Los rusos: guerra, crimen, castigo, paz …
Viernes, Agosto 7th, 2009En Londres terminé Guerra y paz de León Tolstoi. En el típico ataque de compritis me la llevé a casa un día que pasé por Diego Marín (la librería murciana por definición). Como no la leí al momento, dos semanas después en Madrid, Casa del libro, la volví a comprar, así que tengo dos ejemplares:uno manoseado, leído y viajado, cosa que honra al libro. No todos los libros pueden decir que han salido de la editorial, reposado en la librería, viajado a Murcia, Madrid y Londres. Abandonarlo en Londres en cualquier banco para que alguien lo encontrara habría sido un perfecto final.
Errar sería pensar que el best seller es un invento del siglo XX. A posteriori me entero que Tolstoi lo publicó parte a parte en una revista llamada “El mensajero ruso”. El folletín formato de publicación perdido en la historia y la mar de interesante ya que en medio de la basura de las noticias hay algo bueno para echarse al coleto. La novela es amena, se lee fácil, fluye y engancha y para colmo de bienes está muy bien escrita, no se puede pedir más, un pedazo de éxito.
Aventuras y desventuras de príncipes, princesas, nobles rusos y otros sujetos de alta cuna con Napoleón guerreando de fondo.
Napoleón al fondo también está en “Crimen y Castigo“. Raskolnikov, el protagonista en su ardor filosófico juvenil cree que en el mundo hay personas llamadas a ser faros de la humanidad, lo cual les permite cometer crímenes no punibles, incluso morales, siempre por el bien del resto de los mortales. Napoleón es su ejemplo y guía, ese enano follonero a la mayor grandeur de la France. Claro es que se equivoca pero se da cuenta de su error después de matar un par de viejas a hachazos. A partir del crimen el gusanillo de la conciencia se le remueve y crece hasta que intuye el error y los fallos de su argumentación filosófica. Comprobar sus errores le pone de los nervios hasta el extremo, pajas mentales mil interpuestas, de confesar y entregarse a la justicia.
Me ha costado leer este libro, Dostoievski te lleva de la mano por las seiscientas páginas, pero de vez en cuando sus argumentos psicológicos se hacen pesados. Según los entendidos y críticos el valor de este libro está precisamente ahí, en el análisis psicológico del personaje. Raskolnikov es un desequilibrado inmoral, inmaduro escondido tras una máscara intelectual y de sufrimiento que hace dudar a los que le rodean. Un criminal con suerte que a pesar de ser un cafre sigue contando con el afecto de su familia, sus amigos e incluso la comprensión respetuosa de las autoridades.
Merece la pena leerlo, es más creo que haré una relectura, intuyo que hay detalles que se me han pasado. Cuando me jubile.
Me gustan los libros en papel, pero también se pueden obtener gratis en la red. Si picas en los hipervínculos te los podrás bajar de gratis.
Y además, ver para creer, una versión cómic de la novela donde Raskolnicov es Batman. Estamos agilipollaos o esto es humor del bueno.
Al César lo que es del César: http://www.zurdasiniestra.org/ de aquí salió esta imagen.

