Archive for the ‘Lectura’ Category

No pensar

Jueves, Junio 18th, 2009

oleo

oleo

En pocos momentos consigo dejar de pensar. La piscina es uno de ellos, chapoteo y cuento las vigas del techo de la cubierta, cuento las patadas o brazadas que doy y no pienso. He perdido ese refugio, han cerrado la piscina porque resulta que está mal hecha y hace agua.

Hace unos meses me quité la pereza de organizar  el roalico donde pintar y volví a ello. Botellas con pomelo.

En medio de esto he leído unos cuantos libros: “Un pequeño inconveniente” de Mark Haddon, “El juego del ángel” de Carlos Ruiz Zafón, “El club de lectura de Jane Austen” de Karen Joy Fowler y “Asesinatos S.L.” de Jack London. Una de las ventajas de dormir poco.

El mejor de todos, este último. JacK London, a pesar de su marca como autor juvenil es un excelente escritor. Un clásico es un clásico.

Tendré que estar eternamente agradecida a ZP por la ayuda recibida para dejar de fumar. A cada uno lo suyo.

Tokio Blues. Haruki Murakami.

Lunes, Junio 1st, 2009

busca la relación

busca la relación

Un blues es una melodía triste. Vuelve a pasar, me engancha una novela exótica, el Japón de los años sesenta, el crecimiento personal de un muchacho que vive solo, que no echa de menos su casa y que planta, en perfecto equilibrio, cara al suicidio de su mejor amigo y sus consecuencias.

Gracia tiene la fluida escritura en tono melancólico, menor, tono blues. Bajo los ojos Murakami Japón no parece tan exótico. He descubierto que tras la máscara un japonés puede ser una persona sentimental, por contra de mis creencias, prejuicios nacidos en películas de guerra donde los “amarillos” ladran ante el enemigo, siempre americano, siempre buenísimo. 

Mientras leo, maqueto el periódico de mi cole, hago ganchillo y trabajo se acercan otras elecciones, otras más. Tengo las tripas revueltas porque es evidente que cada cual barre para su casa utilizando argumentos donde nunca se dice qué harán, cómo influirán sus iniciativas en la vida de los otros, palabras sobre el lío de los aviones, los trajes de Camps, el empleo de la niña de Chaves, el olor a rancio de la derecha, la peste a inutilidad de la izquierda. Todo a gritos, con las pausas exactas para el aplauso y el agitar de banderas.

Es curioso que esta gravísima crisis no eche  a la calle a más gente. Esta mansedumbre ilógica es discordante con la profundidad de la  crisis, o mienten la estadísticas o algo le ponen al agua que nos mantiene adormilados. Lo del agua es pura metáfora, nos aplican lo que ya sabían los romanos, pan y circo, subsidio, fútbol y telecinco.

El Barça gana la liga y la gente pierde el sentido del ridículo, se ponen el disfraz del equipo, la bufanda  y van así al trabajo. No hacen daño a nadie pero siento vergüenza ajena por quien se complace en el rebaño.

La piscina se hunde. En tres años de uso se demuestra que sus pies están huecos y hay que cerrarla para parchearla. Chapuceros. Tengo que inventar algo para hacer deporte además de subir las escaleras de mi casa.

Posiblemente no iré a votar, con su pan se lo coman, nunca iré al fútbol, si tengo suerte y la chapuza tiene remedio sí volveré a la piscina.

El mundo. Juan José Millás

Lunes, Abril 27th, 2009

Leí por primera vez a Millás en un artículo del País. Un acto de fe por mi parte ya que no suelo arriesgarme al fárrago habitual de los textos de opinión de los periódicos. Trataba el escrito sobre un sujeto obsesionado con la luz de su frigorífico, fantaseaba sobre si la luz, una vez cerrada la nevera, seguía encendida y era la teórica fuente de energía de una vida paralela de lo allí guardado. El tipo, inquieto ante la posibilidad de vida en un submundo oscuro y helado, compra una cámara de video, la instala dentro del frigo y espera grabar para así trasformar su manía en una hecho comprobado.

Suelo leer los artículos de Millás pero nunca había comprado un libro suyo. Para qué pagar por algo que se da casi gratis. Habría que dividir el precio del periódico entre todo lo impreso y cada letra sale a micro céntimo (de peseta). Después de leer “El Mundo” he podido comprobar por qué Millás refleja esas obsesiones. Realmente él compró la cámara de video, esa obsesión era puramente suya, como otras muchas que reconoce en la novela.

