Archive for the ‘Familia’ Category

Campanadas 2012

Domingo, Enero 1st, 2012

Cinco minutos antes de las doce, redonditos como un ocho después de la cena, todos nosotros dispuestos cerca de la tele para ver al Tío de la Vara junto a la muy maciza Igartiburu engullendo  uvas y gominolas, la expectación se mascaba… y ahí se pone en marcha mi hermanico pequeño, mando en ristre a hacer un poco de zapping.

Clis, clas, aparece la despedida zombi de la Sexta. Clis, clas,  ¡oh la lá ¡ La Pantoja con su osito de peluche calvo y  el dueño del mando se queda obnubilado, abstraido ante tanto glamour.

- ¡Papaaaaaaa ! Queremos al tío de la Vara.

Obediente el padre -clis, clas- cambia a negro, Av1, dice la pantalla. Sólo faltaba que aparecieran las dos peloticas de tenis del juego de nuestra infancia.

- ¡Papáaaaaaaaaaaaaaaaa ¡

Clis, clas, clis, clas, clis, clas……. hasta doscientos quince y no consigue salir de la negritud de la pantalla.

- Que lo haga el tito Antonio que entiende de botones, suplican las niñas, con sus uvas y gominolas.

¡ Por fin ! Igartiguru y el manchego brindan. La hora mágica ha pasado.

- ¿Pero, es que ya ha pasado?

- Siiiiiiiiiii.

- No te preocupes, dentro de un rato son las doce en Canarias.

Para no frustrar al muchacho, los barbudos a coro cantan don, don, hasta doce veces. En esta familia tiene mucho valor eso de ¡hágalo Vd. mismo¡

Violeta o el abuelato

Domingo, Junio 19th, 2011

Ya tiene quince días y hace lo que todos los bebés, duerme, come, berrea si hace falta… parece mucho mayor de lo que es. Esta es Violeta plácidamente dormida.

De este dibujo, digo como Picasso de Gertrude Stein, con el tiempo terminará pareciéndose.

Sobre la pregunta, tan repetida, ¿qué se siente al ser abuela?, pues casi las mismas inquietudes que se sentía al ser padre pero con menos tareas. El runrún interno que pide en secreto que el mundo que le toque sea un buen mundo está ahí. Poner algodones en todo lo esquinoso, de momento, hasta que se endurezca y se haga mayor para que vea, sienta que lo que tiene alrededor es real, bueno y apetecible.

Pequeña fauna para Violeta

Sábado, Junio 4th, 2011

Misión cumplida. He terminado de pintar el cuadro animalesco para Violeta. Ella aún no lo sabe porque debe estar gustosamente dentro de su señora madre y empieza a mostrarse impuntual.

Pintando de nuevo

Domingo, Mayo 1st, 2011


He vuelto a coger los pinceles. Por fín veo. La presbicia es mala cosa. Al principio no ves de cerca y dejas de leer. Lo que antes te gustaba mucho, deja de interesarte porque aunque te esfuerces no consigues descifrar lo que tienes delante. Un día tienes una idea feliz y dices, ¡cáspita! ¿será que necesito gafas? y te pasas por la farmacia, ¡et, voilá!, era eso.

La presbicia es avariciosa y un poco más tarde pierdes la nitida claridad de la pantalla del ordenador. Pruebas con las gafas de leer y ¡coño! que se aclara todo… pero se oscurece lo que leías y entonces te compras otras gafas. Unas para leer, otras para el ordenata.

Pintar requiere un juego de planos, es como si quisieras leer, usar el ordenador y mirar el paisaje todo al mismo tiempo o en breves instantes de transición. Entonces necesitas tres gafas intercambiables, más los pinceles, los aromas del aguarrás y a veces hasta pensar. Te faltan manos y al final haces como yo hice, te rindes a la evidencia de que no eres quien eras. Me rendí y cerré (metafóricamente) la leonera de pintar.

La ciencia avanza una barbaridad y gracias al invento de los cristales progresivos y tras un mes de prácticas superado con éxito notifico que he recuperado la vista y he vuelto a pintar, cosicas para el abuelato: Una pequeña fauna, sin trampa ni cartón, pincelada a pincelada.

