El gato de la suerte
Aunque, por lo abandonado que está esto, parezca que no, ya estoy de vacaciones (casi), ha sido mi cumpleaños, ya no pondré los años que he cumplido, pero estoy agradecida por haberlos cumplido y me han regalado “Un gato de la suerte”, un animal que se suele comprar en el chino aunque es de cuna japonesa.
Hace años el monumento al kisch era la flamenca sobre la televisión -ya tuve una- y ahora este gato movedizo, dorado y con inscripcciones que, de momento, no serán traducidas, y que me acompaña incansable en lo alto de un estante. A partir de hoy no quedará otra que empezar a echar la quiniela, la bonoloto, primitiva, once, prosede, cuponazo….
El concepto suerte es personal. Hay quien cree que la suerte está en un piedra mágica, un trébol de hojas pares, un gato dorado. Otros ven la suerte en tener una vida normal, sin altibajos, y quien cifra su suerte en que le toque la lotería, el dinero…
¿Existe la suerte?
