Archive for the ‘pintura’ Category

Botellas

Sábado, Agosto 29th, 2009

Blanco y azul

Blanco y azul

Hace años dejé, de un día para otro, de pintar. Mi madre hubiera dicho, “Arrancar de caballo y parar de burro”. La puñetera manía del refrán en la boca deber habría de dejar atrás.

El paso del oleo al acrílico tuvo una razón, yo quería correr, la puta prisa que aún me empuja. ¿Te has fijado que algunas somos capaces de hacer varias cosas al tiempo? ¿Sí?, pues yo además las tengo que hacer rápido.

El oleo, pintura reposada, se puede precipitar si lo diluyes con aguarrás… Hay que ser prudente con la mezcla porque usando este truco la pintura años después se cuartea… en fin, aterrizando… en la espera de las doce botellas, mientras se secaba, empecé otro cuadro con el lado izquierdo del modelo, las botellas blancas y azules…. también terminado.

El cuadro es lo que se ve en el centro de la imagen, el marquito se lo he hecho con el photoshop…

Nota comercial: vendo cuadros, para hacer espacio, para comprar materiales sin sentimiento de culpa. Vendo barato y sin enmarcar.

Pintando

Viernes, Agosto 28th, 2009

Lento se seca el oleo. Esperando que las botellas cuajaran empecé un frutero rápido. Aquí una ciruela.

12 botellas

Miércoles, Agosto 26th, 2009

en dos pasos

en dos pasos

Dos pasos no son dos pinceladas.

Doce botellas, un jarrón mexicano y una jarrita de Lario.

No pienso hacer historia de las botellas, son botellas que voy guardando cuando se acaban, por el color, por la forma…

El jarrón mexicano lo compré en Mula un domingo día que fui al mercadillo artesano de los domingos.

La jarrita de Lario lleva conmigo media vida, barrigona, achaparrada, chata, con ese color pastelero que éstos usan con tanta maña, sé que son cursilones, pero me gustan.

Me he dado cuenta de que el caballo blanco de santiago era blanco o que el mercadillo de los domingos es en domingo, las cabezas…

Pelos sueltos

Miércoles, Agosto 26th, 2009

un chiste (jaja)

un chiste (jaja)

Mientras los pelos en manojo, sea melena o pincel,  tienen su utilidad, los pelos sueltos suelen ser fuente de inquietud y desasosiego. .

Cosas ( un poco asquerosas) relacionadas con pelos sueltos:

Tener una larga melena y, al barrer la casa, ver como crece un enredo inextricable de pelos flotantes, pelos del cepillo y pelusas polvorientas. La cosa toma tal dimensión que te preguntas cómo aún no estás calva.

Un pelo largo, largo, enredado en el cepillo de dientes

Un lavabo atascado de pelos mezclados con jabón y babas.

Manojos de pelos adolescentes y muy negros en el suelo de la piscina pública. Encima estos no son tuyos, ni de tus hijos…

La extraña querencia de los pelos que se me caen hacia el teclado del ordenador…¿Por qué?

Un pelo en la sopa de un restaurante de dos, tres, cuatro tenedores. A más tenedores mayor es la duda de si es que el cocinero camina hacia la calvicie o es un ingrediente moderno que añade al plato.

Refrán:

En tiempo de la berenjena pierde la mujer la melena.

Refrán que podemos tirar a la basura ya que ahora hay berenjenas todo el año. Pero, puesta en plan didáctico, este dicho popular deja constancia de que los animales tienen un periodo de muda donde plumas y pelos caen deprisa preparando los cambios de estación y de temperatura. Está claro que lo de la berenjena viene por la muda que también hacemos nosotros y, es que somos muy animales.

En Molinica la muda se decía “Pelecha o Perlecha”, palabrita muy sonora que no aparece en el diccionario.

Algo positivo o utilidad de los pelos sueltos:

Si alguna vez encuentras un nido de gorriones verás que el fondo hay una capa suave y acolchada, lugar donde estarán los polluelos, compuesta de pelos de gato o perro, pelos humanos pillados por ahí, plumillas, hilos, briznas de hierba e incluso papelitos y plásticos: materiales suaves.

Pelos

Sábado, Agosto 22nd, 2009

Un pelo es un filamento de naturaleza muerta que sale del cuerpo de algunos animales. Visto así un pelo es una nadería, un blufff, inútil objeto adherido a la personalidad del sujeto. ¿O no?

Sentada en casa, dándole al ganchillo, escucho más que veo, la televisión. Hace ruido y acompaña. Los anuncios chorrean entre los espacios. El objeto de la televisión es poner anuncios, la aspiración de la vicepresidenta del gobierno de conseguir que TVE no tenga anuncios es un proyecto contra natura. ¿Quién quiere ver una televisión en la que no hay anuncios y no sale Belén Esteban?

Si valoramos la importancia de un objeto en relación a la cantidad de anuncios que promueve, el pelo, los pelos son un bien fundamental en el desarrollo de la humanidad y tener una buena mata de pelo debería ser un derecho humano dado el grado de felicidad/infelicidad que produce.  

A favor: brillo, sedosidad, espesura, color, longitud… factores que hacen un pelo importante y que champús y acondicionadores prometen y garantizan… siempre que exista materia prima. Si estás calvo de nada sirve usar Pantene o Fructis ya que lo que no está no reluce.

Si estás en la dramática situación de dejar un reguero de pelos por donde pasas, te ofrecen remedios mil: capsulas, lociones, pelos enredados entre los pocos que te quedan, implantes….

