Archive for the ‘pintura’ Category

Madrid en Verano: Turner en el museo del Prado

Domingo, Agosto 1st, 2010
Siguiendo a Canaletto

Siguiendo a Canaletto

 

Es contradictorio visitar la exposición de Turner y salir con la sensación de que el cuadro que más te ha gustado es un Rembrant, una habitación oscura con un solo foco de luz centrado en la cuna donde una madre (creo recordar) vela el sueño de su hijo.

Turner era un buen pintor, como él mismo decía era capaz de pintar la atmósfera, empeño harto difícil. La guía de esta exposición es  comparación entre Turner y otros pintores a los que imita, en los que se inspira y a los que siempre pretende superar. Según parece Turner era patológicamente competitivo.

Las parejas de cuadros se ordenan en la sala. Al final terminé jugando a descubrir qué cuadro era de Turner y cual no. El grado de acierto fue muy alto, Turner tiene un estilo y una paleta de colores propia, una forma inconfundible de acercar los azules a los naranjas para que choquen armoniosamente. Los contornos de sus imágenes están desvaídos, no son precisos. Eso me pasa a mí con cualquier cuadro ultrarrealista si me quito las gafas. Me parece que Turner tenía un par de dioptrías por ojo y se quitaba las gafas para pintar.

Físicamente, en la sala, mirar un cuadro se hace difícil,  lo consigues utilizando artimañas arteras que pisotean el derecho de otro a ver lo que tú quieres ver, te colocas entre cuadro y visitante si pensar si molestas y así ves algo. Hay mucha gente, demasiada.

Pensando sobre cómo hacen los responsables de museos el cálculo de las personas que entran en cada turno, cuál es el aforo de una exposición temporal, llego a la conclusión no es que el cliente esté cómodo. La vara de medir es la rentabilidad económica y cultural. A más personal más ingresos y mayor número de personas, gran éxito aunque el que entra no tenga posibilidades de disfrutar del evento. Sea como sea, siempre sobramos unos cuantos dentro de la sala.

Buscando un lugar

Buscando un lugar

Suite “Iberia”, Guillermo González y unas “granás”

Viernes, Noviembre 27th, 2009
Primer color

Primer color

Aplicando el básico prejuicio de que un piano es un instrumento demasiado moderno para mí, un concierto de piano es tostón, un aburrimiento, un pestiño, ruido sin fin mientras el pianista se desgañita las manos y agita, si la tiene, la melena al viento. ¡Leche!, lo que son los tópicos.

 La cosa es que salimos de casa como dos borregas que caminan al matadero musical de Promúsica, llenos de dudas ante el posible concierto de pianista romántico,  furibundo y  estresante para volver  felices y contentos, encantados.

Guillermo González intérprete de la Suite “Iberia” de Albéniz fue el culpable. Didáctico, explicó antes de cada parte del concierto la naturaleza y el sentido musical, descriptivo o filosófico de las pieza, y luego, la cadena de ideas de Albéniz bailando con el folclore, pisoteándolo con sus zapatones de disonancias, de ritmos rotos, poniéndolo en un podio que muchas veces no merece (el folclore). Albéniz dando brillo y esplendor, Guillermo González haciendo la lectura hábil, mil veces digerida, de la “Iberia”, y yo me acordaba de los cuadros gigantes de Sorolla, los de la Spanish Society a los que he encontrado banda sonora. El mundo es un pañuelo.

Aquí el último esbozo, una caja de “Granás” silvestres recogida hace dos meses en la rambla de los calderones. Cada día más fósiles.

De última hora: La casualidad hizo que ayer descubriésemos el “Festival Internacional de Música de Otoño”, así que nos plantamos en el MAM (museo arqueológico de Murcia) para escuchar al “Dúo + 2 quartet” y el concierto pasó en un tris tras, entretenido, divertido y gratis.

El festival aún no ha terminado, le quedan dos sesiones más, de jueves en jueves.

http://www.youtube.com/watch?v=l1LpkblLvg4

El sonido no es buenísimo, pero para hacerse una idea vale.

Ahora serviremos el té

Lunes, Octubre 26th, 2009
Teteras para Paco

Teteras y granadas silvestres

 Todo tiene un final y el domingo  le di las últimas pinceladas. El jarrón marroquí estaba muy plano. parecía una calcomanía sobre el lienzo, ese era el toque final que faltaba, lo enguarré un poco con el pincel manchado con negro disuelto en aguarrás.  Ahora, las granadas  que robamos en la rambla han perdido los colores y visten un naranja sucio otoñal. No se han podrido pero van camino de convertirse en pasas

Este cuadro mejora con las distancia. Lo he puesto, hasta que se lo lleve mi hermano, en lo alto de la escalera, y lo miro de reojo cada vez que paso por allí.

