Archive for the ‘música’ Category

Rodelinda de Haendel

Miércoles, Diciembre 14th, 2011

Rodelinda es una reina que no tiene corona.

Grimoaldo es un rey que no tiene reina pero sí tiene corona porque la ha robado.

Bertarido no es rey porque le han robado la corona y se hace el muerto.

Garibaldo no tiene corona, no tiene reino, no tiene reina, pero tiene ambición y mucha mucha mala leche. Es el malo.

Eduige no tiene rey, ni corona, pero se quiere casar para tenerlos.

Unulfo no tiene nada, excepto un amigo.

Haendel tiene música en la cabeza, un argumento lioso y mi agradecimiento por esta ópera. El conflicto entre lo que cada uno tiene y lo que no, cuchilladas, traiciones, asesinatos, y finales felices  rellena dos horas de música maravillosas. ¡Guau ¡

Ópera vista en los cines Yelmo de Alicante en retransmisión directa desde el MET de Niu York, gran invento que nos permite ver obras excelentes por poco dinero ya que irse a la gran manzana debe costar una pasta.

Concierto de las Regiones (de España)

Domingo, Noviembre 27th, 2011

Espantando el aburrimiento en los ensayos.

La sensación de tener algo a medio cocer es inquietante. Por lo que se pudo comprobar el mismo sábado de la actuación el director también pensó que nos faltaba un hervor y sacó la olla express de los ensayos.

Convocados por la mañana para un ensayo general, lectura de arriba abajo para pulir pequeños desajustes, se estiró como un chicle leyendo cada una de las piezas, dos o tres veces, según necesidad, sobre la una nos abrió la puerta con la recomendación de que comiésemos poco y bebiésemos menos. Dormí la siesta.

A las cinco, segundo ensayo general, en el Villa de Molina, teatro maldito por incómodo tanto si vas de público como si lo haces de coralista. Un teatro sin concha acústica es como una cacerola sin tapa, la mitad de la energía se evapora.

Dado el palizón de la mañana, deseaba que Tomeu (Quetgles) se conformase con simular subidas y bajadas de escenario para coordinar a los tres coros. A veces soy ingenua. La sección juvenil andaba en lo suyo, bajo el mandato de la hormona, y Pilar trastornada detrás de ellos poniendo orden. Tomeu sacó el látigo y nos hizo repasar todo. Viendo sus intenciones decidí rebajar decibelios y cantar lo que me resulta fácil, tararear, sin esfuerzo, guardando para el concierto. Maxi, en quien confiaba hiciese de lazarillo,  decide volverme loca y se calla como un muerto. También se guardó los ases en la manga. De los demás no puedo decir nada, nuestro teatro absorbe las voces como una esponja y sólo escuchas al que está a tu lado. Descanso

Dejé preparado el traje de cantar, negro sobre negro, como siempre, superadas las dudas sembradas por Pilar sobre el exceso de negro que nos tiñe. Ella, buscando no sé qué “beautifful happy” propuso una blusita roja para las mujeres. ¿Por qué me tengo que vestir de “colorao”? Imaginaba una enorme mancha roja sobre fondo negro. “El rojo y el negro”. Stendall. Amores entre curas y señoras desocupadas. ¡No¡ Inaceptable. Esto es muy serio.

Concierto.

Los peques, que cantan tres cositas sotovocce, en suspirito, viejo truco para evitar que se desmanden a gritos en la nota más comprometida. Nosotros, en subibaja con los juveniles, esperando los pies de los dos presentadores que escenifican la conversación entre un zangolotino y su jefe que entre bromas infantiles van presentando cada canción. Los juveniles sorprenden porque van caminando hacia la polifonía, van logrando su sitio. Nosotros cantamos sin freno, no sé si bien o mal, terminé muy cansada y con la idea de coger unas vacaciones de coro hasta después de Semana Santa.

Lo mejor de lo cantado, este Chotis madrileño, aquí Don Plácido Domingo.

La flauta mágica. Mozart

Domingo, Noviembre 20th, 2011

Hecho a mano, aquí si trampa ni cartón de photoshop. Aún sé pintar.

¡Qué ilusión¡ -me decía- La flauta mágica en directo, gracias a Promúsica de Murcia. Responsable de la obra “Opera 2001″, empresa de espectáculos operísticos de andar por casa.

La ilusión es cosa de ilusos, en este caso, en el más peyorativo de los significados, y me lo debo aplicar. Un ejercicio de paciencia hicimos para soportar las dos horas y media de representación.

