Covent Garden (el mago)
Miércoles, Julio 29th, 2009Covent Garden, plaza, teatro, iglesia, mercado, lugar de actuaciones espontáneas por el valor de la calderilla que quieras soltar, fue el lugar donde vimos al mago. En tercera fila, delante tenemos un grupo de infantes paquistaníes como un manojo de rabos de lagartija. Intentamos ver, el mago jugaba al trile con tres bolitas y tres cubiletes. ¿Dónde está la bola?¿cuántas hay en el segundo? Acierte, acierte, querido público. En un tris tras y sin saber cómo una bolita se transmuta en naranja. ¡Ops! Lo que es la magia. Un niño gordito vestido de naranja (debía ser el color del día), muy emocionado, incapaz de estarse quieto me tapa la mesa de trabajo, se balancea sobre sus piernas, si busco un hueco a izquierda, él se deja caer ahí, si me tuerzo a la derecha, él oscila al mismo sitio, estamos imantados. Miro a la mesa, he sido más rápida que él, sobre la mesa ya no hay bolitas, ocho naranjas y un sombrero. La mano es más rápida que el ojo y el mago ha debido ir a la frutería. En medio de un hilo palabrero levanta el sombrero y , ¡Guau!, sin trampa ni cartón, sobre la mesa, un melón.
Volvamos a la vida real, hoy he ido de entierro, no ha quedado otra, y me ha preguntado mi jefe -que también estaba allí- sobre el viajecico a Londres, si es caro o no, si la relación calidad precio merece la pena. Me alegra comprobar que no soy la única que vive esto de Londres como una asignatura pendiente, mi jefe también.
Libra y euro están casi a la par. Al euro le sumas un veinte por ciento y ahí está el valor real que estás pagando. De esto no se han enterado los fabricantes de ropa internacionales ya que el precio en euros de una chaqueta que se compró Elena en H&M superaba a las libras en más de un 50%. Ahí ganamos pasta.
Asombrosamente en Londres dan muchas cosas gratis: los museos, los mil espectáculos callejeros, periódicos -en inglés- para practicar el idioma, calles eternas para hacer ejercicio.
Este no es el mago


