Archive for Agosto, 2010

Malinas y Lovaina

Domingo, Agosto 29th, 2010

Sube, baja turístico entre Malinas y Lovaina. Dos ciudades en un día, corre, corre, mira, fotografía, camina, discute, observa, guarda en la memoria, sube al autobús, ufff, los pies.

Lo mejor de esta ciudad es el Beguinario, dice alguien, y como borreguillos vamos detrás. ¿Qué es una beguina? Una señora que se recluye porque no tiene marido, ya se sabe, una mujer sin hombre debe esconderse. ¿ Por qué ? El mundo era así. Toda ciudad que se precie en los Países Bajos tiene su beguinario.

Las comparaciones son odiosas pero si tengo que elegir me quedo con el Beguinario de Lovaina que recorrimos unas horas después.

Esta iglesia, cerrada, te la encuentras en el beguinario de Lovaina. Asombrosas ventanas.

Leones de la universidad de Lovaina. No sé en qué pensaba el escultor.

Última recomendación, si tienes un niño muy llorón peregrina hasta la capilla del Cristo Llorón de Lovaina, según parece es mano de santo para este problema.

Misa en Gante

Viernes, Agosto 27th, 2010

 

Cinco curas avanzan por el pasillo central de la Iglesia de San Miguel ocultos tras el libro de los evangelios que lleva el primero. Paso lento  y solemne al compás de la lenta música que toca el organista.

Una vez sobre el altar cada uno asume su papel. Distribuyen las tareas, dan participación a algunos fieles que hacen lecturas. Todos los asientos de la iglesia están llenos. Nada que ver con las iglesias abarrotadas de mi infancia, pero hay gente, incluso diría más de la que se suele ver en Molinica (del señor) un día de precepto.

Esta misa es tan seria que tiene, incluso, orden del día que incluye  las lecturas, el evangelio, las piezas que cantarán los fieles y las que cantaremos nosotros.

La música en las iglesias de los países bajos cuenta mucho. San Miguel tiene un órgano impresionante para los días de fiesta, que es el que suena hoy, y otro de diario más pequeño. Órgano y organista.

Uno de los curas dirige las canciones del público, el órgano les hace el colchón armónico, hace los solos de los responsorios y domina la situación. Suenan bien. La iglesia tiene una sonoridad maravillosa, compacta todas las voces y sé que somos un bloque.

El cura no utiliza el púlpito, un mueble impresionante de mármol y madera colocado en el centro de la nave central (valga la redundancia). Un sitio muy adecuado para lanzar arengas a los fieles, una de las pocas concesiones al lujo. Echo de menos en esta iglesia el peso del dorado, color muy habitual en las iglesias católicas del sur de Europa.

El gran lujo de todos estos edificios está en el ingenio para captar la luz natural, ventanas, vidrieras se abren al mundo y al sol. En la calle está nublado y el espacio interno de la iglesia brilla sin bombillas.

Nos dejamos llevar por la pasión jardinera, callejeando llegamos al mercado de flores donde no compramos nada aunque nos quedamos con las ganas. La banda, una banda, ameniza las compras. 

En este vínculo puedes ver la fachada de San Miguel, sin andamios, sin el mercadillo dominical donde compramos queso y pan para comer tirados en un jardín. Tengo la sensación de llevar quince días fuera de casa.  

http://www.europaenfotos.com/belgica/gante/pho_gante_28.html

Bruselas. Alfombra de flores en la Grand Place.

Miércoles, Agosto 25th, 2010

Corrió entre los viajeros el rumor de que en  Bruselas sólo había dos cosas que merecían la pena: la alfombra de flores y la cerveza.

La alfombra de flores es un monumento a lo efímero, como  un castillo de fuegos artificiales pero en silencioso: objetivamente no sirve para nada y es bonito. Dejamos aparte su valor como reclamo de turistas, la Grand Place estaba totalmente abarrotada. Esta foto está hecha a ciegas levantando la cámara a ver qué pillas.

