectacle” tramado por Olivier Messiaen durante ocho años para intentar reconducirnos a la vida espiritual. El evento venía precedido de valoraciones positivas en suplementos culturales, blogs culturales, programas de radio culturales…

Media hora antes del inicio ya estábamos sentados en nuestro sitio tras pagar unas botellicas de agua a precio de oro ya que aquella debía ser un agua milagrosa embotellada. Mi santo y yo embutidos en un asiento que te escupe hacia adelante y del que rebosas, claro está que nos sobran kilos o que los organizadores de eventos están convencidos de que los españoles somos chiquiticos. Hice pruebas mil para encontrar mi postura, intento inútil, el asiento era pequeño y punto. Entretuve la espera leyendo un libro informativo que compramos al entrar, aquí no se regala nada.

Sobre un escenario espectacular montado en el Madrid Arena apareció la orquesta, el coro… ambientados con tenues luces. De ellos estábamos pendientes miles de personas, sí, miles. El cierre de puertas trajo una marea humana que se desplazó hacia el centro de las gradas a una sola voz. Fuimos rápidos y eficaces rellenando huecos antes de que el director de la mega orquesta diese el primer golpe de batuta.  La marea humana hizo rasero sobre las clases sociales y las economías así que nuestra entrada económica (seis euros) quedó igualada a la de un señor que posiblemente había apoquinado más de cincuenta euricos. Eso da rabia.

El asiento de la parte buena seguía siendo pequeño, yo doblada sobre mí misma, las rodillas a la altura del ombligo.

Messiaen tenía sus propias prioridades y aficiones: músico, ornitólogo, profesor… Su afición por los pájaros empapa su música, los instrumentos exóticos se suman a la orquesta y ofrecen una visión novedosa de los sonidos posibles, los ritmos  brillan especialmente llevándonos por caminos poco trillados, el coro amplifica la acción que se desarrolla en el escenario, diálogo de santidad, y me gusta y anima, la interpretación de los solistas es maravillosa, el público guarda un silencio reverencial, roto a veces por objetos que caen al suelo… y yo… me aburro como una ostra, tanto que me reconcentro en mi propia incomodidad, mi rodilla izquierda se ha cuajado en sí misma y chilla, palpita, chirría y dentro de nada me hará perder la conciencia. Cuando ya estoy en el sexagésimo noveno bostezo se acaba el primer acto y doy gracias al cielo ya que me concederán media hora de descanso. Me dio un poco de vergüenza no estar a la altura del acontecimiento y comenté con mi Santo lo muy incómoda que estaba, me callé lo del aburrimiento, y, en un ataque de gentileza me ofreció dejarlo para otro momento. Se lo agradeceré siempre.

Salí de allí con el ánimo ligero, rumbo al metro.

Los caracoles no saben que son caracoles. Nuria Roca

Julio 10th, 2011

¿Necesitas una novela para leer en la playa o para encender una barbacoa?

Es ésta.

Se lee fácil, la letra es muy hermosa, no requerirá que uses más de tres o cuatro neuronas.

¿Te la cuento?

Chica treintañera, trabajadora de la tele,  madre de dos hijos, exesposa de un tarambana, llega a un intríngulis existencial cuando sufre un drama personal (si te lo descubro me odiarás) que le cambia la vida. Todo se desajusta un poco, no mucho porque esto no es un drama, hasta que consigue volver a la normalidad.

A mi me recuerda a esas películas insulsas que da Antena 3 las tardes de los sábados y los domingos. Lo que pasa no tiene importancia, no afecta a nadie, es la vida normal.

Para vida normal ya tengo la mía.

No sé cómo he tenido la paciencia de terminarla.