Archive for the ‘Cosas de niños’ Category

Literatura infantil

Domingo, Octubre 19th, 2008

lector paciente

No piensen que he apagado la máquina de leer.

Soy tan jilipollas que, en octubre, antes de poner en marcha el plan de lectura de los nenes, leo todo lo que va a pasar (obligatoriamente) bajo sus ojos. Veintisiete libros en diez días, eso sí,  de literatura infantil.

La biblioteca de clase tiene muchos más ejemplares, selecciono los más adecuados y no dejo a la voluntad de los churumbeles el acto de leer, les obligo e intento controlar que lo hacen. Les exijo resumen y comentario, cosa que les fastidia bastante. Es la forma de asegurar lectura y no sólo paseo de libro. Esto es imposible si previamente no los leo yo.

En este mundo que les ha tocado en suerte, leer es a masticar almendras como ver la tele es a comer papillas. La tele te alimenta pero no deja de ser bazofia. Las almendras son deliciosas, energéticas, dulces, incluso puedes tener la suerte de que te toque una bien amarga. Leer exige esfuerzo.

Le tengo devoción a la literatura infantil. Aquí hay libros que son pequeñas joyas y otros que son un auténtico atentado contra la inteligencia infantil. Es importante que el libro tenga humor, emoción, coherencia lógica -aunque sean de género fantástico-, vocabulario rico, variado y novedoso, ritmo narrativo, información interesante o música verbal. Todo ello junto o por separado.

Al final la lectura compartida hace hábito y se pone en marcha el intercambio de opiniones y valoraciones propias, un acicate para próximas lecturas. Sólo es cuestión de empezar y comprobar que leer no es un acto tan dramático como lo pintan.

 Los mejores: Aventuras de Picofino, Buzón de Lobito (el ), Casa de los días (la), Casa del árbol (la), Chis y Garabís, Diecisiete cuentos y dos pingüinos, En el corazón del bosque, En mi casa hay un duende, Eric el enclenque, Juana calamidad/ hombre lobo, Mágica radio, Mi amigo el unicornio, Palacio de papel (el), Patatas fritas, Simbad, el niño, Superhéroes no lloran (los), Todo marcha sobre ruedas, Ultimo elefante blanco (el), Vampiro vegetariano (el).

Los demás quedan dentro del plan de lectura,  que los churumbeles tienen derecho a saber que la mala literatura existe, a través de la experiencia uno va construyendo el propio criterio.

El paciente lector de la imagen está anidado en esta página.

 

http://www.zonalibre.org/blog/placebo/archives/cat_placebo.html

 

 

Los semi huérfanos

Domingo, Septiembre 21st, 2008

huevos de pez

Un tal Ginés Martínez, presidente de la FAPA (federación de asociaciones de padres de alumnos) lanza una propuesta sobre el calendario y el horario escolar como una pedrada. Le parecen pocas jornadas lectivas y además, ya puestos en el día a día, la estancia del niño en el colegio se le hace corta. En resumen, quiere menos vacaciones para los churumbeles, y por ende  para los profes, y una jornada más larga.

Lo cierto es que en mi cole hay algunos zagalicos que gracias al proyecto Concilia entran dormidos a las 7:30 de la mañana, hacen su jornada lectiva, se quedan a comer y,  si sus padres les apunta a alguna extraescolar por la tarde, están hasta las cinco/seis: unas diez  horas de permanencia en el centro. Son pocos, pero alguno hay. La mayoría de los padres elige opciones más llevaderas.

He tenido la santa paciencia de medir la temperatura de mi clase a las nueve de la mañana la primera semana de septiembre y siempre marcaba 30 o 29 grados. Las estufas móviles que son mis niños aún no habían entrado. Me caen chorros de sudores de pensar dar clase en agosto en medio de una marabunta de lagartijas inquietas y tensas por el calor. Creo que en las condiciones de climatización actuales de las escuelas no es muy aconsejable la escolarización en julio y agosto, yo de momento me he llevado un ventilador de casa para aliviar la cosa. 

el ventilador

 

El muy sabio José Antonio  Marina, filósofo preocupado por cuestiones educativas, al fin y al cabo profesor de instituto decía que “para educar hay que contar con toda la tribu”. 

Si floreciese la  propuesta de estos inteligentes prohombres y produjeres, dirigentes ellos de la FAPA, algunos padres  recogerían a sus niños para meterlos directamente  en la cama, al fin y al cabo quien tira tanto del colegio es porque él mismo tiene una jornada laboral infinita y llega a casa reventado, ni ganas de ver al angelito. 