Me quede como estoy

Martes, Enero 5th, 2010

En estas entrañables fiestas   deseo para vosotros lo mejor, y para mí eso de “Virgencita que me quede como estoy”, es decir, de vacaciones. Poca cosa.

Y es que son cortas, siempre son cortas. Mea culpa, no tendría esta sensación de brevedad si hubiese vegetado como una berza en medio de bancal,  he hecho demasiadas cosas:

Enumeración

  • 1. Dos conciertos navideños, uno en la iglesia de la Asunción y otro en “El Salvador” de Caravaca.
  • 2. Dos cenas familiares: nochebuena, nochevieja… Un pollo relleno, un pavo relleno (Tengo fotos)
  • 3. Cuatro cartas a Elenita, la pobre están en Cancún, echándome de menos (supongo).
  • 4. He actualizado todos mis blogs (creo que tengo tres).
  • 5. Cuatro bolsitos con bordados prolijos. Unos mejores que otros, estoy convencida que tengo que practicar más.
  • 6. Un desengaño. Se me ocurrió una Google consulta sobre LoLANA, la marca inventada para mis labores primorosas, y resulta que es el nombre de una pornostar mundialmente conocida. Así que en la actualidad medito sobre una posible marca alternativa. Se admiten ideas.
  • 7. Dos paseos largos por día de promedio y algún remojón en la piscina.
  • 8. He enviado felicitaciones navideñas, cosa que me requiere mucho esfuerzo pues no estoy convencida de que aunque yo le ponga todo el deseo del mundo el otro vaya a ser feliz. La felicidad es algo muy subjetivo y normalmente no funciona en fecha fija.
  • 9. Dormir, leer poco y ni una pincelada, una ligera mala conciencia. En primavera, dentro de nada, con la luz necesaria…
  • 10. Visitas varias a parientes, amigos y bienhechores, entretenidas todas. Mi natural reconcentrado me hace esquivar los compromisos sociales. En extraños renuncios me dejo arrastrar y nunca me arrepiento.

¿Debería psicoanalizarme para salir de este bache antisocial?

Mi pavo

Mi pavo

Feliz año. No sé qué les han dado, pero te cruces con quien te cruces, lo conozcas, lo ames, te sea indiferente u odioso, todo sujeto que habla dice “Feliz Año”.  ¿ Por qué?

La alfombra

Martes, Octubre 6th, 2009

Queda inaugurada la alfombra de Viqui y Carlos.

120×180 cm de tejidos a ganchillo con hilo de algodón comprado en la famosa empresa catalana ovillos.com.

He calculado, con la ayuda inestimable de “S” a quien se le dan muy bien las matemáticas, que he hecho unos 25.000 puntos altos. Una pieza grande, de diez vueltas  y dos capas, tiene exactamente 1320 puntos.

No es que me sobre el tiempo, pero algo me mueve a estar en perpetuo movimiento. Azogue, que decían los antiguos.

Bodegón para Paco

Martes, Septiembre 29th, 2009

Un cuadro de  metro por  ochenta tiene muchas pinceladas. Hace días que no doy brochazo porque la lluvia y la oscuridad nubosa que vivimos me lo Impide. He aprovechado para corregir páginas y páginas de evaluación inicial.

Ahí está, una falta de matices y detalles. A veces siento la tentación de dejar las cosas así, en mero esbozo.

Londres

Martes, Julio 28th, 2009
Londres
Londres desde el Eye

Apretujada en el metro se me ocurrió que Londres es una ciudad muy humana. Cuando se utiliza esta expresión se entiende que lo “humano” facilita la existencia, la hace más dulce en una salsa de comprensión y amor, lo cual es una visión parcial de lo humano.

Lo humano incluye una faceta negativa, o mil. Olvidar la pulsión masoquista que tenemos es ingenuo. Las grandes ciudades satisfacen  la tendencia a regodearnos en el sufrimiento. Te cruzas con miles de personas aceleradas con un vasito de café en la mano, las esquivas, conquistas un espacio en medio de los ríos de gente, “sorry, excuse me, sorry, excuse me”, pisando callos y juanetes, dando golpes con la mochila, avanzas. Caminar es una batalla contra la masa, la distancia, el asfalto, el tráfico. Londres es, por su naturaleza inabarcable, un lugar de sufrimiento donde la gente no parece infeliz. Es humana porque muestra que las personas nos hacemos a todo, eso dice mucho bueno de nosotros.