Si el drama se ha producido, ya no necesitas champú ni ir a la peluquería, lo cual es un ahorro, aunque si te sobra la pasta puedes comprarte una peluca, aunque esto no lo anuncian en la tele.   

En contra: Debemos reconocer que hay pelos que salen en lugares equivocados: piernas, pecho, espalda… éstos en su existencia amargan la vida del poseedor, los humanos nunca estamos contentos con lo que tenemos y sobre no queremos ser una muestra de la teoría de Darwin: descendemos del mono pero no hay que publicarlo por ahí.

Y los anuncios también vuelven a la carga: depilatorios en crema, tiras de cera, cera común, decoloraciones, maquinillas de afeitar hasta de cinco hojas, femeninas, masculinas, maquinillas para rincones íntimos, espadas láser…

En este negocio del pelo no hay razones ocultas, hay negocio porque hay clientes. Las cabelleras tienen valor estético, son como un anuncio visible de la persona. ¡Calvo! es un insulto muy eficaz cuando la cabeza clarea. Algunos viven la calvicie como una pérdida de prestigio, una afrenta personal.

Los mejores pinceles se hacen de pelo natural, pero casualmente nunca están hecho de pelo humano… una lástima.

Sigo pintando: La cena de esta noche

 

 

Chinitos y huevos: por fin el fin

Domingo, Agosto 9th, 2009

Por fin terminado el ejercicio de paciencia realizado durante julio agosto.

Chinos y huevos de piedra

Viernes, Julio 31st, 2009

Casi, casi

Casi, casi

Interrumpimos la transmisión londinense para mostrar el casi final del cuadro de jarrones chinos. Quinientas pinceladas más y terminado.

Y hablando de pintura, aún no he superado totalmente el trauma de la exposición de Sorolla en el museo del Prado. Aunque el cebo inicial eran  los paneles del Smithsonian de Washintong lo que realmente merece la pena son las escenas de playa. No dejo de imaginar a Sorolla pintando aceleradamente, atinando con fina puntería con cada una de las pinceladas, copiando cada brillo de agua, cada ola, los chapoteos de los críos y el baile de los vestidos. Para no perdérselo.

Azul

Lunes, Julio 13th, 2009
azul
azul

Reconozco mi adicción a lo azul, este maravilloso huevo  turquesa me lo cambió Carlitos por uno de obsidiana que yo tenía repetido.

Mi madre zurcía los calcetines con un huevo de madera con pulso exacto. Rehacía la trama del tejido con precisión  porque no había lugar para lujos asiáticos de calcetines chinos, turcos o indios. ¿Dónde  se hacen nuestros calcetines?  Los huevos de piedra del cuadro no sirven para zurcir, pesan demasiado.  Ella me regaló un huevo verde de piedra para que yo siguiese la tradición familiar,  de piedra porque debió intuir que yo no debía zurcir calcetines. Lo intenté, pero mis arreglos de textura irregular y volumen eran hirientes, desollaban los dedos y la moral.

He terminado de leer “Entre limones”, aventuras de un inglés en la Alpujarra. Literatura ligera para el verano. Tengo la duda sobre la naturaleza de estos limones, una posible metáfora de los alpujarreños. Un limón es un fruto lleno de contradicciones, ácido, de sabor chirriante, pero al tiempo oloroso, estimulante y lleno de cualidades esenciales.

Sombras

Domingo, Julio 12th, 2009

sombras

sombras

La sombra crea el volumen. Tenía la intención de terminar detalles de los jarrones, misión imposible, está todo fresco y cada despiste es un borrón. Avanzo en sombras. Los jarrones son una planicie sin el juego de la luz.

Apología de la sombra: mi madre decía que hay una diferencia térmica entre sol y sombra de doce grados, no sé si es cierto, pero cualquier sombra se agradece estos días. Vuelvo a ver mujeres con sombrilla por la calle. Cada vez es más fuerte la tentación de colocarme un buen sombrero, mi natural vergonzoso me lo impide.

Los pájaros del ficus del jardín se exponen cada vez más a la sombra del toldo. Entre las hojas del árbol se asfixian. Verano.

Devora pinceles
Devora pinceles

Textura maléfica que está terminando con mis mejores pinceles.

 

 

Tejidos

Sábado, Julio 11th, 2009
tejidos
tejidos

China siempre presente en este cuadro. En Molinica había una tienda, cerrada ahora por crisis galopante, donde podías encontrar desde unas zapatillas peludas hasta una escobilla del retrete pasando por cortinas, visillos, manteles y otros tejidos prescindibles. Compré las telas de este cuadro en Quomo. Cortinas a dos euros, manteles a tres. Las rebajas sobre algo que ya venía a un precio ridículo, todo de China. He puesto segundos matices a las cortinas de fondo y, linea a linea me acerco al tono del mantel. Aún habrá que darle una vueltas más.

¿Cuánto paga el mayorista por un objeto de estos? ¿Cómo es posible que algo valga un par de euros después de pasar por las manos de quien lo hizo, viajar miles de kilómetros y dormir en una tienda donde hay más personas trabajando, se pagan impuestos y hasta hay aire acondicionado? Aquí hay algo que no funciona según los esquemas occidentales.

Un buen fondo da vida a un cuadro. Rembrantd tenía una colección incontable de objetos exóticos e inútiles para sus cuadros, yo voy camino de ello, compro fruslerías para poner en los cuadros, guardo botellas, trastos rotos y otros que sólo he comprado para mirarlos.