Archive for the ‘Coro’ Category

Concierto de las Regiones (de España)

Domingo, Noviembre 27th, 2011

Espantando el aburrimiento en los ensayos.

La sensación de tener algo a medio cocer es inquietante. Por lo que se pudo comprobar el mismo sábado de la actuación el director también pensó que nos faltaba un hervor y sacó la olla express de los ensayos.

Convocados por la mañana para un ensayo general, lectura de arriba abajo para pulir pequeños desajustes, se estiró como un chicle leyendo cada una de las piezas, dos o tres veces, según necesidad, sobre la una nos abrió la puerta con la recomendación de que comiésemos poco y bebiésemos menos. Dormí la siesta.

A las cinco, segundo ensayo general, en el Villa de Molina, teatro maldito por incómodo tanto si vas de público como si lo haces de coralista. Un teatro sin concha acústica es como una cacerola sin tapa, la mitad de la energía se evapora.

Dado el palizón de la mañana, deseaba que Tomeu (Quetgles) se conformase con simular subidas y bajadas de escenario para coordinar a los tres coros. A veces soy ingenua. La sección juvenil andaba en lo suyo, bajo el mandato de la hormona, y Pilar trastornada detrás de ellos poniendo orden. Tomeu sacó el látigo y nos hizo repasar todo. Viendo sus intenciones decidí rebajar decibelios y cantar lo que me resulta fácil, tararear, sin esfuerzo, guardando para el concierto. Maxi, en quien confiaba hiciese de lazarillo,  decide volverme loca y se calla como un muerto. También se guardó los ases en la manga. De los demás no puedo decir nada, nuestro teatro absorbe las voces como una esponja y sólo escuchas al que está a tu lado. Descanso

Dejé preparado el traje de cantar, negro sobre negro, como siempre, superadas las dudas sembradas por Pilar sobre el exceso de negro que nos tiñe. Ella, buscando no sé qué “beautifful happy” propuso una blusita roja para las mujeres. ¿Por qué me tengo que vestir de “colorao”? Imaginaba una enorme mancha roja sobre fondo negro. “El rojo y el negro”. Stendall. Amores entre curas y señoras desocupadas. ¡No¡ Inaceptable. Esto es muy serio.

Concierto.

Los peques, que cantan tres cositas sotovocce, en suspirito, viejo truco para evitar que se desmanden a gritos en la nota más comprometida. Nosotros, en subibaja con los juveniles, esperando los pies de los dos presentadores que escenifican la conversación entre un zangolotino y su jefe que entre bromas infantiles van presentando cada canción. Los juveniles sorprenden porque van caminando hacia la polifonía, van logrando su sitio. Nosotros cantamos sin freno, no sé si bien o mal, terminé muy cansada y con la idea de coger unas vacaciones de coro hasta después de Semana Santa.

Lo mejor de lo cantado, este Chotis madrileño, aquí Don Plácido Domingo.

Insultos insulares

Viernes, Septiembre 30th, 2011

Ton pare

Ton pare

He pasado casi un mes en blanco. Nada que decir, mucho que hacer, más liada que la pata de un romano.

Una mañana de sábado, bajo las manos de Tomeu Quetgles (un director de coro no usa batuta) ensayamos esta copla de las islas baleares arreglada por Baltasar Bibiloni.

Ton pare no té nas,  ( tu padre no tiene nariz)

tu mare és xata (tu madre es chata)

y el teu  germá petit ( y tu hermano pequeño)

la té de rata. (la tiene de rata)

No se sabe qué pretende el que habla, pero suena a retahíla desquiciante para sacar de las casillas a un oponente.  Observese, tras la escucha de la pieza del youtuve, que de una estupidez de canción se puede sacar algo interesante, movido, alegre, estimulante.

Una buena ráfaga de insultos a veces tiene efectos balsámicos.

Misa de la Coronación: la del abanico

Lunes, Junio 27th, 2011

Después de un mal ensayo siempre viene un buen concierto. Esta es una máxima aplicable al mundo del espectáculo en general.