La guía que nos llevó desde el aeropuerto al hotel, una argentina melosa, afirmó sin ruborizarse que las mujeres del viaje le haríamos un monumento al probar la cerveza a la cereza. La cosa no es para tanto y este invento para mujeres podría dejar de existir sin cambiar el rumbo de la humanidad, pero le concedo que la cerveza belga, en sus múltiples variedades, es excelente, una maravilla bebestible.

Una cena con ocho cervezas distintas, ocho copas distintas y mejillones a la belga, es decir, con aroma de apio, lo que da que pensar: ¿el mejillón no sabe bien y se le ayuda con el apio?

 

Viaje de verano: rumbo a Bruselas

Martes, Agosto 24th, 2010

En los tres últimos años he comprado media docena de maletas. He perdido ruedas, asas, trozos de plástico. Han muerto. El año pasado para poder llevar la ropa  desde el hotel a  Gatwick (London) tuve que utilizar mis habilidades comunicativas para comprar un rollo de precinto en la papelería de Victoria Station. Se trataba de  hacer una cura de urgencias a la maleta que había perdido la agarradera, lo conseguí sin hablar nada de inglés, es decir el lenguaje de “por señas” funciona.

Preparando viaje a Bruselas nos dimos cuenta que una de las maletas cerraba poco, es decir, apretujabas la ropa y hacía clonc al tiempo que se abrían los cierres. Como no podíamos salir a comprar maleta nueva decidimos hacerle un atadillo con cinta americana.

Los tiempos de espera en el aeropuerto se hacen eternos y pude comprobar por qué mis maletas se mueren. Los empleados, empleadas en este caso, juegan al lanzamiento de maleta o bulto en el camioncito de transporte. Las maletas no se depositan, no caen suavemente sobre otras maletas, se lanzan violentamente en un montón que se ordena a sí mismo, esto ocurre dos veces en cada viaje, luego la posibilidad de que la maleta reviente  o pierda una rueda es altísima. Existe la leyenda urbana que cuenta que el sindicato de maleteros tiene un acuerdo con los fabricantes de maletas, no sé sabe con qué oscuro fin.

La maletita gris llegó destripadita y volvimos a curarla ya que la cinta americana iba en la mochila.

En este mundo todo tiene arreglo menos la muerte.

Los detectives salvajes. Roberto Bolaño.

Domingo, Agosto 8th, 2010

Imagen de portada de mi libro

Imagen de portada de mi libro

La he terminado con la promesa de que la reeleré porque la primera mitad la he leído en sesiones de diez minutos antes de dormir, muchas veces con la sensación turbia de no entender mucho, sistema  que no le hace justicia.

El resto, ya de vacaciones y totalmente enganchada por la novela , disfrutando del laberinto que Bolaño sabe tejer en las frases y en la trama de personajes y sucesos, totalmente consciente del valor de lo que estaba leyenco, panza arriba, en el sofá, de once a doce de la mañana y hasta ayer.

Totalmente recomendable, impresionante, maravillosa.

Vacaciones de verano

Sábado, Agosto 7th, 2010

Parte del verano se pasa en casa. Cuestión de descanso, orden doméstico y economía.

El verano está hecho para descansar pero no hay que pasarse. Un exceso de descanso puede caer sobre el ánimo como una losa. Sin dificultad hago gimnasia mental, mi cabeza no para, qué escribir en el blog, qué cocinar, cosemos esto del derecho o del revés, qué hilo es el más adecuado, encajan dos aplicaciones pequeñas entre tres grandes, siempre pensando y dándole vuelta al perol, pero sobre cuestiones prácticas, la filosofía no es para mí.

La gimnasia física, dado que la piscina cerró en agosto, corre a cargo de los paseos. Hemos llegado a la conclusión de que el camino noble del paseo Rosales no sirve. Las aceras son estrechas y están llenas de obstáculos, farolas, semáforos, papeleras, bolardos… viandantes te impiden el necesario pasear enérgico que recomienda la Seguridad Social para bien mantener la salud.