Proponer que la escuela se convierta en inclusa a tiempo parcial es inquietante. Algo falla. Ser padre supone atender y disfrutar de la convivencia con el niño y no buscar ardides para una vez cumplida la tarea inseminatoria dejar el producto en manos de otros, huérfanos a tiempo parcial. Ya decía mi abuela Dolores que “quien pasó el gusto, pase el disgusto”. Ella se refería al parto y yo me refiero a los actos de crianza que parece ser se le hacen muy cuesta arriba a algunos.

A estos tíos de la FAPA me gustaría verlos reivindicar  realmente de parte de los críos al reclamar jornada laboral intensiva para los trabajos de los padres, dándoles así la oportunidad de disfrutar del lujo que es atender a la prole. Contratos a tiempo parcial para poder estar con los críos en casa uno de los padres, tirones de orejas ejemplares a las empresas que putean a las preñadas y a los padres con niños de corta edad, prioridad en las empresas para pedir las vacaciones a quien tiene que atender niños…

Seguramente no creen que eso sea su campo de trabajo, cosa más bien de sindicatos, dirán. Los sindicatos llevan media vida callados, se les va echando de menos en este trajín.

Y visto como está el patio es evidente que trabajar es necesario para tener una vida con unas condiciones materiales mínimas pero muchos sufren un ansia patológica  por el trabajo que tiene muchas veces el objetivo de tener un mega coche, una casa superferolítica  o unas vacaciones fantásticas, y mientras los críos en el aparcadero.

Se les olvida que los humanos tienen la costumbre instintiva de cuidar a las criaturas, no somos  peces, lagartos o moscas que abandonan la camada.

A buen entendedor

Sábado, Julio 12th, 2008

de limon naranja

 

 

Un regalico de una de mis niñas.

Sin comentarios.

 

 

 

 

 

 

Tía abuela

Domingo, Julio 6th, 2008

bebés

He sido tía abuela, mi sobrino Manolo ha sido padre de un “Angelito”. Nos reproducimos.
Hace 28 años, allá por abril, su madre y yo preñadísimas, fuimos juntas a ver a nuestro ginecólogo particular. Andábamos cumplidas, los críos ya estaban cocinados y llamando a la puerta.
El ginecólogo, un tal Espinosa, nos dijo aquello tan amable de “nena, súbete ahí que te voy a mirar los bajos”. Decidió en aquel momento que estábamos de parto y nos envió al Hospital San Carlos a rematar la faena. Al borde del ataque de nervios visitamos a mi hermano Antonio en la universidad y él para calmarnos nos invitó a un café.
Siempre he barruntado que ella sí estaba a punto de caramelo, nada más llegar nos atiborraron de oxitocina, y casi se le cae el crío. Así nació Manolillo, por la vía rápida, a las dos de la tarde.
Carlitos se resistió unas horas, hasta las once no dio la cara. Yo no asistí a ese momento trascendente porque me anestesiaron. La anestesia es un paréntesis en la vida, menos mal… hubiese agradecido una tila o similar en el espacio previo porque me dio por insultar a los presente mientras tenía sensaciones de descoyuntarme por dentro. Quedó en evidencia lo mala persona que puedo ser y no está bien, ejerciendo la indiferencia médica, poner en ese trance de mala bestia a persona tan comedida como yo.
A los soldados, en la cartilla, les ponían “Valor: se le supone” porque nunca guerrean y no pueden demostrar la dosis de valentía que esconden -cosa que por otro lado hay que agradecer- , los doctores, que sí entran en batalla, deberían tener “humanidad demostrada”, aunque la mayoría se resisten, quedan a medio camino, suelen ser sujetos anestesiados frente al paciente, entonces, “humanidad: se les supone.
Los recién nacidos de aquel día que, gracias a la carambola práctica del doctorcito, nacieron en el mismo espacio tuvieron entre ellos una trabazón casi de hermanos, con sus habituales amores-odios, y han crecido tan bien que ya van siendo padres.
Enhorabuena Manolo.
Mañana 51.

Las bacterias

Domingo, Junio 22nd, 2008

Hace días, a modo de experimento ecológico científico y manual, hicimos reciclado de papel en clase. Hojas de periódico troceadas empapadas y luego molidas con la “Moulinex” se trasformaron en papel maché. Una vez secas a unas hojas de  papel rústico poco útil.

El mejunje sobrante, no lo pudimos secar todo por falta de espacio y cálculo mío, quedó encerrado en un bote vacío de mayonesa tamaño industrial que me regaló la cocinera.

Esta mañana lo hemos abierto. Controlé alguna arcada porque está feo ponerse a vomitar delante de los críos. Como pude les expliqué que el olor eran los gases desprendidos debido al trabajo de la bacterias, cosa que no sé si es verdad.

A ellos le pareció una explicación razonable y lo que en condiciones normales sería una peste vomitiva, insoportable, se tornó  en algo exótico, científico y hasta maravilloso.

