Archive for the ‘música’ Category

El brujo (Madrid, excursión de otoño)

Domingo, Diciembre 7th, 2008

Nos regalaron  entradas para ver al Brujo, incluso nos ofrecieron departir un ratito con él, cosa que declinamos dado nuestro natural tímido.

Una se arrepiente de estos renuncios, una vez perdida la oportunidad, ya que, posiblemente en la vida real, este hombre sea tan entretenido como es sobre el escenario. Hacía tiempo que no me reía de tan buena gana. Elenita se reía en eco, me temo que más que por el diálogo del actor, por extraña simpatía conmigo o para eludir la vergüenza que le provoca que me ría a mandíbula batiente.

Apoyándose escasamente en textos de Santa Teresa y Fray Luís de León, el Brujo te cuenta parte de su historia, real o fantástica. No hay que perder de vista que ya no cumplirá los cincuenta, y por tanto, ha visto, como yo he visto, el devenir de este país en esos terriblemente cómicos momentos,( a toro pasado, se entiende), que nos tocó vivir bajo los auspicios del tío Paco.

Jugar con las palabras es habilidad preciosa y él juega, dribla, bota, encesta, y mete gol con intención jocosa. (jolines, un pareado). Dejó fascinados y punto en boca a una horda de adolescentes de la ESO en viaje de estudios, y tiene tanto mérito como ganar la copa Davis sólo que no sale en los periódicos. El segundo item demostrativo de lo bueno que se es (este pedazo de actor)  es que el teatro estaba lleno un jueves tarde. ¿Quién puede ir al teatro un jueves tarde sin pensar en que está robando horas al sueño?

El teatro infanta Isabel, más de cien años en la calle Barquillo,  cumplidos en 2007, es más bonito que un San Luís, desde la entrada de cristales emplomados hasta la sala, entelada en rojo, maderas doradas y una pátina deslumbrante.

La perfección no existe, de lo contrario la vida no sería perfecta, y me tocó en suerte, justo delante, una cabeza inquieta que pedía a gritos que alguien le diese dos pescozones, se libró porque allí era más importante el texto que la imagen y la entrada había sido un regalo.

M. dale las gracias al riojano de mi parte y de parte de tu señor padre.

Teatro Infanta Isabel

Teatro Infanta Isabel

Kiri Te Kanawa

Jueves, Diciembre 4th, 2008

El conde de Floridablanca tiene un parque en Murcia lleno de ficus gigantescos. Hoy es centro de reunión de rusos y otros paseantes de nacionalidad diversa. Para celebrar la vida y obra del conde murciano la comunidad puso en marcha actos culturales mil con una guinda insospechada: Doña Kiri Te Kanawa. No le veo yo relación a Floridablanca y una soprano neozelandesa pero alguien se la ha debido encontrar.

Cajamurcia se rasca el bolsillo y patrocina su actuación en el Víctor Villegas para nuestro disfrute y el de muchos otros, lleno hasta la bandera. De paso, Cajamurcia, nadie hace nada de balde, aprovecha para cumplimentar a sus muchos afectos regalando entradas, lo cual supone escandalera asegurada.

El auditorio tiene una acústica maravillosa que podríamos disfrutar si el público estuviese congelado, o repartieran en la entrada cucharadas de jarabe para la tos, porque esa perfección se vuelve contra ti como bumerang australiano. Cualquier ruidito se expande, rebota, se amplía: móviles, una cremallera que se desliza,  caramelos asesino de toses y garrasperas, los besos a su novia del tipo que te cae delante, la tos seca, la mocosa e incluso la irrefrenable tos nerviosa del emocionado.

Una, que es disciplinada y sufrida, ya lo sabéis, intentaba concentrarse en la actuación de la Sra Te Kanawa, técnicamente impecable. Nunca había escuchado pianos tan controlados, crescendos en una progresión tan exacta, ni había asistido a un control respiratorio tan perfecto que permite alargar las notas hasta que mi propia angustia salta pidiéndome que me lance al escenario y le haga el boca a boca porque preveo que la cantante va a sufrir un vahído, cosa que es una fantasía más de las que me atormenta, innecesaria y excesiva,  ante una mujer que canta sin esfuerzo. Una maravilla.