¿No se está haciendo muy largo este  verano? Como sigamos a este paso nos comeremos en turrón con el bañador puesto.

Bodegon de Paco. Brillos.

Viernes, Octubre 9th, 2009
Teteras y granadas
Teteras y granadas

Con el encargo del cuadro, mi hermano Paco, torciendo la cabeza como suele hacer y poniendo cara trascendente me dice que tiene una pared muy grande y muy vacía en la que quiere poner algo. Ha ido traspapelando cuadros de su casa de Molinica al campo de los Valientes, pero no tiene tantos, así que tiene huecos que rellenar.

Con cosas de aquí y allá, sube, baja, coloca, ajusta, incluso hice un boceto pequeño sin granadas que ya he terminado.
Las teteras de latón son una compra de “S” en la Serreta. Nunca se han usado para hacer té. Estuvieron durante años  en un rincón de casa recogiendo polvo hasta que les dí este  noble uso . Decir teteras es abreviar el montón de cachivaches del mismo material, brillo, consistencia que había en el lote.
Botellas de güisqui escocés y una botella de cava con forma de campana. Debí guardarlas porque tienen forma apetecible, redondas como olivas, relucientes y lúcidas. Hasta ahora siempre había pintado botellas vacías, éstas tienen agua y extraños brillo azules que sólo veo yo.
Jarrón marroquí. Un día, volviendo de Almería entramos en la tienda de Lario en Lorca. No se sabe cómo, entre toda la cacharrería habitual, un jarrón marroquí. No nos quedó otra que comprarlo.
La chocolatera de mi abuela Emilia. De cobre, mutilada de pitorro, con asa de hierro forjado, tendrá unos cien años. Mi madre me obligaba a limpiarla, ésta y otra diez más, una vez al trimestre con limpiametales Netol. Trapos polvorientos, manos verdes y resecas para sacar un brillo roto por el roce de los dedos. Una entiende que el plástico es un gran avance de la humanidad.  
Granadas de la rambla de Los Calderones. Incomibles, ácidas como el vinagre, robadas en un tarde de calor.
Un plato excéntrico del Botijero. No es que el plato se comporte de forma extraña, es que el hueco no está centrado. Yo creo que es un defecto, otros piensan que esa es su gracia.
Salvamanteles de ganchillo hechos con hilo del chino. Si unes cien salvamanteles haces una alfombra.

Bodegón para Paco

Martes, Septiembre 29th, 2009

Un cuadro de  metro por  ochenta tiene muchas pinceladas. Hace días que no doy brochazo porque la lluvia y la oscuridad nubosa que vivimos me lo Impide. He aprovechado para corregir páginas y páginas de evaluación inicial.

Ahí está, una falta de matices y detalles. A veces siento la tentación de dejar las cosas así, en mero esbozo.

Distrito 9

Martes, Septiembre 15th, 2009

Va una con toda ilusión al cine y sale traumatizada. La peli es imaginativa, rompe el esquema del alien todopoderoso, omnipotente, lesivo e invasor para hacerlo degenerar en mero inmigrante de difícil inserción por raro. Estas cucarachas del espacio, perdidamente desorientadas llegan a la tierra por motivos desconocidos y casi se mueren por indecisión. Aguantan 20 años en un basurero de Johannesburgo y se dejan vapulear hasta el infinito por blancos, negros y amarillos. Paradógico es que estos nuevos habitantes reciban el mismo mal trato y desconfianza de todo habitante de un país que debería estar a salvo de cualquier fiebre racista. El sentimiento racista crece en relación directa a lo pobre, distinto,  raro o numeroso  que nos parece el sujeto a quien señalamos.

El trauma es más estilístico que de contenido, la bailona cámara te marea, permanente movimiento para dar tinte de documental a lo que es cine. La peste a palomitas se concentra por la derecha y la izquierda. Por ese flanco, a pesar del vibrante sonido envolvente sorraund, escucho con claridad el rustir de una joven novia atada a un cuenco maxi de palomitas….

La cámara se mueve, se acerca a los personajes hasta rozarles las mejillas, ves las espinillas y los pelillos de la barba mal afeitada del protagonista, tienes la sensación de que el tipo se te caerá encima, te lanzará una baba o te hará víctima de halitosis putrífera, es decir, no ves un pijo, ver es tan imposible como empeñarse en ver figuras en un cuadro de Seurac con las gafas de cerca, mientras, el un sonido apabullante te machaca los oídos. Hostia pallí, hostia pallá, “S” tiene una expresión beatífica en el rostro, disfruta como un enano.

