Archive for the ‘Molinica del Señor’ Category

Día de difuntos

Domingo, Noviembre 1st, 2015

Ayer sufrimos la visita de docenas de niños disfrazados, unos solos, otros acompañados de sus padres: demonios, brujas, monstruos, asesinados y asesinos, zombis y toda la patulea del miedo pasado por los bazares chinos. Los críos llevaban bolsas y recipientes para recoger caramelos: truco o trato. Mejor un buen trato que  cualquier pleito.

En mi casa de la Calle Nueva, la noche del uno al dos de noviembre, mi madre ponía en un rincón de la cocina un tazón de aceite en el que flotaban las mariposas, o así las llamaba ella: candelas de cartón y mecha que prendía, flotando, sobre un dedo de aceite de cocinar, allí las hasta que el aceite se consumía. Por economía, mi madre era la más económica de todas las madres, no todo era aceite, el tazón estaba lleno de agua hasta más de la mitad. Ahí aprendimos muchos aquello del que el aceite pesa menos que el agua.

Aquel fuego minúsculo y oscilante parpadeaba toda la noche en la cocina. Mi madre ponía tantas mariposas como difuntos homenajeaba. Sentía  yo cierto respeto, algo de miedo e impaciencia para que se consumiese el aceite, intentando dejar atrás aquel rincón de los espíritus.

Los niños de hoy buscan los espíritus en el chino a precio de ganga.

 

 

 

Procesiones en Molinica del Señor

Viernes, Abril 22nd, 2011

Fotos Andrés Palazón

Me acabo de levantar y me duele todo, anoche estuve de procesión.

Lejos se oyen tambores, ¿procesión de Alguazas?

Estos días  mi pueblo es más que nunca Molinica del Señor. Escuché hace días que por cada militante de partido político hay cuatro cofrades. Ufff, no sé qué es peor.

Hay muchas cosas que no entiendo y eso me lleva a formular preguntas trascendentales tipo adolescente quinceañero:

¿Por qué algunas personas humanas creen que dios existe?

¿Por qué una persona adulta -y teóricamente en uso de sus facultades mentales- se coloca un sayón y un capirote y desfila en procesión?

¿Por qué muchas personas -que evidentemente se debería guiar por la ideología católica de amor, generosidad y capacidad de hacer el bien- gastan dinero a manos llenas en actos absurdos e inútiles? ¿Dónde está la caridad cristiana?

¿Qué lleva a algunos a hacer un viacrucis viviente?

Los que creen dirán, "es la fe", y en tanto razón de fe, es inexplicable. Apaga y vámonos, eso es argumentación, raciocinio, capacidad de convicción, demostración empírica de las causas y los efectos.... Miles de años de evolución de la ciencia y la filosofía para rematar en lo "inexplicable" como fundamento del comportamiento absurdo.

Lo único que me consuela de todo esto es que gracias a estas extrañas e irracionales aficiones se han creado músicas como el Stabat Mater de Kodaly -que cantamos anoche en la puerta de la iglesia de la Asunción, o que Andrés Palazón tuvo la oportunidad de hacer fotos divinas de la muerte.

En mi aburrimiento nocturno tuve oportunidad para reflexionar sobre, la calidad de las estatuas del desfile. Abstrayendo de la parafernalia de luces apagadas, flores, farolillos, dorados y sobredorados, túnicas, bordados, te das cuenta que el artista no tiene ni idea de anatomía, son meras caricaturas mal pintadas. ¿No han aprendido nada del Salzillo?

En su aburrimiento, mi amiga y compañera Amparo, conociendo nuestros tiempos muertos, se llevó la novela que está leyendo, eso es afición.

Poniendo los pies de foto compruebo que después de décadas de abandono de lo católico recuerdo conceptos e historias religiosas. ¡Qué buena memoria¡

La cantera

Domingo, Abril 10th, 2011

Lo que más me gusta de las procesiones es la percusión, el pom, porropom, pom, porropom. Me entra por las tripas y puede resultar casi emocionante. Hoy, al pasar por la calle Mayor en la caminata habitual del Domingo, a lo lejos se oía ese estruendo controlado. No es un día habitual de procesiones, falta más de una semana para la Semana Santa, pero guiada por mi natural instinto para el evento y la celebración, pues eso, he seguido el tamborileo y allí estaban, ellos, un batallón de infantes vestidos con faldones,  túnicas y capas, llevando estoicamente los pasos (eso sí, de su tamaño), algunos con cara de sufrimiento, otros con cara de circunstancias no entendiendo muy bien por qué les ha tocado esa cruz. Niños jugando a ser mayores.