El público “Cajamurcia” se significa por una actitud incontrolable. Cuando les he visto aparecer se me han puesto los pelos de punta. Tres chicas vestidas de árbol de navidad y un maromo con corbata, invitados de boda extraviados en un concierto. Mal síntoma, he pensado, con razón. Aunque,  embelesada por tanta perfección musical.  se me iban los ojos hacia la parejita que tenía delante porque no han parado de hacer arrumacos, darse besitos y achuchones en la oscuridad de sus asientos, última fila del cine Roxy.  Es que la música tiene su erótica, pero me gustaría que ella, esta noche, después del calentón previo,  remate la faena en casa y se quede preñada de mellizos que les impedirán ir a ningún concierto en los próximos diez años.

Kiri Te Kanawa, años mozos.

Las bodas de Fígaro

Martes, Noviembre 4th, 2008

Transitar por las bodas de Fígaro es adentrarse el el lío del embrollo aderezado de buena música. Y,  a pesar de eso,  no pude  evitar que se me hicierse infinitamente larga. Siempre que asisto a una ópera, cosas de Pro Música, me remuevo en el asiento como lagartija inquieta, le pongo voluntad y consigo terminar, sin salir bufando del auditorio, que sería lo más honrado. Una es voluntariosa y disciplinada.

Por definición la ópera es el superespectáculo. Ahí se mezcla música, canto, teatro… nada más difícil ni más perfecto, pero yo me lanzaría a la versión Readerst Rigest, por aligerar, por agradar a inconscientes impacientes de mi calaña.

 

Para los muy interesados en la ópera, graciosa página.  http://operitas.blogspot.com/

 

 

Pro Música Molina

Domingo, Octubre 26th, 2008

El 18 de noviembre cantamos en el Villa de Molina. Una parte de la inauguración de la temporada de Pro Música Molina fuimos nosotros, bajo la batuta de Virginia Martínez.

Buxtehude y su Membra Jesu Nostri fue la excusa para ensayar durante dos meses.

Así que, aunque había reservado mi entrada por si acaso se olvidaban de nosotros hasta cinco minutos antes de la actuación, me sirvió de poco.

Como es tradicional en Molinica el acto empezó tarde, veinte minutos de cortesía, en el fondo es dar la oportunidad al público para hacer vida social.

Escuché los discursos de rigor. La presidenta de la asociación con su habitual luck de maja goyesca aunque siempre se le olvida la redecilla para recoger la melena, la concejala de cultura, resultona hembra, que además de decir las habituales generalidades políticas (encantada estoy de estar aquí con vds posibles votantes) con una voz cazallera que pone en evidencia su necesidad de un tratamiento foniátrico urgente, del hermano de la presidenta que publicita la nueva temporada. Eché en falta el discurso del alcalde que debería andar por el congreso regional del PP. Después de tanta palabra vino la música, se dignaron dar paso a la orquesta municipal.

Me he reafirmado en la convicción de que las interpretaciones de la orquesta municipal “Hims Mola” están predeterminadas por el apellido de su director. Su música siempre recuerda a verdes céspedes sobrevolados por pajarillos deslumbrados por un sol tierno.

Cuando Céspedes y sus músicos terminaron la primera pieza no quedó otra que salir corriendo hacia la concentración del coro con la hora más que cumplida.

El sótano del miedo y la incomodidad. Ni una silla para aguantar la espera, bancos de gimnasio hechos de tablas que se te clavan en el culo y en los que no caben más de veinte personas (nosotros somos unos sesenta).

Pilar, además de dirigir el calentamiento se empeñó en reensayar hasta el aburrimiento partes que creía flojas. Todo maestro sabe que estudiar justo antes del examen es contraproducente. Los conocimientos hay que dormirlos para que se asienten. Tengo la sensación de que ella conjura sus nervios machacando la chuleta hasta el último segundo.

Manolo andaba como un zombi, silencioso, dando tumbos alrededor nuestro. Los solistas desarrollaban sus hábitos de concentración embutidos en trajes de gala.

Las bailarinas de “Entredanzas” como centellas, taconeando hacia sus cambios de vestuario. Los otros intérpretes entraban y salían. Sentí perderme las obras de Piazzola.  Llevo mal los encierros.

