No pensar
En pocos momentos consigo dejar de pensar. La piscina es uno de ellos, chapoteo y cuento las vigas del techo de la cubierta, cuento las patadas o brazadas que doy y no pienso. He perdido ese refugio, han cerrado la piscina porque resulta que está mal hecha y hace agua.
Hace unos meses me quité la pereza de organizar el roalico donde pintar y volví a ello. Botellas con pomelo.
En medio de esto he leído unos cuantos libros: “Un pequeño inconveniente” de Mark Haddon, “El juego del ángel” de Carlos Ruiz Zafón, “El club de lectura de Jane Austen” de Karen Joy Fowler y “Asesinatos S.L.” de Jack London. Una de las ventajas de dormir poco.
El mejor de todos, este último. JacK London, a pesar de su marca como autor juvenil es un excelente escritor. Un clásico es un clásico.
Tendré que estar eternamente agradecida a ZP por la ayuda recibida para dejar de fumar. A cada uno lo suyo.
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