Así que subimos cuesta arriba hacia la parte trasera de Los Vientos -urbanización molinense-. Hasta hace poco esto era puro descampado, el campo de Molinica. Bordeamos la rambla de los Calderones. Donde antes había algún chalé que otro ahora hay unos cuantos edificios medianos de pisos con vistas a la rambla.

Y, eso sí, mucha basura, escombros en montón, tierra removida, plásticos, muebles viejos.

En Molinica -y me temo que en el resto de España- hacer un basurero espontáneo  es fácil, sólo hay que plantar la semillica de una bolsa de basura abandonada, a los pocos días observarás que,  donde antes había una, hay unas quince y crecerá exponencialmente en poco tiempo, solo hace falta un pequeño descampado y esa actitud tan nuestra de que todo lo que está más allá de la puerta de mi casa no es mío ni mi responsabilidad. (Este comentario es muy de maestra concienciada -jeje- la cabra tira al monte)

Y es que el Molinense es ahorrativo en movimiento y dinero. En movimiento porque si para llevar la basura al contenedor tengo que dar. pongamos como ejemplo, 300 pasos y hay un montón de basura a 100, lo dejaré en el montón cercano y ahorro pasos, aunque tenga que aguantar la peste y la vista. En dinero porque Sercomosa -la señora de la limpieza de este municipio- gestiona un vertedero de inertes, pero claro, vale un dinerillo llevar allí los restos de la reforma de casa, así que busca uno un rinconcito perdido en el campo y lo echa sin que nadie lo vea -¡Qué listo soy! -se dirá el infractor-

 Si miras la foto, en su parte izquierda verás la masa de escombros al borde de la Rambla, a la espera de una buena lluvia que la arrastre hasta el fondo.

 

Madrid en Verano: Turner en el museo del Prado

Domingo, Agosto 1st, 2010

Siguiendo a Canaletto

Siguiendo a Canaletto

 

Es contradictorio visitar la exposición de Turner y salir con la sensación de que el cuadro que más te ha gustado es un Rembrant, una habitación oscura con un solo foco de luz centrado en la cuna donde una madre (creo recordar) vela el sueño de su hijo.

Turner era un buen pintor, como él mismo decía era capaz de pintar la atmósfera, empeño harto difícil. La guía de esta exposición es  comparación entre Turner y otros pintores a los que imita, en los que se inspira y a los que siempre pretende superar. Según parece Turner era patológicamente competitivo.

Las parejas de cuadros se ordenan en la sala. Al final terminé jugando a descubrir qué cuadro era de Turner y cual no. El grado de acierto fue muy alto, Turner tiene un estilo y una paleta de colores propia, una forma inconfundible de acercar los azules a los naranjas para que choquen armoniosamente. Los contornos de sus imágenes están desvaídos, no son precisos. Eso me pasa a mí con cualquier cuadro ultrarrealista si me quito las gafas. Me parece que Turner tenía un par de dioptrías por ojo y se quitaba las gafas para pintar.

Físicamente, en la sala, mirar un cuadro se hace difícil,  lo consigues utilizando artimañas arteras que pisotean el derecho de otro a ver lo que tú quieres ver, te colocas entre cuadro y visitante si pensar si molestas y así ves algo. Hay mucha gente, demasiada.

Pensando sobre cómo hacen los responsables de museos el cálculo de las personas que entran en cada turno, cuál es el aforo de una exposición temporal, llego a la conclusión no es que el cliente esté cómodo. La vara de medir es la rentabilidad económica y cultural. A más personal más ingresos y mayor número de personas, gran éxito aunque el que entra no tenga posibilidades de disfrutar del evento. Sea como sea, siempre sobramos unos cuantos dentro de la sala.

Buscando un lugar

Buscando un lugar