La mayoría de las mujeres que cantaron conmigo se dejaron caer en el concierto con echarpes y chaquetillas para prevenirse del aire acondicionado del Víctor Villegas. Su previsión fue inútil porque no es igual cantar en una sala vacía que en una sala con unas mil personas. Nos habria hecho falta un abanico si no estuviera reñido con el silencio preciso para la música. En esta sala se escucha hasta al más mínimo susurro y cien abanicos son una marea de “chas, chas” molesta. No debería saber esto la señora que había a mi derecha que empezó la con la sinfonía 22 haciendo “rrrrrrrassssss” y no paró de aletear contra sus tetas hasta el remate de la obra, a veces suave, a veces con ímpetu.

Llegados al Agnus Dei, la soprano sola frente a la orquesta en un aria melancólica y dulce, la buena mujer debía estar al borde de la autocombustión y dale, dale. Muy discretamente le hice un “chsssss” que de nada sirvió.

En compensación he buscado este Agnus con Karajan y la soprano kathlen Battle. Tiene algo de ruido de fondo, muy perdonable.

Misa de la Coronación III: Rodilla y la sinfónica de Murcia

Domingo, Junio 26th, 2011

Azurza desbastó las esquinas y los picos que nuestros directores y jefes de cuerda habían dejado sobre las notas de la Misa y nos entregó en bandeja a Rodilla, el director de la Sinfónica de Murcia.

Azurza debió hacer un trabajo de titanes porque Rodilla  era la felicidad personificada y estaba contento con todo lo que le cantamos. No salía yo de mis extrañezas habituales porque en manos de nuestra Virginia habríamos tenido que repasar trescientas veces cada consonante y cada final, ya que,  aunque ella también habla en murciano, es muy exigente con la precisión idiomática, conoce nuestra torpeza articulatoria y machaca ahí donde más cuesta.

Rodilla hizo con nosotros un ensayo tal como si fuéramos la sinfónica: dos pasadas para ensamblar, un par de comentarios sobre intensidades, solucionó un par de atascos articulatorios y nos mandaba para casa.

Empezar un ensayo a las nueve, puntuales como alemanes, y terminar a las diez es un lujo extranjerizante

Misa de la Coronación II: Azurza

Domingo, Junio 26th, 2011

La Coronación nos trajo a Enrique Azurza, director profesional de coros, maestro de directores.

Una experiencia como esta tiene cosas buenas porque abre la perspectiva que tienes de tu vida como coralista. Si de mi dependiera ficharía a Azurza como director invitado para que nos diese un repaso de vez en cuando porque una de las grandes facultades de un director de coro es que sea capaz de poner todos los ejemplos posibles para que tú tengas modelos a los que cogerte (como a un clavo ardiendo) y él lo mismo es bajo que tenor que contralto que soprano. Parece un tipo discreto y tímido, cosa que puede ser, cualidades compatibles con un humor a prueba de bomba, es decir de coros a medio cocer.

Como otros muchos profesionales que hemos disfrutado aplica los  principios de que todas las  dificultades se superan descomponiendo las partes y atacándolas poco a poco (divide y vencerás que decía Julio César)  y que enfadarse y reñir al cantante no sirve de nada, solo para enrarecer el ambiente y hacer que te odien. Quizá esté nervioso, tenga dudas sobre cómo saldrá finalmente la actuación, pero se lo guarda en el bolsillo del autocontrol y camina hacia delante.

¡ Bien por Azurza ¡

Otras músicas

Jueves, Abril 21st, 2011
Eres alta y delgada como tu madre,
morená, saladá,
como tu madre.
Bendita sea la rama
que al tronco sale,
etc, etc.
Quien crea que en este coro todo es serio, formal y trascendente, se equivoca. Para muestra un botón, esta es una de las canciones que ya estamos ensayando cara al concierto de Santa Cecilia de Noviembre.Una canción folklórica que hace alabanza de la herencia que los padres dejan a los hijos, de lo bueno que es eso, etc. se les escapa el detalle de cuando el tronco es un cabronazo, asesino en serie, malaje, etc, en ese caso es mejor que el parecido se diluya. Confiado a estas buenas intenciones, te relajas, cantas y casi bailoteas cuando, de pronto, golpe bajo a la moral:

Desde que te ví con la pata de palo,
dije para mí: malo, malo, malo….