 Nota: durante este viaje se ha constatado que no he nacido para hacer fotos (buenas). Luego, las fotos son de Elena, mi compañera de viaje a la par que hija.

Piedras

Jueves, Enero 22nd, 2009

Castigado en el Morales

Castigado en el Morales

La experiencia sanitaria suele ser dolorosa y si es en la S.S. además por las razones obvias de la enfermedad por daños paralelos. Aún no se me ha pasado la impresión de estar en manos de unos desalmados perezosos.

“S” empezó un sábado creyendo que sufría una indigestión ¡de yogur! Y, después de tres días de ayunas y muchas manzanillas, empezó a pensar en otras posibilidades enfermantes. En tres días te pueden morder muchos dolores.

En Urgencias de Molinica, a las cinco de la mañana, el doctorcito le dice que ni pajolera idea,  que tire para el Morales. A las seis de la mañana el hospital está desierto. Su remedio inicial es un chute de Nolotil. Media hora de efecto en el limbo de los calmantes y una lipotimia para empezar, encerrados en un box. Según parece es natural que un calmante desplome la tensión.

Unos análisis de urgencia que no demuestran nada. Está sano como una manzana.

Sano como una manzana y bien jodido porque una hora más tarde el Nolotil dijo adiós. Segundo asalto y segundo doctor al ataque. “Como vd está tan sano le ponemos otro calmante y espera un ratito más, que ya se nos ocurrirá algo”.

El desmayo superado, así que al corral, se acabó el privilegio del box. Sentado en una silla de ruedas, “señora, póngase detrás que se va la silla” la percha de los goteros y a comunicar con otros, ¡qué bonita es la vida social!  En el corralico hay muchos sillones de skay, un hueco para camillas y conforme avanza la mañana, más gente y hasta televisión.

Creo que ponen en práctica el principio del hacinamiento comunitario bajo la influencia televisiva (un programa sobre salud que dan en la uno) para que puedas comprobar que siempre hay alguien que está peor que tú, ladinamente te advierte de que si te portas mal, todo puede ir a peor, como al viejo malhumorado que han atado a un gotero colgado de la pared (el gotero no el viejo) y espera, desde las diez de la noche, que se dignen a hacerle una ecografía. Son las nueve de la mañana. No sabemos si la mala leche que demuestra con su mujer viene de su natural agrio o se le ha ido desarrollando gracias a una noche asquerosa por cuenta del Servicio Murciano de Salud.

Sobre las once se les ocurre ya algo respecto a “S”, el viejo sigue allí castigado. El segundo chute ha hecho efecto, lento pero profundo. Unas radiografías podrían desvelar el misterio. Estoy inquieta porque la lentitud me exaspera. Estos tíos son lentos y pasotas. En el hospital de Molina, gestión privada, concierto con lo público, una radiografía te lleva diez minutos. La tele, al fondo, nos acompaña con recetas de cocina y el parte detallado del tiempo frío.

Es la una y media y no aparecen, es como si estuviesen pintando las radiografías al óleo. Mientras tanto los ves allí, alrededor del mostrador, hojeando un periódico, mirando sin ver a nadie, la única que parece mostrar actividad es una chica que nombra personas, de cuatro en cuatro, que tienen que pasar por el aparato.

El tiempo se ha parado y nos ha pillado en el paréntesis de la vida que impone lo hospitalario. Tú esperas que corran, que busquen una solución rápida, primero porque te duele, lo que sea, pero te duele, y segundo porque la vida de enfermo es una mierda ajena a los derechos y la actividad normal del ser humano.

Le ofrecen una comidita al hombre del malhumor. No quieren que se les muera de hambre después de catorce horas de espera.

Cuando voy a preguntar si han traspapelado las pruebas me dejan con la palabra en la boca y la tercera doctora de la mañana nos comunica los resultados.

Sí, ahí está, un pedrusco en un riñón. Puestos nombre y apellidos al origen del mal, ahora queda saber cuándo será el ataque para destruirlo. Nos permiten volver a casa con un carretón de calmantes y con la tranquilidad de que estas piedras no son un desorden psicológico como las 56 de la vesícula de Dña Anita.

