La cosecha
Domingo, Abril 11th, 2010Todo empezó en “El rey del tallarín”, pedimos Elenita y yo un pollo a la no se qué y resulta que incluía un componente que sabía muy exótico, limocillo picante, con forma de cebollita verde amarillenta. Tras alguna cavilación Elena dedujo que eran brotes de jengibre.
Como en la historia todo se hilvana un poco después en el “Carrefour” de Zaraiche dimos con raíces o tubérculos auténticos que picaditos a lo fino resultan muy estimulantes en cualquier ensalada.
Por experimentar y ya que las raíces se empeñaban en echar brotes, aquellos que probé en “El rey del tallarín”, enterré unos trocicos de raíz en una maceta que debía tener tierra muy alimenticia porque salieron cañas mil de vida efímera, un par de meses después languidecían, así que las rematé. En jardinería suelo ser muy darwinista y planta que no luce tiene los días contados.
En primavera soy jardinera y ando en trasplantes, podas y luchas personales contra la mala hierba (mayoritariamente trébol en el mini jardín). Reciclando tiestos, hurgando en la tierra del macetón del jengibre he cobrado mi primera cosecha de algo comestible en mi jardín. ¡¡¡EQUILICUÁ¡¡¡



