Archive for Enero 31st, 2010

67 (sesenta y siete)

Domingo, Enero 31st, 2010

Jeje, he tenido suerte, si se lleva a cabo la reforma de las jubilaciones no llegaré a los 67, me jubilaré a los 66 años y ocho meses. Algo es algo.

Para entonces habré trabajado 45 años en la enseñanza y unos cien días en la conserva. 

 

Está aún por ver que la famosa norma se apruebe.  Si los sindicatos resoplan, posiblemtne ZP se arrugue. 

Tiempo al tiempo, aunque me temo que, dada la naturaleza del personal político-sindicalístico,  todos están en el ajo, todos están de acuerdo en prolongar la vida labora, aunque no lo digan en público. Cada uno hará su papel, su paripé,  porque todos están en las cuentas y éstas, contando con los dedos,  no salen.

Aquí faltan niños que trabajen cuando se hagan mayores o sobran jubilados.

El problema no está en trabajar hasta los 66 y ocho meses si te gusta lo que haces todos los días. Cosa que podría ocurrir en muchos trabajos, el problema es que los españoles tenemos incrustado un fichero religioso informativo sobre la expulsión del paraiso y el ganarás el pan con el sudor de la frente. El trabajo no es fuente de felicidad por definición filosófica, parte de la vida gozosa, es un castigo que debes soportar de tránsito a la jubilación (de júbilo), uno quisiera, según la tradición más judeo cristiana  pasar de estudiante a jubilado con pensión completa  porque,  ¿a quién le gustan las expulsiones y los castigos divinos?

El juez Di: Tres cuentos chinos. Robert Van Gulik

Domingo, Enero 31st, 2010

Molinica tiene una población china en aumento constante, población inquieta y  emprendedora. No es una fantasía, cada vez que se cierra un local por la crisis inexistente se abre una tiendecica de todo producto y mayor horario que el Corte Inglés. Esto tiene de los nervios a los comerciantes nativos, cosa comprensible ya que tienen desde antiguo vicios occidentales tales como horarios reglados, vacaciones, días de fiesta, afición por tener unas vacaciones y  la mirada atenta de hacienda, la seguridad social…. detallitos que les animan el día y las horas empresariales.

Una cosa lleva a la otra y, como sabéis,  por inercia compro muchos primeros ejemplares de colecciones baratas, por eso, porque son baratos. Los ”Tres cuentos chinos” obra de un tal Robert Van Gulik son resultado de esta neura, nunca había oído hablar de este autor, ni de su obra, pero el libro era barato.

Van Gulik no habla de oídas cuando toma al juez Di como personaje central de sus obras de misterio, intriga, asesinato y tejemanejes delictivos porque vivió muchos años en Lejano Oriente como diplomático y cobija a este personaje, el juez Di Jen Djieh (630-700 d.c, dinastía Ming),  para distraernos con historias sin sustancia al tiempo que agradables de leer, muy movidas, exóticas. No contento con la parte literaria, ilustra con imágenes esquemáticas la acción. Muy completo el holandés.

Si no hubiese leído a Agatha Cristhie, a Simenon y otros me parecería muy entretenido. Tramas detectivescas aparte, entrelineas puedes extraer algún dato sobre la cultura y las costumbres chinas antiguas, y posiblemente también de la modernas:

  • L a organización del sistema legal en China era muy estricto, jerárquico, burocrático y bien organizado, un claro punto a favor de la civilización
  • Y otra no tan bonita y edificante, la situación de las mujeres en este país era tradicionalmente muy precaria (cosa que aún perdura, sólo hay que pensar en las consecuencias de la política del hijo único en abortos y abandonos de niñas).

Si pensamos que la población actual ronda los 1.300 millones de habitantes (¡Qué exageración¡), la relegación a segundo plano de 650 millones de personas humanas femeninas implican mucha mala leche, mucho alarde de fuerza. En fin, el peligro amarillo.

Para saber más de China:

http://www.cultura-china.com/index.htm