Salvemos de la quema a Papegeno, Tamino, Sarastro y las tres damas, fue un placer escucharlos. Inexplicables bravos hubo para la Reina de la Noche. En mi imaginación la veo como una señora con mucha mala leche. Una persona de este natural, debe ser,  según el esquema, alguien fuerte, su voz debe ser una columna del vaticano, enorme, preciosa, florida, estriada, solemne, se pierde en la altura. Silja schindler sólo consigue lo último. El coro de niños se transformó en un coro de señoritas consejeras que por mucho que intentaron desarrollar el carácter infantil de su música, no lo consiguieron.

La orquesta arrancó la obertura fría como el hielo y mejoró algo, pero sin superar el suficiente.

Se vende la Flauta como cuento, ópera adecuada a los niños. Y lo es, un cuento triste cargado de machismo que no podemos cambiar igual que no cambiaríamos un cuadro de Goya.  El tiempo de Mozart es el que es,  y el mensaje “las mujeres hay que llevarlas de la mano, de lo contrario se desvían” está en la resolución de la ópera, en los diálogos, en el enamoramiento de Pamina por Tamino, en la carga positiva/negativa de Sarastro/Reina de la Noche.

¡Qué lentitud¡, ¡qué pesadez¡ Cada vez que voy a la ópera, con mucho ánimo -eso sí-, salgo con la sensación de que el tiempo va mucho más lento, y didácticamente me explico a mi misma que en aquella época el mundo era mucho más silencioso, la oportunidades de escuchar música eran mínimas y ya que uno iba a la ópera o a escuchar música aguantaba lo que echaran.

Insultos insulares

Viernes, Septiembre 30th, 2011

Ton pare

Ton pare

He pasado casi un mes en blanco. Nada que decir, mucho que hacer, más liada que la pata de un romano.

Una mañana de sábado, bajo las manos de Tomeu Quetgles (un director de coro no usa batuta) ensayamos esta copla de las islas baleares arreglada por Baltasar Bibiloni.

Ton pare no té nas,  ( tu padre no tiene nariz)

tu mare és xata (tu madre es chata)

y el teu  germá petit ( y tu hermano pequeño)

la té de rata. (la tiene de rata)

No se sabe qué pretende el que habla, pero suena a retahíla desquiciante para sacar de las casillas a un oponente.  Observese, tras la escucha de la pieza del youtuve, que de una estupidez de canción se puede sacar algo interesante, movido, alegre, estimulante.

Una buena ráfaga de insultos a veces tiene efectos balsámicos.

Tosca de Puccini

Lunes, Agosto 8th, 2011

Hay muchas formas de escuchar/ver ópera, también en el cine. En Alicante, los cines Yelmo ofrecen una temporada de ópera enlatada durante el verano. Gracias a la ciencia y la técnica, que avanzan una barbaridad, te permite asistir a lo que se ha escenificado en el Met de Nueva York. ¡ Ahí es nada !

Tosca de Puccini ha sido mi primera y única experiencia. Mi estreno con Tosca no ha podido ser mejor. Una tragedia tremebunda donde no muere el apuntador pero falta poco.

Tosca es una cantante que tiene un novio pintor al que lleva mártir porque es una enamorada celosa. El novio es roussoniano, es decir sigue las ideas de Rouseau, un punto revolucionarias en la época en que transcurre la acción -finales el XIX. Cavaradosi, el novio, ayuda a esconderse a un revolucionario en fuga. Este acto generoso  invita a participar en la acción a Scarpia, jefe de la policía de Roma. Este Scarpia es un malo de libro que lleva en mientes llevarse al huerto a Tosca, no se trata de amor, es más bien el insano deseo de jugar con ella y luego dejarla tirada al tiempo que fastidia al novio.

Scarpia envenena a Tosca de celos para conseguir sus objetivos: apresar al fugitivo, quitar del medio al novio y tirársela. Apresa al novio y lo tortura prácticamente delante de la protagonista para ablandarla, cosa que ocurre. Para perdonarle la vida aprieta las clavijas a Tosca para llevársela al huerto, y ella cede también, pero quiere a cambio la vida de su novio y una posibilidad de escape. Scarpia le ofrece simular la ejecución y  y escribe un salvoconducto. Tosca, llegado el momento de pagar su precio, se deja llevar por el asco que siente,  asesina al Scarpia con un cuchillo de mesa (sí, es verdad) y lo perdona.

A la hora de la ejecución Tosca avisa a Cavaradosi que debe simular su muerte, cosa que él, después de algunas dudas sobre el precio que ella ha pagado, acepta. Scarpia ha mentido, la ejecución es real y el pintor es fusilado. Tosca presente se desespera con la  muerte de su amante  y huye de los guardias que la buscan por la muerte de Scarpia, acorralada en lo alto del castillo de Sant Angelo se tira al vacío.