¿De qué hablamos? ¿Qué respeto hay aquí? ¿No estábamos haciendo la alabanza de la genética paterno filial? ¿Qué pinta aquí la pata de palo, o la pata de madera? ¿De qué banco son esas patas?

Ay, señor, señor…

Roque Baños, el héroe

Martes, Abril 19th, 2011

Fotos hechas por Reme López durante el ensayo de la mañana del sábado.

Va siendo hora de terminar esta crónica. Robé la foto del pie de página en un momento del concierto. Los anfiteatros y el patio de butacas llenos. Desde el escenario no ves nada, no reconoces a nadie bajo el relumbrón de los focos.

El Victor Villegas tiene una perfecta sonoridad en la zona del público, pero nada que ver con la sensación del que desde el escenario se empapa de música. Eso hay que vivirlo al menos una vez  en la vida.

Por la mañana nuestro héroe estaba de los nervios. Un percusionista pagó el pato, seguramente con razón. El zagal, menos de veinte años, lento, retrasado, fuera de tempo, escuchó un par de advertencias hasta que el director sugirió que si no espabilaba buscaría otra persona para el puesto. ¡¡¡ Glubbb !!!! Pensé que el tamborilero tenía dos opciones: dejar la percusión para siempre o espabilar. Un misterio que quedó para la tarde.

Nada que escuchéis grabado de Roque Baños le hace justicia, nada es capaz de imitar la impresión de ser traspasado y zarandeado por la percusión, los caballos que viven dentro de los bajos, los coches chirriantes que se alojan en las trompas,  el peligro y la inquietud que nace de los violines, las heridas que pueden hacer las trompetas…

Durante el concierto nos dimos cuenta que Roque es un héroe sabio que  látigo batuta  en mano tiró de una panda de críos y de adultos, hizo música y nos entregó una experiencia inolvidable.

Profunda reverencia oriental.

Roque Baños III, el maestro.

Lunes, Abril 18th, 2011

Ensayar tiene su ciencia, se trata de desmigar las dificultades, repetir lo que haga falta unas cuantas veces, memorizar y dormir. La música hay que dormirla. Si has aprendido o estudiado algo e intentas inmediatamente ponerlo en práctica, es posible que no salga. Si te vas a dormir, lo reposas, no se sabe qué pasa en el sueño pero las interconexiones cerebrales de la música se cuajan, toman fuerza, y ya te lo sabes.

El viernes tarde, casi noche, en los locales de Discantus apareció el teórico misógino a ponernos en solfa. Es un lujazo que el compositor de algo te dirija, es como si Mozart viene y te dirige la misa de la Coronación, ya sabemos que Mozart está muerto, pero Roque Baños, no.

Después del calentamiento, sí, nosotros calentamos igual que los atletas pero sin movernos de la silla, apareció un tipo muy corriente: gafas, morenico, con pelo y barbita, unos treintaitantos. Si te lo cruzas por la calle no lo miras. Deduje, en un rapto de lucidez que era Roque B. Si hubo una presentación no la recuerdo pero la primera intervención fue antológica:

-Dada mi flu, flu, flu, flu, fluidez verbal, esto puede ser muy largo -dijo- y estoy muy cansado.

Léchugas, el ínclito es tartajoso, pensé para mi. Di_simulaba ser  tartajoso pero se reía de si mismo. Con esa simple argucia, rompió el hielo y se puso a salvo de cualquier comentario, crítica o pensamiento circular sobre algo que es incontrolable e incómodo.