Algunos chicos mayores intentan mantener el orden de las filas, inútil intento de poner puertas al campo porque los críos que no llevan trono tienen barrigas carameleras de las brotan golosinas, chupachups y piruletas. El público, en el que también hay mucho crío, parece un enjambre de abejas buscando algo dulce que llevar a la boca. Algunos críos llevan una bolsa de supermercado medio llena, casi no pueden con ellas.

Veo pasar a Antoñito, un niño mayor de mi cole, me mira, me sonríe y me da un puñado de caramelos. Ya en casa me he comido una piruleta.

Monumento

Viernes, Abril 8th, 2011

Cuando éramos críos pasábamos por la calle del Sepulcro, a mitad de la calle nos asomábamos a la hornacina del señor de la cama. Un Cristo muerto, tendido en la semipenumbra de una casa húmeda. Daba miedo.

No se sabe por qué en Molinica del Señor, después de años sin procesiones de semana santa, un año les dio a unos cuantos próceres la neura de resucitarlas. Empezaron muy seriecicos, con la procesión del silencio, todo a oscuras, muy austero, bonito al principio por la novedad. Lo que al principio fue una cofradía ha ido creciendo al mandato aquel de “creced y multplicaos”, aunque si vas a las procesiones te das cuenta de que detrás siempre está el mismo grupo de amiguetes.

No alcanzo a entender qué mueve a una persona inteligente a seguir a una escultura del madera por la calle caminando, tocando el tambor o llevando una vela, se me escapa.

Todavía se me escapa más que en los tiempos que corren construyan monumentos al mal gusto como el que recoge la foto, ese tenderete dorado y retorcido, con cortinillas de oro que le han puesto encima al pobre “Señor de la cama”. La emoción, el miedo y la inquietud que daba en mi infancia se ha perdido, está oculto detrás de esta tienda de campaña de oro que da miedo, sí, miedo, porque aquí no hay fe, ni devoción, solo ridículas ganas de aparentar.

Coro de beatas

Domingo, Diciembre 5th, 2010

Beatitud, bienaventuranza, santidad, felicidad, dicha, satisfacción, bienestar… bienaventurado, venerable, bendito, piadoso, devoto, ferviente, religioso, santurrón, gazmoño, mojigato, hipócrita, meapilas, puritano….

A veces la vida coral se hace difícil, pero como hay que estar a las duras y las maduras,  el 3 de diciembre a las ocho de la noche, disciplinadamente fui a cantar al barrio del Santa Bárbara. Según el termómetro del ayuntamiento, cinco grados, un poco de fresco. En  un estrecho callejó habían puesto un altar, frente a él, en paralelo y perpendicular unas cincuenta sillas. Había público suficiente, la concejala de cultura y otros compañeros suyos que siempre se dejan ver por estos actos.

La mayoría de los coralistas destilábamos mala leche por los colmillos porque hacía mucho frío y eso tiene consecuencias para la voz y porque  ser coro municipal nos va arrastrando cada vez más a ser el coro de las beatas del pueblo. Y no es que ser beata algo negativo, allá cada cual con sus entretenimientos, es que las beatas, en su fé, son resistentes a cualquier veleidad meteorológica y tienen una inexplicable pasión por las misas de campaña. Cien metros más allá está la iglesia de San Vicente que tiene paredes y esas cosas que te ponen a salvo del mal tiempo, un desperdicio.

Coro de beatas: Cantamos en el barrio de Santa Rita cerrando la boca para no tragar los miles de mosquitos que viven en los alrededores del río, en la pedanía de Los Valientes aguantando la respiración para que no se nos quemase por dentro el organismo, harían unos 45 grados el día más caluroso del año y el viernes, al borde de la congelación, en el barrio de Santa Bárbara. ¡Esto no son condiciones de trabajo!