Yo lloré y disfruté como una enana, sufrir y disfrutar no es incompatible. Scarpia es mi personaje favorito, lo determina todo aunque esté muerto. La maldad es el centro de esta obra y Scarpia es su representante.

La música de Puccini está compuesta de notas y de  una marea de sentimientos que te arrastra, te estruja las entretelas y te lleva por un río encajonado del que es difícil olvidarse. Llevo días con la cabeza ocupada por el "Va, Tosca" de Scarpia, como si fuese el "tractor amarillo" pero en fino.

Don Giovanni. Mozart, en Vera.

Viernes, Agosto 5th, 2011

Un coro singular

Un coro singular

La vida a veces te sorprende y dando un paseo por el Mercado de Vera, que es como la versión reducida del del Molina vimos un cartel anunciando que el viernes siguiente, a las nueve de la noche había ópera en la plaza del pueblo. ¡Léchugas!, ¡ esto no pasa en mi pueblo !

Muy dispuestos asistimos al evento. Un grupo de estudiantes de canto polacos, en viaje de estudios por España, generosamente escenificarían la tragicomedia. Puntualísimos, empezaron la actuación cuando el reloj de la iglesia dio la última campanada de las nueve.

Don Giovanni, Don Juan, seductor sin vergüenza, circula por medio mundo rompiendo corazones y virgos. Su criado Leporello le apoya incondicionalmente. Se encuentra con Doña Ana, señorita bien que extrañamente se resiste a sus encantos cosa que enfada al seductor hasta el extremo de tomar por la fuerza lo que se le niega. El padre sale en defensa de la criatura y Don Giovanni lo mata. Doña Anna busca venganza con la ayuda de su novio.

El Don escapa y no enmienda sus costumbres, intenta llevarse al huerto a Doña Elvira, otra señorita bien y a Zerlina, una campesina al pie del altar. Caen rendidas a sus pies por las buenas o porque engaña, se disfraza, cambia de personalidad. Doña Elvira, a pesar de conocer sus argucias se enamora y espera llevarlo por el camino recto, cosa que no ocurrirá porque una “muerte” muy oportuna pasa recibo y se lleva a Don Giovanni a la tumba.

Ligeras variaciones sobre el argumento del Don Juan del mes de noviembre. Divertidísima. Bien cantada. Un Leporello actuado, es decir perfecta conjunción entre el canto y el teatro, muy lucido y simpático. Doña Anna y Doña Elvira, estupendas en sus papeles. Don Giovanni empezó muy flojo y fue creciendo en su papel, cosa un poco decepcionante cuando hablamos de profesionales o casi.

Estaréis extrañados porque no vi ninguna pega y si las hubo.

  • Una pena que cantaran sobre una grabación bastante mala de un solitario piano.
  • A falta de coro, tres vecinas de Vera sentadas a nuestro lado, cotorrearon durante el segundo acto, imposible callarlas o decirles que desafinaban.

San Francisco de Asís. Olivier Messiaen

Domingo, Julio 17th, 2011

Tengo una ilusión, asistir a una representación en el teatro Real de Madrid. A modo de sustituto aprovechamos para asistir al “spectacle” tramado por Olivier Messiaen durante ocho años para intentar reconducirnos a la vida espiritual. El evento venía precedido de valoraciones positivas en suplementos culturales, blogs culturales, programas de radio culturales…

Media hora antes del inicio ya estábamos sentados en nuestro sitio tras pagar unas botellicas de agua a precio de oro ya que aquella debía ser un agua milagrosa embotellada. Mi santo y yo embutidos en un asiento que te escupe hacia adelante y del que rebosas, claro está que nos sobran kilos o que los organizadores de eventos están convencidos de que los españoles somos chiquiticos. Hice pruebas mil para encontrar mi postura, intento inútil, el asiento era pequeño y punto. Entretuve la espera leyendo un libro informativo que compramos al entrar, aquí no se regala nada.

Sobre un escenario espectacular montado en el Madrid Arena apareció la orquesta, el coro… ambientados con tenues luces. De ellos estábamos pendientes miles de personas, sí, miles. El cierre de puertas trajo una marea humana que se desplazó hacia el centro de las gradas a una sola voz. Fuimos rápidos y eficaces rellenando huecos antes de que el director de la mega orquesta diese el primer golpe de batuta.  La marea humana hizo rasero sobre las clases sociales y las economías así que nuestra entrada económica (seis euros) quedó igualada a la de un señor que posiblemente había apoquinado más de cincuenta euricos. Eso da rabia.

El asiento de la parte buena seguía siendo pequeño, yo doblada sobre mí misma, las rodillas a la altura del ombligo.