¿Qué imaginarán?

 

 

¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo?

Domingo, Junio 22nd, 2008

Una imagen, más que mil palabras.

Es este un mar invisible a los ojos de quien no lo navega.

Sin comentarios

Martes, Junio 3rd, 2008

Anda, monina, no me hagas la pelota. Jaja. Este dibujico, sin fondo rojo -ese lo puse yo- es un regalo de una de mis niñas. La chispa de la mañana. Se supone que soy yo vestida de flamenca: peineta, pendientes, ¡¡Olé!!

 

Allegro animado (más atrasos musicales)

Jueves, Enero 17th, 2008

“Batuta Virginia” me invitó, como socia de la asociación aunque no recuerdo haber pagado la cuota de este año, al “Allegro animado”, un espectáculo  para niños y mayores la mar de (valga la redundancia) animado.
La orquesta de jóvenes de la Región de Murcia  no es una orquesta maravillosa, no saltó ningún espontáneo esta vez, pero nos divertimos. Imagino que las buenas sensaciones que tenemos nosotros cuando Virginia Martínez nos dirige ocupa a los músicos juveniles de la OJRM. Se sienten bien, luego disfrutan con lo que hacen, luego consiguen un sonido decentemente respetable. Yo les tengo muy en cuenta la edad, la inexperiencia y la mucha gana que ponen en su ejecución.
 La selección musical, una granja, zoológico o fauna musical inventada por Saint Saëns, Gofré y otros era la guía de dos caballos (padre e hija) viajeros con acento mexicano (con X, Elenita).
El texto que los guía por todo el mundo es de José  Fernando de Arce, un escritor ingenioso que conecta muy bien con los niños  a la par que maestro de escuela (santa paciencia) y vecino de Molinica. ¡Hagamos patria chica!
El sencillo atrezzo de dibujos era elemental, casi escolar. En la escuela, ya se sabe, un decorado es un cacho de cartón embadurnado con témperas y ceras. Preciosa la idea de los peces globo nadando en la pecera de Saint Saens. Nada sorprendente ver a mi directora favorita transformada en gallinica y  poniendo orden entre los polluelos de la orquesta.
Sufrí con el narrador, Jesús Sancho, profesional de la radio que,  además de parecer al borde de la afonía (mal que ataca a locutores, maestros y cantantes de medio pelo), tuvo que aguantar el pésimo funcionamiento del micrófono que debería haberle ayudado en su papel.
Virginia Martínez, tan bonica como siempre. Me encanta esta zagala.
allegro.jpg

II. Una merienda

Jueves, Octubre 18th, 2007

cucharita.jpg

 Cecilia sacó de la nevera un yogur para ella y dos para Carletes. Sacó dos viendo lo grande que era el dragón. Necesitaría algo más que ella para estar alimentado.
Al dragón se le hizo la boca agua y cogió con sus manitas los yogures, no esperó a que llegase la cuchara, los espachurró y se tragó el yogur. Soltó un eructo con olor ácido.
Cecilia venía con la cucharilla en la mano y así se quedó, tiesa y sorprendida.
—Parece que tienes hambre, animalillo le dijo mientras se sentaba en una silla a comer despacito su merienda.
— ¿Dónde guardas el zumo? preguntó Carletes me lo habías prometido.

—Ahí, en la alacena dijo Cecilia señalando un armario que había a su espalda sírvete tu mismo.

El dragón caminó con cuidado entre la mesa y las sillas de la cocina, mucho cuidado puso, pero con su corpacho movió la mesa de sitio y corrió todas las sillas, haciendo una ola de muebles. Cecilia escuchó el estruendo pero no hizo nada, tenía por costumbre no reñir a sus amigos.

Al abrir el armario Carletes vio una caja llena de cartones de zumo, chocolate, galletas y otras muchas cosas para comer. No lo pudo evitar, la boca se le hizo agua y pensó que se lo comería todo de una sentada. Empezó con los paquetes de zumo, cogió uno en cada mano. Debería haber buscado un vaso para beber, pero no, hizo un agujero con una uña afilada y se metió el paquete en la boca. Apretó fuerte y sintió un chorro de zumo de pera en la boca. “Muy rico” pensó. Y siguió con el segundo, el tercer, el cuarto, el quinto paquete. Amontonó los paquetes vacíos a su lado.
— Tú eres un tragaldabas escuchó a la princesa a su lado que había perdido la buena costumbre de no reñir a sus amigos visto el hambre dragonera de Carletes.
El dragón se sintió ofendido porque no entendía la palabra “tragaldabas” pero le pareció una palabra muy fea. Soltó un eructo ahumado con olor a pera y se puso a llorar.
—Quiero irme con mi mamá —lloró el dragón.