Campanadas 2012
Cinco minutos antes de las doce, redonditos como un ocho después de la cena, todos nosotros dispuestos cerca de la tele para ver al Tío de la Vara junto a la muy maciza Igartiburu engullendo uvas y gominolas, la expectación se mascaba… y ahí se pone en marcha mi hermanico pequeño, mando en ristre a hacer un poco de zapping.
Clis, clas, aparece la despedida zombi de la Sexta. Clis, clas, ¡oh la lá ¡ La Pantoja con su osito de peluche calvo y el dueño del mando se queda obnubilado, abstraido ante tanto glamour.
- ¡Papaaaaaaa ! Queremos al tío de la Vara.
Obediente el padre -clis, clas- cambia a negro, Av1, dice la pantalla. Sólo faltaba que aparecieran las dos peloticas de tenis del juego de nuestra infancia.
- ¡Papáaaaaaaaaaaaaaaaa ¡
Clis, clas, clis, clas, clis, clas……. hasta doscientos quince y no consigue salir de la negritud de la pantalla.
- Que lo haga el tito Antonio que entiende de botones, suplican las niñas, con sus uvas y gominolas.
¡ Por fin ! Igartiguru y el manchego brindan. La hora mágica ha pasado.
- ¿Pero, es que ya ha pasado?
- Siiiiiiiiiii.
- No te preocupes, dentro de un rato son las doce en Canarias.
Para no frustrar al muchacho, los barbudos a coro cantan don, don, hasta doce veces. En esta familia tiene mucho valor eso de ¡hágalo Vd. mismo¡
Tags: Familia