De momento, con la navidad encima, alguien benévolamente nos ha aconsejado esquivar el hospital hasta superar el problema de las vacaciones, transcribo sus palabras: “Te puede pasar cualquier cosa”.

Petra dixit: “Tanto trabajar para esto”.

Pavo relleno (otra vez)

Lunes, Diciembre 29th, 2008

Hoy he podido comprobar una de las utilidades del blog. Mi hermanico Antonio lleva días sugiriendo que cocine para nochevieja un pavo como el de hace tres años. Cocinera anárquica que no suele utilizar receta ajena ni escribir la propia. ¡ Yo qué sé cómo lo había hecho! Así que,  tirando de antiguos archivos,  he dado con la receta del mítico pavo. Honor a mi madre que me enseñó a cocinar, no con palabras, con hechos. Viendo a otro cocinar se aprende mucho. Hela aquí, rescatada del antiguo blog.

 

Ingredientes:
Un pavo de seis kilos.
Dos kilos de carne picada, ternera y cerdo.
Cien gramos de morcón (con perdón)
Cien gramos de panceta de cerdo ibérico.
Seis huevos.
Pan rallado al gusto.
Un chorretón de güisqui.
Especias varias: pimienta, ajo, perejil, más pimienta, aceite y sal del salero.
Hilo y aguja.

Elaboración, fase I:

Afilado cuchillo en mano se abre el animalico por toda le espalda en canal, con pulso de cirujano se le extirpa toda la carcasa (osamenta del torax) y los huesos de los contramuslos. Rociamos todas las carnes con sal y pimienta para que tome gusto. El curso de costurera de la Sección Femenina de Movimiento (impartido por la Pava en el instituto antigua sección del Alfonso X el sabio) servirá para enhebrar la aguja y coser toda la espalda para que el animal no sienta frío.
Paralelamente, con la mano libre, se amasa la carne picada con todos los demás ingredientes que antes habremos trabajado con cariño: cascado los huevos, triturado el morcón y la panceta, machacado los ajos y las especias en el mortero y llovido el pan rallado.
Probamos la masa sin asco a pesar de estar cruda para comprobar su punto de sal. Introducimos toda la masa dentro del cuerpo del pavo e imaginamos ser un médico en el trance del trasplante de hígado.
Cuando ya no cabe más, si hemos bien calculado tendremos la masa justa, volvemos a la aguja y el hilo y terminamos la labor de costura.

Dejamos el cuerpo inerte del pavo sobre la bandeja del horno, asombrosamente ya no vuela, y le damos forma según los criterios de Carpanta, las patitas juntas, las alitas recogidas cerca de la espalda y pecho (pechuga fuera) y lo dejamos reflexionando sobre la fugacidad de la vida mientras picamos cuatro ajos en el mortero, un manojo de perejil, pizca de pimienta (pizcón más bien), aceite del bueno y un chorretón (muy generoso) de güisqui para:

A: que la majada se separe de las paredes del mortero y se reparta bien sobre el pellejo.

B: que el alcohol adormezca los escasos restos de sensibilidad que le queden al bicho y/o si tuviera alma encontrara en este último rito alcohólico un poco de paz.

Con esta mezcla rociamos el cuerpo, lo frotamos y lo dejamos. ¡Brilla!

Envuelto en dos capas de film plástico lo dejamos reposar 12 horas en el frigo buscando una adecuada mezcla de sabores.

Nos vamos a dormir, todo el mundo necesita descansar, y a la mañana siguiente con el horno a 170º lo cocemos con mucho amor y un cacho de papel de aluminio protegiéndolo del exceso de fuego durante cuatro horas. Inexplicablemente, pasadas un par de horas, lo que era un pavo seco suelta enorme cantidad de jugo que inunda la bandeja. A la quinta hora, momento del tueste, quitamos el papel de aluminio y lo bañamos en su propio jugo, extrañamente no se queja.

Anotar que las lecciones de costura de la Pava no me sirvieron de nada, no me enseñó a coser. Mi madre, experta costurera, se sentaba el día antes de la presentación de las labores del curso y las hacía en un rato, así aprobé la asignatura de Labores durante el bachiller elemental.

Coser un pollo solo necesita algo de intuición para juntar lo lejos con lo cerca gracias a la aguja y el hilo y no temer por el animalico que ya está muerto.

 

Pavo fantástico

Pavo fantástico