Sexismo:  ¿por qué digo beatas y no beatos/as, según la modernidad lingüistica vigente?  Hay pruebas empíricas que explico: entre acto y acto de los conciertos  me entretengo en tonterías silenciosas, suelo contar los asistentes y hacer un balance por sexos y en acto religioso ellas ganan por mayoría. El público de los actos religiosos anda en un promedio de edad de sesenta años y son básicamente mujeres que deben tener más facilidad para hablar con Dios o lo necesitan más, hay que dejar fuera los actos festivo ceremoniales: bodas, bautizos, comuniones… aunque ellos no han perdido el vicio de quedarse en la calle fumando.

Si tecleas beato en google te encuentras esto tan bonico.

El pregón, la banda y el coro.

Domingo, Septiembre 12th, 2010

Por ser la Virgen de la Paloma, un mantón de la China (postcomunista) me vas a regalar.

Molinica tiene banda de música. Una banda es un grupo de músicos que tiene alergia a los instrumentos de cuerda, buenos pulmones y la coordinación necesaria para caminar y tocar sin perder el hilo.

Hemos cantado con ellos, trocicos de zarzuelas, para animar el pregón de las Fiestas del pueblo.

La jugada según parece nos salió redonda. El pregonero resultó aburrido, tedioso, empeñado en hacer un listado de datos cuantitativos y cualitativos de las actividades empresariales  y sociales del pueblo. Un tostón. 

En contraste nuestras cinco piececicas zarzueleras fueron agua de mayo para el público. Cantamos a gusto ayudados por la megafonía que nos permitió jugar en igualdad con los músicos, nos divertimos, cosa fundamental cuando se canta ya que el público es sensible a la diversión ajena. Creo que a ellos, como a nosotros, les supo a poco. Yo hubiera cantado quince más.

La banda con su uniforme y nosotros disfrazados de…. pues no sé de qué. Ellos con la faja del huertano, posiblemente para no esriñonarse con el esfuerzo de competir con  músicos  tan energéticos y nosotras más pintadas que puertas, claveles en el pelo ( hice los míos de papel de seda a las ocho de la mañana) y mantón de ¿Manila? No,  de la China.

Los mantones de Manila se han convertido en una joya del ajuar de las familias y casi nadie los saca ya a la calle. Vas al chino y por cinco euros te compras un mantón sintético que en la lejanía del escenario da el pego.

 

Hims mola: 20 años dando la nota

Miércoles, Septiembre 8th, 2010

Recuerdo que Amparito,  durante un ensayo, después de que la presidenta pidiese inspiraciones varias ya que buscaba  un título para la exposición del 20 aniversario, se dejó caer con  esto de “dar la nota”, y fue el subtítulo de la exposición.  No sé si ves el intríngulis, el juego de palabras e ideas que hay detrás, resumiendo, dar la nota es como sacar los pies del plato pero en música.

La cuestión es que después de algunos meses de calentarnos la cabeza o perol,  hemos recogido todo lo antiguo que teníamos por el coro a resultas de muchas actuaciones,  bolos y gorgoritos, le hemos quitado el polvo y lo hemos colocado en la sala de Exposiciones “La Cárcel” de Molinica del Señor.

Por todo lo antiguo se entienden fotos desvaídas, música enlatada, uniformes amarillentos y partituras manoseadas. Es que lo antiguo es así, usado, sentimental y emotivo.  

Si expones algo es para que la gente conozca, recuerde y se recree en el pasado. Como esto debe ser importante socialmente se “inauguró”, que es algo de más relumbrón que simplemente abrir la puerta.

Inaugurar es llamar a la tele y la radio y dar la palabra a políticos y jefes. El mejor discurso el de la (mi, sol) presidenta ( Doña María de los Remedios ….según protocolo municipal) que nombró a todo el mundo presente y ausente, agradeció la colaboración de todos los participantes tanto si habían montado aquello o no. Dió gusto oírla porque escuchar buenos discursos es cada vez más extraño y, vive dios,  que se merece un monumento porque algo tan perfecto es el síntoma de un trabajo escondido pluscuamperfecto, este 20 aniversario se lo ha trabajado desde el principio hasta el fin sin perder la sonrisa y el ánimo y si lo ha hecho no nos hemos enterado. Mi más profundísima reverencia oriental Sra Presidenta.

Como somos coro además de discursos hubo canciones de música popular, entre ellas, esa que dice “Me sabe a sal tu pelo y es verde tu mirar”, preso, preso, etc,  de la cual tienes una cutre ilustración.

¿Nunca has intentado traducir el significado de lo que se canta en un bolero?  