Messiaen tenía sus propias prioridades y aficiones: músico, ornitólogo, profesor… Su afición por los pájaros empapa su música, los instrumentos exóticos se suman a la orquesta y ofrecen una visión novedosa de los sonidos posibles, los ritmos  brillan especialmente llevándonos por caminos poco trillados, el coro amplifica la acción que se desarrolla en el escenario, diálogo de santidad, y me gusta y anima, la interpretación de los solistas es maravillosa, el público guarda un silencio reverencial, roto a veces por objetos que caen al suelo… y yo… me aburro como una ostra, tanto que me reconcentro en mi propia incomodidad, mi rodilla izquierda se ha cuajado en sí misma y chilla, palpita, chirría y dentro de nada me hará perder la conciencia. Cuando ya estoy en el sexagésimo noveno bostezo se acaba el primer acto y doy gracias al cielo ya que me concederán media hora de descanso. Me dio un poco de vergüenza no estar a la altura del acontecimiento y comenté con mi Santo lo muy incómoda que estaba, me callé lo del aburrimiento, y, en un ataque de gentileza me ofreció dejarlo para otro momento. Se lo agradeceré siempre.

Salí de allí con el ánimo ligero, rumbo al metro.

Misa de la Coronación: la del abanico

Lunes, Junio 27th, 2011

Después de un mal ensayo siempre viene un buen concierto. Esta es una máxima aplicable al mundo del espectáculo en general.

La mayoría de las mujeres que cantaron conmigo se dejaron caer en el concierto con echarpes y chaquetillas para prevenirse del aire acondicionado del Víctor Villegas. Su previsión fue inútil porque no es igual cantar en una sala vacía que en una sala con unas mil personas. Nos habria hecho falta un abanico si no estuviera reñido con el silencio preciso para la música. En esta sala se escucha hasta al más mínimo susurro y cien abanicos son una marea de “chas, chas” molesta. No debería saber esto la señora que había a mi derecha que empezó la con la sinfonía 22 haciendo “rrrrrrrassssss” y no paró de aletear contra sus tetas hasta el remate de la obra, a veces suave, a veces con ímpetu.

Llegados al Agnus Dei, la soprano sola frente a la orquesta en un aria melancólica y dulce, la buena mujer debía estar al borde de la autocombustión y dale, dale. Muy discretamente le hice un “chsssss” que de nada sirvió.

En compensación he buscado este Agnus con Karajan y la soprano kathlen Battle. Tiene algo de ruido de fondo, muy perdonable.

Misa de la Coronación III: Rodilla y la sinfónica de Murcia

Domingo, Junio 26th, 2011

Azurza desbastó las esquinas y los picos que nuestros directores y jefes de cuerda habían dejado sobre las notas de la Misa y nos entregó en bandeja a Rodilla, el director de la Sinfónica de Murcia.

Azurza debió hacer un trabajo de titanes porque Rodilla  era la felicidad personificada y estaba contento con todo lo que le cantamos. No salía yo de mis extrañezas habituales porque en manos de nuestra Virginia habríamos tenido que repasar trescientas veces cada consonante y cada final, ya que,  aunque ella también habla en murciano, es muy exigente con la precisión idiomática, conoce nuestra torpeza articulatoria y machaca ahí donde más cuesta.

Rodilla hizo con nosotros un ensayo tal como si fuéramos la sinfónica: dos pasadas para ensamblar, un par de comentarios sobre intensidades, solucionó un par de atascos articulatorios y nos mandaba para casa.

Empezar un ensayo a las nueve, puntuales como alemanes, y terminar a las diez es un lujo extranjerizante

Misa de la Coronación II: Azurza

Domingo, Junio 26th, 2011

La Coronación nos trajo a Enrique Azurza, director profesional de coros, maestro de directores.

Una experiencia como esta tiene cosas buenas porque abre la perspectiva que tienes de tu vida como coralista. Si de mi dependiera ficharía a Azurza como director invitado para que nos diese un repaso de vez en cuando porque una de las grandes facultades de un director de coro es que sea capaz de poner todos los ejemplos posibles para que tú tengas modelos a los que cogerte (como a un clavo ardiendo) y él lo mismo es bajo que tenor que contralto que soprano. Parece un tipo discreto y tímido, cosa que puede ser, cualidades compatibles con un humor a prueba de bomba, es decir de coros a medio cocer.

Como otros muchos profesionales que hemos disfrutado aplica los  principios de que todas las  dificultades se superan descomponiendo las partes y atacándolas poco a poco (divide y vencerás que decía Julio César)  y que enfadarse y reñir al cantante no sirve de nada, solo para enrarecer el ambiente y hacer que te odien. Quizá esté nervioso, tenga dudas sobre cómo saldrá finalmente la actuación, pero se lo guarda en el bolsillo del autocontrol y camina hacia delante.

¡ Bien por Azurza ¡