No puedo ofrecer crítica musical sobre lo que no vi. La opinión de “S”, mi hermano y otros amigos presentes puede ser poco objetiva. La crítica musical oficial que suele opinar en los diarios murcianos no se dignó asistir.

Yo canté a gusto, bajo las enseñanzas expresivas de alaridos cabeceros de Dña Olga y entre dos almohadas muy cómodas: Maxi y Fuensanta, Fuensanta y Maxi que siempre se lo han estudiado todo al dedillo, dos fieras del canto que son la mejor compañía, aunque haya que aguantarle los codazos a Fuensanta que no pasa ni una.

 

Digresión relacionada con los discursos.

Las actividades musicales de Molinica siempre tienen un discurso, si hay suerte, aunque lo normal es que sean varios. Debe ser que estamos en un estadio inferior de evolución ligüística , aún no hemos llegado a la escritura, seguimos anclados en la cultura oral.

Mi coro, plagado de maestros con afán didáctico, no se libra de la costumbre y siempre que cantamos damos la paliza al público con aquello de “nace la coral polifónica municipal…”

¿Necesita la música de discursos?

 

Club del alarido

así queda una partitura después del ensayo

Inauguración de la temporada sinfónica

Viernes, Octubre 24th, 2008

 

El Víctor Villegas casi lleno de gentes deseosas de iniciar la temporada “clásica”.

El concierto fue tan plano como una bandeja vacía de acero inoxidable. A pesar de eso, al final, la orquesta de Esmirna recibió una cerrada ovación, los de Pro Música solemos ser así de agradecidos, y en pagó nos regaló un bis que resultó ser lo mejor de la noche:  una pieza compuesta por el propio director (Betin Günes) exóticamente novedosa, un pastelito musical donde la harina era el jazz, el azúcar la música árabe y el horno, el sinfonismo. Impactante, como una cucharada de peta zetas en el boca. Lo podéis escuchar en youtube.

 

http://www.youtube.com/watch?v=XeTApbakNrs&feature=related

 

Como es habitual en los solistas,  Anna Sophie Dauenhauer, se desenvolvió con   naturalidad en el concierto para violín y orquesta de Beethoven, fría naturalidad para llevar la partitura en volandas. Parece que esta obra es dificultosa, trabajosa.

Yo sigo desarrollando mi particular animadversión hacia  Beethoven, metería las partituras del sordo en un congelador y tiraría la llave, quemarlas me parece políticamente incorrecto y muy radical.

¿No sería la sordera de Beethoven un recurso extremo para no tener que sufrir  su propia música?

Vueltas por Cáceres y Portugal: Arte Orgánica.

Viernes, Agosto 29th, 2008

Ciudad Rodrigo, que no está ni en Cáceres ni en Portugal, tiene una catedral. Dentro de ella hay dos órganos y entre los órganos, el domingo 17 de agosto , un organista : Mario Duella.

Sentados entre el altar mayor y el coro poco  público, a pesar de que era gratis,el escenario maravilloso y te permitían ocupar los sitiales del coro. Nosotros,  que casi llegamos tarde, ocupamos un banco detrás del órgano pequeño ya que, en principio,  era mejor escuchar que ver.

Culos inquietos, dimos unas cuantas vueltas por la catedral al son de la música, aprovechando que un órgano no es un violín y su volumen acalla las pisadas más indiscretas rumiando la envidia por no estar en el coro, oportunidad perdida.

Echamos de menos un programa más efectista, ruidoso, batallador. Una espera, bajo la música de órgano, ese estruendo de ángeles iracundos que remueven las piedras de la catedral

 ¿Qué es Arte Orgánica? Un ciclo de conciertos realizado en iglesias y catedrales de Castilla y León durante los veranos. Va por su sexta edición.

Precisión geográfica: Ciudad Rodrigo está en Salamanca, cerca de la frontera portuguesa.