Tres horas más tarde se dio el trabajo por terminado. Tener el local de ensayo en el bajo de un bloque de viviendas tiene limitaciones decibélicas a partir de las doce de la noche. Roque, el maestro,  histriónico, divertido, serio, cachondo, deslenguado, formal, enloquecido, según el momento, había conseguido  meter con calzador  la “Balada triste” y había repasado todo lo demás, o casi. Algunas partes inestables como gelatina fueron aplazadas al día siguiente para que el equipo directivo habitual las machacase.  

Y nos fuimos a dormir, la música hay que dormirla. Yo estaba fundida, hecha polvo, caput.

Sigo dibujando mientras ensayo, hay viejos vicios que nunca se pierden.

 

 

Roque Baños I

Lunes, Abril 18th, 2011

Después del Mendelsson nos habían prometido los jefes del coro un año tranquilo.

¿A quién le gusta la tranquilidad? Se rompió la promesa con los conciertos participativos de la Caixa, a los que dijimos ¡siiiiiiiii¡, ¡guaiiiiiiiiii¡ ¡molaaaaaaaa¡ ( siempre me he preguntado si la expresión Mola, tiene relación con Hims Mola)

Pocos días después, Reme, aún presidenta, aventura:

-Nos han pedido colaboración para cantar una cosita con la coral Discantus en el final del Festival de Orquestas de Jóvenes, allá por abril. ¿qué opináis?

-¡Bieeeeeen¡ ¡Bravoooooo¡ ¡Mooooola ! -respondimos todos a una. Es que somos así, espontáneos, dicharacheros y “lanzaos”.

Ni dios sabía entonces quién era Roque Baños en el coro. Quizá lo sabían uno o dos, o tres…

Después de la primera lectura del “corazón del guerrero”, empecé a odiarlo. ¡Horror de partitura para un Conan de pacotilla¡. Tras la lectura del “Alatriste”, pensé que este tío era misógino, Ver un do sobreagudo en cualquier partitura me hace pensar en el odio a las mujeres, quizá porque no me resulta fácil llegar más allá del “la” (mezzosoprano, que dicen algunos pecosos).

Para saber más pica aquí

Para saber más sobre Roque Baños, claro.

Cuando me aburro dibujo. Yo no he visto la peli, que conste.

Diatessaron

Domingo, Marzo 27th, 2011

Esta imagen pretende ser informativa sobre el concepo Diatessaron, las voces van paralelas a la distancia de una cuarta. Quien quiera más información sobre el tema entre aquí.

Ayer asistimos a un parto, una cosa extraordinaria y más si hablamos de coros. En la iglesia de San Juan de Dios dio su primer concierto el coro Diatessaron. Trece cantantes, todos ellos expertísimos coralistas y el director: Tomeu Quetgles Roca.

Este chico apareció un día en un ensayo de mi coro, Virginia al mando para preparar el Mendelsson. y todos nosotros en plan de trabajar. Tomeu, acompañaba a su novia que venía como refuerzo a nuestro coro.  No se sabe cómo, le soltaron una partitura, le abrieron la tapa del piano y le debieron de decir, venga, acompaña a estos, deja de mirar y trabaja. Y así lo hizo.

Ocurreles a mucho coralistas que un solo coro les sabe a poco, necesitan más. Creo que cantar produce endorfinas, igual que correr pero con música, así que algunos son corodependientes. Imagino, por que no lo sé, que algunos de los que estaban en aquellos ensayos terminaron pensando en buscar más trabajo y en ampliar repertorio. Así creo se gestó este nuevo coro.

¿Qué me gustó del concierto?

a.- La iglesia de San Juan de Dios, una coqueta nave del forma ovalada con una sonoridad increible, en algún momento sobraba volumen.

b.- El programa, que fue completo y dificil. Sobrevolando la música coral europea de los siglos xix y xx.

c.- Los intérpretes; brillantes a ratos, decaídos en algún momento, superando baches, aguantaron el tipo durante más de una hora con ánimo y estilo. Cantar cansa y han demostrado estar en buena forma.

Quedó algún detalle por pulir, más que nada porque la primera vez que se interpreta algo, siempre hay algún engranaje que chirría, habrán de poner algo de aceite musical que suele dar buenos resultados.