 

 

Cantar es una de las cosas más entretenidas y lúcidas que he hecho en mi vida. Hace quince años, sólo llevo quince años en el coro, entrar en el coro fue encontrar un cauce a lo que todos los días me reñía mi madre: comer canturreando y fregar platos al ritmo de la canción que llevaba en la cabeza, ella protestaba porque estaba convencida que que cada desconchón era una alteración rítmica dentro del canto, los platos en mi casa eran un desastre y mi padre tenía una extraña tendencia a sufrir accidentes con los platos desconchados.

Una,  al final,  siempre encuentra sus caminos y veredas.

Coral Hims Mola

Vacaciones de verano

Sábado, Agosto 7th, 2010

Parte del verano se pasa en casa. Cuestión de descanso, orden doméstico y economía.

El verano está hecho para descansar pero no hay que pasarse. Un exceso de descanso puede caer sobre el ánimo como una losa. Sin dificultad hago gimnasia mental, mi cabeza no para, qué escribir en el blog, qué cocinar, cosemos esto del derecho o del revés, qué hilo es el más adecuado, encajan dos aplicaciones pequeñas entre tres grandes, siempre pensando y dándole vuelta al perol, pero sobre cuestiones prácticas, la filosofía no es para mí.

La gimnasia física, dado que la piscina cerró en agosto, corre a cargo de los paseos. Hemos llegado a la conclusión de que el camino noble del paseo Rosales no sirve. Las aceras son estrechas y están llenas de obstáculos, farolas, semáforos, papeleras, bolardos… viandantes te impiden el necesario pasear enérgico que recomienda la Seguridad Social para bien mantener la salud.

Así que subimos cuesta arriba hacia la parte trasera de Los Vientos -urbanización molinense-. Hasta hace poco esto era puro descampado, el campo de Molinica. Bordeamos la rambla de los Calderones. Donde antes había algún chalé que otro ahora hay unos cuantos edificios medianos de pisos con vistas a la rambla.

Y, eso sí, mucha basura, escombros en montón, tierra removida, plásticos, muebles viejos.

En Molinica -y me temo que en el resto de España- hacer un basurero espontáneo  es fácil, sólo hay que plantar la semillica de una bolsa de basura abandonada, a los pocos días observarás que,  donde antes había una, hay unas quince y crecerá exponencialmente en poco tiempo, solo hace falta un pequeño descampado y esa actitud tan nuestra de que todo lo que está más allá de la puerta de mi casa no es mío ni mi responsabilidad. (Este comentario es muy de maestra concienciada -jeje- la cabra tira al monte)

Y es que el Molinense es ahorrativo en movimiento y dinero. En movimiento porque si para llevar la basura al contenedor tengo que dar. pongamos como ejemplo, 300 pasos y hay un montón de basura a 100, lo dejaré en el montón cercano y ahorro pasos, aunque tenga que aguantar la peste y la vista. En dinero porque Sercomosa -la señora de la limpieza de este municipio- gestiona un vertedero de inertes, pero claro, vale un dinerillo llevar allí los restos de la reforma de casa, así que busca uno un rinconcito perdido en el campo y lo echa sin que nadie lo vea -¡Qué listo soy! -se dirá el infractor-

 Si miras la foto, en su parte izquierda verás la masa de escombros al borde de la Rambla, a la espera de una buena lluvia que la arrastre hasta el fondo.

 

25 años

Sábado, Junio 12th, 2010

 

Salí de casa con ánimo de paseo,  sin entrada y sin “S” al concierto celebración del 25 aniversario  de las secciones jóvenes. Concierto para recoger dinerillo para Haití, nada de gratis, 5 euricos, ahora sé que bien pagados.

La taquilla del Villa de Molina está orientada a poniente, a pleno sol de las siete de la tarde. ¡Había cola!, coña ¡esto sí que es un éxito¡ Minuto después quedó desvelado el misterio, se les había roto el ordenador y hasta que se dieron cuenta que podían dar las entradas por el sistema tradicional, antes de los ordenadores existían los teatros y la gente compraba entradas numeradas,  nos tuvieron  pie plantado al sol de poniente (leches, qué poético).

Me dieron una entrada a huevo gallinero, rodeada de gente desconocida, niños vociferantes. Habría aprovechado para relajarme pero el activo  público infantil que me rodeaba lo ponía difícil,  me arrepentí  por no llevar unas hojas para garabatear, un lápiz, un matatiempo, porque el Villa de Molina es heredero de la tradición teatral del pueblo y es rarito que algo empiece a su hora.

