Archive for Junio, 2009

Adiós chicos, hasta septiembre

Martes, Junio 23rd, 2009

Se acabó lo que se daba, fin de curso. Les daré su diploma, se llevarán los libros a casa y descansarán durante 83 días. Para cubrir el expediente tendrán cuadernitos de vacaciones en el intento vano de que no dejen atrás la costumbre de manejar lápices y libros.

Son muchos días de vacaciones, es verdad. Siempre he dicho, como escudo, a quien envidia mis vacaciones que la escuela de magisterio está en Espinardo abierta  a todo aspirante vocacional. Me queda el mar de papeles: boletines, actas, expedientes, memorias, claustros, consejos escolares…

Alargar el curso necesita un cambio radical en las aulas. Nos cocemos.

Echaré de menos a mis criaturas, he de reconocer que son tan raros (me cuesta poner especiales), tan expresivos, cariñosos y estresantes que nunca, y digo nunca, me he aburrido con ellos.

solan de cabras y tetera del mes de marzo

Pintando cacharros, prácticas el mes de marzo. Necesitaba practicar, la habilidad se pierde y he estado años haciendo chorraditas a lápiz y tinta. el óleo, la perspectiva y el volumen necesitan práctica.

Tablas viejas

Domingo, Junio 21st, 2009
A lo bestia
A lo bestia

Años ha que tenía unas tablas de 80×120 guardadas en el fondo de la cochera, preparadas con una imprimación comepinceles de arena de Calblanque y pintura plástica. Manos a la obra y como modelo el pequeñajo de las botellas y el pomelo.

Como este cuadro me parece pequeño, y a pesar de eso excede la fuerza de mi caballete, me he comprado uno semiprofesional. Ahora faltan los soportes tamaño puerta de campo de fútbol.
El rayito de sol lo pone la ventana de mi leonera.
Es difícil pintar sobre este soporte ya que impone sus propios caminos.

No pensar

Jueves, Junio 18th, 2009

oleo

oleo

En pocos momentos consigo dejar de pensar. La piscina es uno de ellos, chapoteo y cuento las vigas del techo de la cubierta, cuento las patadas o brazadas que doy y no pienso. He perdido ese refugio, han cerrado la piscina porque resulta que está mal hecha y hace agua.

Hace unos meses me quité la pereza de organizar  el roalico donde pintar y volví a ello. Botellas con pomelo.

En medio de esto he leído unos cuantos libros: “Un pequeño inconveniente” de Mark Haddon, “El juego del ángel” de Carlos Ruiz Zafón, “El club de lectura de Jane Austen” de Karen Joy Fowler y “Asesinatos S.L.” de Jack London. Una de las ventajas de dormir poco.

El mejor de todos, este último. JacK London, a pesar de su marca como autor juvenil es un excelente escritor. Un clásico es un clásico.

Tendré que estar eternamente agradecida a ZP por la ayuda recibida para dejar de fumar. A cada uno lo suyo.

Orquesta sinfónica de Viena

Lunes, Junio 8th, 2009

Por fin hemos conseguido escuchar un Haynd decente. Sinfonía “El Oso”, un tercer movimiento donde aparece el animal traído en volandas por los siete contrabajos a los que respondían las mariposas y el agua de los violines.

Los dos primeros movimientos de la cuarta de Mahler son el paseo en una gran ciudad, te cruzas con multitud de melodías, variadas, como son las personas que hay en el mundo: melodías tristes, chirriantes, solemnes, disonantes, enloquecidas, calmosas, alegres, ingenuas, impetuosas… aparentemente no hay un hilo conductor, chocas tus hombros con alguno de ellos y finalmente no recuerdas a nadie.

Llegado el tercer movimiento no sabes si dejarte morir o ahondar en un sentimiento de grandiosa calma, no hay medias tintas entre la angustia y el descanso.

El cuarto movimiento, “El cuerno mágico de la juventud”, recrea la atención en tu propio ánimo y al terminar deberías levantarte con cautela para no romper el encantamiento, el silencio redondo donde termina todo, que debería quedar en la sala como un resto permanente. Cecilia y sus parientes forman un espléndido conjunto musical, dice una parte de la letra. He olvidado por qué pensé que faltaba un gran trozo de soprano.

Cuesta olvidar las convenciones y aplaudimos, alguien empezó tímidamente y en fila bien dispuesta le seguimos, tanto que nos regalaron una pizzicato polka muy vienesa.

El aplauso final despertó  del todo al  hombre que tenía delante, un durmiente cíclico que no llegó a roncar pero al que se le caía la cabeza a un ritmo de tres veces por movimiento. Es lo que tiene la música, amansa a las fieras.

Por si alguien tiene dudas, esta orquesta es una maravilla.

Estiramientos
Estiramientos

Los músicos sudan la camiseta.

Tokio Blues. Haruki Murakami.

Lunes, Junio 1st, 2009

busca la relación

busca la relación

Un blues es una melodía triste. Vuelve a pasar, me engancha una novela exótica, el Japón de los años sesenta, el crecimiento personal de un muchacho que vive solo, que no echa de menos su casa y que planta, en perfecto equilibrio, cara al suicidio de su mejor amigo y sus consecuencias.

Gracia tiene la fluida escritura en tono melancólico, menor, tono blues. Bajo los ojos Murakami Japón no parece tan exótico. He descubierto que tras la máscara un japonés puede ser una persona sentimental, por contra de mis creencias, prejuicios nacidos en películas de guerra donde los “amarillos” ladran ante el enemigo, siempre americano, siempre buenísimo. 

Mientras leo, maqueto el periódico de mi cole, hago ganchillo y trabajo se acercan otras elecciones, otras más. Tengo las tripas revueltas porque es evidente que cada cual barre para su casa utilizando argumentos donde nunca se dice qué harán, cómo influirán sus iniciativas en la vida de los otros, palabras sobre el lío de los aviones, los trajes de Camps, el empleo de la niña de Chaves, el olor a rancio de la derecha, la peste a inutilidad de la izquierda. Todo a gritos, con las pausas exactas para el aplauso y el agitar de banderas.

Es curioso que esta gravísima crisis no eche  a la calle a más gente. Esta mansedumbre ilógica es discordante con la profundidad de la  crisis, o mienten la estadísticas o algo le ponen al agua que nos mantiene adormilados. Lo del agua es pura metáfora, nos aplican lo que ya sabían los romanos, pan y circo, subsidio, fútbol y telecinco.

El Barça gana la liga y la gente pierde el sentido del ridículo, se ponen el disfraz del equipo, la bufanda  y van así al trabajo. No hacen daño a nadie pero siento vergüenza ajena por quien se complace en el rebaño.

La piscina se hunde. En tres años de uso se demuestra que sus pies están huecos y hay que cerrarla para parchearla. Chapuceros. Tengo que inventar algo para hacer deporte además de subir las escaleras de mi casa.

Posiblemente no iré a votar, con su pan se lo coman, nunca iré al fútbol, si tengo suerte y la chapuza tiene remedio sí volveré a la piscina.