“El mundo” es una novela amargamente divertida. Él debe ser más o menos de mi edad, y su infancia se parece a la mía y la de otros muchos que nos hicimos mayores entre los sesenta y los setenta. Con la diferencia de que él es un niño de enfermiza imaginación que es capaz de razonar hasta el extremo de tener la certeza de que uno de los barrios cercanos al suyo está poblado por los difuntos, y ahí no hay miedo, hay el reconocimiento de que detrás de esta vida hay otra no muy distinta a la que vivimos, pero una vida de muertos. Hay muertos tan respetuosos y considerados que disimulan su estado difunto para no amargarles la vida a los que les aman. ¿Un delirio?

El mundo de Millás es tan propio que aunque nos lo describa nunca lo podremos compartir con él y entender qué trama, es su isla, su huevo, su claustro.

Yo Claudio. Robert Graves

Domingo, Abril 19th, 2009

Una de romanos

Robert Graves nos cuenta la vida y milagros del emperador Claudio, discreto gobernante eclipsado por sus parientes Calígula y Nerón. Oculto más que por falta de virtudes por exceso de defectos de sus parientes. Oculto tras una cortina el día que pasaron a cuchillo a Calígula, una imagen tierna donde alguien se esconde de la muerte tras una muralla blanda mientras por debajo enseña los pies. Se demuestra aquí que es más fácil hacerse famoso si uno estimula el morbo del lector de historias que por llevar una vida de estudio y reflexión.

Claudio es  una criatura hecha al disimulo y al engaño intentando salvar el pellejo en una familia de locos. Desventurada rata de biblioteca que, por pura carambola, termina siendo emperador romano. Emperador por accidente.

Después de leer el libro me asomé por la wikipedia para comprobar cuánto había de cierto en la novela de Graves. Coinciden tantos datos entre el wiki artículo y el argumento del libro que tengo la sensación de que el articulista no ha recurrido a fuentes históricas, ha resumido el librico de marras. 

Y… hablando de romanos, después de meses de la inauguración del canal Thader TV, por fín se ve en casa y he podido comprobar que la programación telemolinense es algo menos cutre que la antigua de Tele Molina, pero poco menos. La principal noticia de las vacaciones de Semana Santa es la proliferación de procesiones. Muy “Sí Tipical” es la natural desenvoltura que muestran los penitentes al vestirse de romanos, de portadores de capirote, de esclavos hebreos o… una vez superado el trance de contrición de  güertanicos sin hazada.

El cuento número trece. Diane Setterfield

Martes, Marzo 24th, 2009

A vuelta con los best seller en rústica, volví a comprar uno y no me arrepiento. Este libro me ha gustado.

Trama aparte, aquí se desarrolla la teoría de la complementariedad de los gemelos: personas nacidas de un solo huevo, que por razones comprensibles para un científico, pero lejanas a mi entendimiento, se dividen en dos dentro del seno materno.

Si las personas buscamos durante toda la vida un elemento que nos complete, una media naranja, el gemelo tiene resuelta la búsqueda ya que nació como dos partes complementarias e indisolubles. Vienen problemas vitales cuando por alguna razón uno de ellos muere o es apartado de su otra parte, el sentimiento de pérdida es tan grande que todo se vuelve agrio y gris.

No sé si esta teoría es cierta, pero corren por ahí historias que cuentan cómo se entienden sin necesidad de palabras, cómo a veces enferman en paralelo o cómo crean un lenguaje propio que escapa a la comprensión de los demás.

Este dibujito lo hice mientras andaba en un cursillo sobre legislación, por eso de evitar el aburrimiento.

La catedral del mar. Idelfonso Falcones

Martes, Febrero 24th, 2009

 

No debería leer best seller, son tentadores y luego decepcionantes.  He tenido este libro muchas veces en las manos, en toda librería que pisas, allí está, en pilas inmensas.

Durante meses le he dado esquinazo, me parecía muy caro. Un libro de tanto éxito me provoca desconfianza.

Al final lo compré en una edición barata que dentro de dos o tres años tendrá las hojas amarillas como yema de huevo. Es lo que tiene el papel de mala calidad.

Lo leí rápidamente. Una acción continua, sin florituras literarias: siervos de la gleba, nuevos ricos ambiciosos, viejos ricos decadentes y perversos, inquisidores, putas maternales, juveniles niñas enamoradas de hombre maduro, judíos sufrientes, y un tinte de catalanismo diluido, en un tiempo en que lo catalán, tal como hoy lo vemos, no existía.

En fin, para leer en la playa y olvidarlo rápidamente. Pasatiempos.

La buena terrorista. Doris Lesing

Domingo, Febrero 1st, 2009

Cuando llevaba 100 páginas lo dejé apartado porque estaba hasta los mismísimos de Alice.

Viqui me regaló por navidad “Los hombres que no amaban a las mujeres”, el best seller del año, tocho que me tragué en cuatro sentadas, entre otras cosas porque en su simplicidad te arrastra y deja de lado el bailoteo de líneas que me ataca en otros momentos. Pensar y leer al tiempo se me hace cuesta arriba.