Debe ser  la moda, hace quince días tuve la misma sensación viendo “Enemigos públicos”. Daban ganas de salir huyendo de la sala, Johnny Deep, sus pistolas y sus correntillas delante y detrás del incipiente F.B.I. cruzaron la delgada que nos impide acercarnos a otro más allá de lo que la confianza establece.

El exceso de confianza…

Sigo pintando cacharros:

Boceto

las teteras
las teteras

Hace tres semanas que no fumo….

Botellas

Sábado, Agosto 29th, 2009
Blanco y azul

Blanco y azul

Hace años dejé, de un día para otro, de pintar. Mi madre hubiera dicho, “Arrancar de caballo y parar de burro”. La puñetera manía del refrán en la boca deber habría de dejar atrás.

El paso del oleo al acrílico tuvo una razón, yo quería correr, la puta prisa que aún me empuja. ¿Te has fijado que algunas somos capaces de hacer varias cosas al tiempo? ¿Sí?, pues yo además las tengo que hacer rápido.

El oleo, pintura reposada, se puede precipitar si lo diluyes con aguarrás… Hay que ser prudente con la mezcla porque usando este truco la pintura años después se cuartea… en fin, aterrizando… en la espera de las doce botellas, mientras se secaba, empecé otro cuadro con el lado izquierdo del modelo, las botellas blancas y azules…. también terminado.

El cuadro es lo que se ve en el centro de la imagen, el marquito se lo he hecho con el photoshop…

Nota comercial: vendo cuadros, para hacer espacio, para comprar materiales sin sentimiento de culpa. Vendo barato y sin enmarcar.

Pintando

Viernes, Agosto 28th, 2009

Lento se seca el oleo. Esperando que las botellas cuajaran empecé un frutero rápido. Aquí una ciruela.

12 botellas

Miércoles, Agosto 26th, 2009
en dos pasos

en dos pasos

Dos pasos no son dos pinceladas.

Doce botellas, un jarrón mexicano y una jarrita de Lario.

No pienso hacer historia de las botellas, son botellas que voy guardando cuando se acaban, por el color, por la forma…

El jarrón mexicano lo compré en Mula un domingo día que fui al mercadillo artesano de los domingos.

La jarrita de Lario lleva conmigo media vida, barrigona, achaparrada, chata, con ese color pastelero que éstos usan con tanta maña, sé que son cursilones, pero me gustan.

Me he dado cuenta de que el caballo blanco de santiago era blanco o que el mercadillo de los domingos es en domingo, las cabezas…

Pelos sueltos

Miércoles, Agosto 26th, 2009
un chiste (jaja)

un chiste (jaja)

Mientras los pelos en manojo, sea melena o pincel,  tienen su utilidad, los pelos sueltos suelen ser fuente de inquietud y desasosiego. .

Cosas ( un poco asquerosas) relacionadas con pelos sueltos:

Tener una larga melena y, al barrer la casa, ver como crece un enredo inextricable de pelos flotantes, pelos del cepillo y pelusas polvorientas. La cosa toma tal dimensión que te preguntas cómo aún no estás calva.

Un pelo largo, largo, enredado en el cepillo de dientes

Un lavabo atascado de pelos mezclados con jabón y babas.

Manojos de pelos adolescentes y muy negros en el suelo de la piscina pública. Encima estos no son tuyos, ni de tus hijos…

La extraña querencia de los pelos que se me caen hacia el teclado del ordenador…¿Por qué?

Un pelo en la sopa de un restaurante de dos, tres, cuatro tenedores. A más tenedores mayor es la duda de si es que el cocinero camina hacia la calvicie o es un ingrediente moderno que añade al plato.

Refrán:

En tiempo de la berenjena pierde la mujer la melena.

Refrán que podemos tirar a la basura ya que ahora hay berenjenas todo el año. Pero, puesta en plan didáctico, este dicho popular deja constancia de que los animales tienen un periodo de muda donde plumas y pelos caen deprisa preparando los cambios de estación y de temperatura. Está claro que lo de la berenjena viene por la muda que también hacemos nosotros y, es que somos muy animales.

En Molinica la muda se decía “Pelecha o Perlecha”, palabrita muy sonora que no aparece en el diccionario.

Algo positivo o utilidad de los pelos sueltos:

Si alguna vez encuentras un nido de gorriones verás que el fondo hay una capa suave y acolchada, lugar donde estarán los polluelos, compuesta de pelos de gato o perro, pelos humanos pillados por ahí, plumillas, hilos, briznas de hierba e incluso papelitos y plásticos: materiales suaves.