 

 

La Bartoli

Jueves, Febrero 7th, 2008

ceciliabartoli5.jpg

 

El auditorio de Tenerife es un barco, un pez gigante  varado en una playa de Santa Cruz. Ofrece perspectivas varias, Mirandiki dice que es un clítoris gigante, pero yo, que ando escasa de hormonas, veo cosa marítima en su espuma blanca de azulejos troceados y me parece más bien, visto de perfil,  un barco a punto de ser anegado por una ola gigante y desde otra la gran boca abierta de un tiburón ballena. ¿Habré fumado algo distinto al fortuna?

Allí, en nuestra inconsciencia musical, nos plantamos mi S y yo el pasado sábado 3 de febrero, con nuestras entradicas compradas por internet para escuchar al Cecilia Bartoli. Hubiese preferido el programa de “Opera Prohibita” porque la neura barroca no se me pasará nunca, pero había lo que había, es decir, María Malibrán.
 

La Bartoli es graciosa, guapa, simpática y canta de muerte. Gorjea, ríe, llora, tiembla, expresa, te encanta. Y todo esto lo sé porque lo he vivido y también porque cuando realmente disfruté de ella fue cuando la orquesta se apagaba y la dejaba a su aire, que es mucho, fresco, cálido y armonioso, todo en uno, como en un buen perfume. No tiene la capacidad de enorme volumen de las grabaciones, eso posiblemente es cosa de la argucia técnica, no es capaz de imponerse sola a todos los músicos de la orquestapero a solas, o en su diálogo con el arpa o el violonchelo te pone los pelos de punta y das gracias porque en el mundo existen personas y voces así, fantásticas.

 

Allegro animado (más atrasos musicales)

Jueves, Enero 17th, 2008

“Batuta Virginia” me invitó, como socia de la asociación aunque no recuerdo haber pagado la cuota de este año, al “Allegro animado”, un espectáculo  para niños y mayores la mar de (valga la redundancia) animado.
La orquesta de jóvenes de la Región de Murcia  no es una orquesta maravillosa, no saltó ningún espontáneo esta vez, pero nos divertimos. Imagino que las buenas sensaciones que tenemos nosotros cuando Virginia Martínez nos dirige ocupa a los músicos juveniles de la OJRM. Se sienten bien, luego disfrutan con lo que hacen, luego consiguen un sonido decentemente respetable. Yo les tengo muy en cuenta la edad, la inexperiencia y la mucha gana que ponen en su ejecución.
 La selección musical, una granja, zoológico o fauna musical inventada por Saint Saëns, Gofré y otros era la guía de dos caballos (padre e hija) viajeros con acento mexicano (con X, Elenita).
El texto que los guía por todo el mundo es de José  Fernando de Arce, un escritor ingenioso que conecta muy bien con los niños  a la par que maestro de escuela (santa paciencia) y vecino de Molinica. ¡Hagamos patria chica!
El sencillo atrezzo de dibujos era elemental, casi escolar. En la escuela, ya se sabe, un decorado es un cacho de cartón embadurnado con témperas y ceras. Preciosa la idea de los peces globo nadando en la pecera de Saint Saens. Nada sorprendente ver a mi directora favorita transformada en gallinica y  poniendo orden entre los polluelos de la orquesta.
Sufrí con el narrador, Jesús Sancho, profesional de la radio que,  además de parecer al borde de la afonía (mal que ataca a locutores, maestros y cantantes de medio pelo), tuvo que aguantar el pésimo funcionamiento del micrófono que debería haberle ayudado en su papel.
Virginia Martínez, tan bonica como siempre. Me encanta esta zagala.
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Atrasos musicales

Jueves, Enero 17th, 2008

Tengo en el tintero unas cuantas cosas. Música escuchada en diciembre. Los finales de trimestre tienen la facultad de comerse mi tiempo para escribir.
El concierto de la sinfónica de San Petersburgo, meses después, deja el recuerdo del  espontáneo vociferante que dice:

 ”Así se toca”.

 No nos miramos, no hizo falta, rompió el silencio que tanta eficacia había conseguido entre el público y rompimos a

 aplaudir.
Yo habría puntualizado también a gritos:  :
“Muy bien dicho”,

 porque es verdad, así se debería tocar, .pero aún no he conseguido dejar de lado mi timidez natural.
 Con la de San Petersburgo tuve la sensación de escuchar perfectos bloques instrumentales en contraste y armonía, caminando juntos y en oposición. Difícil de explicar pero muy emocionante.  Y un volumen anormal, potente, como el del coche de un maquinero. ¿Están todos un poco sordos?