El libro de Larsson sería ideal para la playa o la cama si no fuera tan gordo. ¿No existe un invento para sujetar el libro, sin manos, mientras uno está tumbado? Retiro lo de la cama, no tiene efecto somnífero.

Después del paréntesis volví a Doris Lesing, creo que es el tercer libro que leo de ella. Lesing escribe muy bien, flujo de ideas permanente, acción. Hay algo repetitivo en sus novelas, al menos en las que yo he leído, su mundo gira en torno a las mujeres. Nunca hay personajes planos ni tópicos. Recuerdo que en “La buena vecina” quien tira de la trama es una administrativa, papel que en otras manos no pasaría de lo secundario. Es extraordinario que lo vulgar tome cuerpo de novela.

Dejé a Alice porque resulta cansino andar en compañía de una tipa de casi cuarenta años incapaz de ganarse la vida pero lanzada a ser la madre de sus colegas y la mosca cojonera de todos los que defienden su causa. Alice es una Maruja vocacional al servicio de sus compañeros de célula, una criada para todo, una inútil que siempre elige a la persona que puede chuparle la sangre, una imbécil que para alegrarse la vida elige salvar al mundo de sus errores aunque sea matándolos. Lo único que esperas, cuando terminas de leer la novela, es que se muera de asco.

El mundo está lleno de “mesías”, y esta Alice y sus camaradas son el trasunto de tanto militante antisistema y terrorista que, sin haber dado un palo al agua en su vida, se imponen la tarea de llevar de la mano al resto de la humanidad hacia su “maravilloso mundo utópico”, aunque sea a la fuerza.

 

Poderes terrenales. Anthony Burgess

Jueves, Enero 29th, 2009
De la mano
De la mano

Detrás de “Poderes terrenales” está la idea de que dios y el diablo se dan la mano,  o lo parece.

 Burgess, Anthony, autor de “La naranja mecánica”, cuenta, entre otras cosas, la historia de un hombre “santo” hacedor de un milagro identificable, exorcista, goloso -por  pecado de  gula-, jugador, y finalmente Papa, que en su santidad salva a un niño en trance de muerte.

Años después este niño, ya adulto, cabeza visible de una secta, remata su obra llevando a sus adeptos a un suicidio colectivo del que curiosamente él se salva. ¿Esa es la cara del diablo o dios y diablo son caras de la misma moneda?

Reflexiones teológicas patateras aparte, el libro está muy bien escrito. Absolutamente recomendable.

Soy consciente de que algunas imagenes no van en consonancia con el tono del libro.

La higuera. Ramiro Pinilla

Lunes, Enero 26th, 2009
sin comentarios
sin comentarios

Me han penalizado. La biblioteca S.G.A. de Molinica te prohíbe sacar libros durante tantos días como tú te retrasas en devolver el que has sacado. Se me fue el santo al cielo y me pasé dos días en el plazo de devolución.

Me parece un buen sistema para evitar el abuso por olvido o dejadez.

 El origen del conflicto es “La higuera” de Ramiro Pinilla, un hijuelo de la trilogía de “Verdes valles, colinas rojas”. Algunos de los personajes de la trilogía son las ramas de esta higuera, la raíz, la guerra civil y el tronco es un falangista obsesionado por la imposible venganza de un niño de diez años, no en ese momento, cuando creciera, un eco de su mala conciencia.

Muy actual resulta el tema en medio de la polémica sobre la memoria histórica. ¿Es bueno o malo desenterrar a los muertos de las cunetas de la guerra civil? No muy necesario. Si uno tiene una herida cicatrizada, nada bueno sale de rascársela a todas horas.

Casi todos los psiquiatras reconocen el valor terapéutico del olvido. La memoria es selectiva respecto a lo malo, habréis comprobado que después de una mala época, olvidáis aquello que os atenazaba, un recurso de la sabia naturaleza que nos ayuda a seguir viviendo.

 

Madame Bovary. Gustave Flauvert y yo misma

Miércoles, Enero 14th, 2009

Lo más interesante de madame Bovary es que ha dado lugar a la descripción de un cuadro psicológicamente clínico(jeje), el bobarysmo, según el cual la persona que lo sufre no es capaz de hacer  una valoración exacta de sí mismo -¿y quién lo hace?-, luego padece una insatisfacción desmedida y patológica que le lanza a un sentimiento de infelicidad profundo.

Enma Bovary llegó al suicidio, el que ahora padece de Bovarysmo no llega mucho más alla de tener deudas a mogollón ya que en cuestiones morales somos ahora mucho más permisivos que entonces.

Sigue gustándome la literatura francesa.