Debí quedar en trance porque no recuerdo cuándo empezó el espectáculo, allí estaban sobre el escenario  cantando solas “Aurtxo polita”,¡Con un par! (perdón, pero se me ha pegado de mi hermano Antonio) ¡Qué valientes¡, porque para cantar solo delante de un teatro sin ser profesional hay que ser valiente.

Aquello había empezado y fue imparable, sorprendente y muy divertido: “Brosio”,  Am Brosio” haciendo de sí mismo, cogido de la mano de Antón, desenvolviendo el hilo conductor de la pequeña historia del coro, llevándonos a todos, entre bromas y veras, hasta el final, vigilados siempre por el fantasma de Pilar, presentaron el espectáculo, espantaron el aburrimiento, beatíficamente hicieron que perdonásemos las disonancias, el desafine y cualquier posible pecado contra la música.

Todo lo demás se deslizó, ágilmente, sin tropezones. Momentos hubo para pensar:

  • “Aquí falta ensayo”.
  • “El piano como base y guía para estos críos conseguiría un trabajo más lucido”, ó “¡qué peligroso es cantar a pelo!”
  • “¿Por qué son tan tontamente vergonzosos los adolescentes?” o “¿Dónde olvidó el látigo la directora?”
  • Que alguien eche a ese crío follonero del teatro -su padre por delante-,
  • Cómo pasa el tiempo al identificar antiguos coralistas que hace años no has visto -entre tanto se han casado, han sido padres, se han divorciado o no, han cambiado de empleo- y que están allí, sobre el escenario. Te consuela ver que la gente también se hace mayor, no solamente tú mismo.
  • Pues sí que se lo han trabajado.

  Ir al teatro da la oportunidad de pensar, le das vueltas, y las conclusiones  finales son:

 ”Todo trabajo bien hecho tiene detrás una gran dedicación”.

 Este trabajo debe abrir una nueva era en el coro. (Yo quiero hacer un espectáculo igual para mi sección, quiero un espectáculo total -no digo zarzuela, jeje- con un musical tipo Brodway de Molina  me conformo. )

 ”Queridos jerifaltes coralísticos…. Doblo el lomo y les hago una profundísima reverencia oriental”.

Reflexión

Jueves, Mayo 27th, 2010

¿Por qué a las personas se les caen las comisuras de los labios? ¿por qué la boca de la gente parece una rodaja de melón con las puntas hacia abajo?

 Esta pregunta me asaltó en una calle del barrio de Santa Rita ( cerca del río en Molinica del Señor), sentada en una silla de plástico municipal, libro de misas en el regazo y en trance de esto, de cantar.

Mientras esperas para cantar siempre reflexionas y hacía  diez minutos llegó  un grupo de personas uniformadas, camisa blanca, pantalón negro y fajín rojo bordado con una imagen de la santa, venían  perseguidos por una banda que toca “Sombrero, ¡ay! Mi sombrero”. A mi esta canción no me suena muy religiosa, pero mi criterio no cuenta.

Éstos son los porteadores del trono de la santa (Rita), están  frente a mí,  un grupo de hombretones y  una chica, que debe estar ahí para cumplir la cuota de Bibi, la estatua de la santa en su trono, los pies hundidos en un mar de rosas blancas y gerberas  naranjas.

El cura lanza su discurso, arenga o sermón y recuerda a los misioneros de Molinica que andan por el mundo dando tumbos y quizá haciendo el “bien”.

Es costumbre que me fije en lo accesorio y pase de lo trascendente. Y ahí me doy cuenta que todos ellos tienen las comisuras de los labios hacia abajo, automáticamente sonrío y les llevo la contra. Miro hacia las filas de fieles (no olvidemos que estamos en misa) y, hombres, mujeres, niños, ancianos, son un calco unos de otros, algo les pesa en la comisura, por no decir en el ánimo,

Caida

Caida

 que les vuelve la boca hacia el suelo.

¡Ah, ah, ah, ah! ¿Será esto el fin de algo?

Tengo casi la seguridad que este efecto “dessonrisa” menos que ver con el efecto de la gravedad (cosa de física, newton por medio) que con la gravedad vital que nos apretuja día a día.