Un “Mesías” de Haendel, el 17 de diciembre,   interpretado por la orquesta filarmónica  de cámara  y coro de Cámara de Pardubice. Me gustó a pesar de que tengo la idea de un  “Mesías”  interpretado por una gran orquesta y coro enormes. Los 16 del coro se portaron como jabatos, es decir se defendieron,  y volví a disfrutar de la sensación de cuerdas nítidas, de entradas evidentes en cada caso, por la intensidad y el color de las voces

. Curioso ¿y poco adecuado? el ir y venir  de los solistas que no aparecieron con la masa del coro y la orquesta, aparecían y desaparecía cada vez que debían cantar. ¿No soportan estar juntos?. Lucidísimo el papel del tenor, dueño de una voz cálida. El punto opuesto al tenor furibundo que tanto me repatea.
vociferante.jpg

 

Aquí la familia del abono sinfónico.

Englihs Chamber Orchestra

Jueves, Octubre 18th, 2007

sara chang.jpgCansancios aparte, el inicio de este curso resulta especialmente duro, nos animamos al primer concierto del abono sinfónico.
http://www.auditoriomurcia.org/index.php?/auditorio/programaci_n_actual/programaci_n_2007_2008/ciclo_abono_07_08/english_chamber_orchestra

Hace unos días volví a escuchar los conciertos de Brandenburgo gracias a la mula.
Por casualidad llegó a mis manos una grabación de estos conciertos hace unos treinta años (no recuerdo si buena o mala) pero, en mis manías monotemáticas musicales, lo escuché durante dos años a diario, desde el 6ª de bachiller hasta el primer año de universidad. Entonces se murió el tocadiscos y no hubo forma de comprar otro, en esa época yo era aún más  pobre. Al mismo tiempo  tuve una profesora de lengua y literatura significativamente buena, Dña Pepa Díez de Revenga.

La encontré en la esquina del ascensor del auditorio. Ha cambiado poco. Le dije que la recordaba.
La casualidad quiso combinar su presencia con uno de los conciertos de Brandenburgo:  el número 3. Me gustó saludarla,  sus clases eran especialmente buenas. Yo ya era una lectora habitual,  pero ella puso cimientos y ganas para seguir leyendo.
Navegando,  encuentro una referencia sobre ella, ha escrito con otros un libro sobre la tradición de regalar caramelos en las procesiones murcianas, editado por el museo de la ciudad. Intentaré leerlo.
http://www.murcia-museociudad.org/publicaciones.html

Bach sigue siendo una obsesión. Dieron en el blanco con el programa de ayer. Al número Tres de Brandenburgo le faltó un punto de intensidad a ese equilibrio entre lo amargo y lo dulce que  siempre le he visto.

 Las estaciones de Vivaldi, interesantísimas porque la “Englihs Chamber Orchestra” se luce en los matices y contrastes, briosa, fogosa, ágil. Un gran grupo. Le hacía comentarios a mi “S” sobre las poesías que Vivaldi utilizó como referencia para su composición. No hace falta ser muy imaginativo para comprobar cómo estalla la tormenta, se deslizan los copos o cómo se arremolina la nieve. Eso lo he dibujado para un grupo de maestros de música con los que colaboré hace unos años. Sara Chang, la solista coreana, nos deja patidifusos cuando se presenta con un vestido según la más pura estética restaurante chino y toca como una salvaje postromántica. Gusta, sorprende, pero una no puede imaginar al violinista barroco recalentando su instrumento con tanta fuerza.
Hemos vuelto a encontrar a nuestros compañeros de concierto, los canosos escandalizables. A sus aspavientos automáticos a la tos y a los ruiditos  se ha unido una señora que, a voz en grito, le contaba a una amiga suya que había cambiado de sitio porque tenía una vecina que apestaba.  ¡ Qué indiscreción por ambas partes!
Foto sustraida del New York Times. El vestidico es el mismo de Murcia, no se observan aquí la pedrería, el rebrillo y las dos olas de rosa pavo que coloreaban la falda.