El murciélago
Jueves, Abril 2nd, 2009Reconocerás que un murciélago es un bicho feo y con mala fama. Drácula lo ha dejado tocado para siempre gracias a sus costumbres parásitas, ¡como si el mundo no estuviese lleno de parásitos!
Cada vez que miro el programa de promúsica y leo “El murciélago”, inmediatamente, como un eco pienso “el morciguillo”.
Durante el verano, cuando tomábamos el fresco en la calle, los murciélagos daban vueltas a las farolas sirviéndose su cena de mosquitos y mariposillas. Alguna vez, un torpe desgraciado caía al suelo y siempre un adulto, en su afán de educarnos para que entendiésemos que los animales están en el mundo para divertirnos, se empeñaba en mostrarnos que un morciguillo es capaz de fumar. Le ponían un cigarrillo en la boca, y el bicho, la respiración acelerada por el pánico, fumaba.
Por primera vez me he divertido en la ópera, hasta me he reído muy discretamente porque en el geriátrico de promúsica no se suelen escuchar risotadas, que es lo que yo hubiera soltado, eso sí, con pito de soprano, lo cual hubiese sido una eximente.
El argumento del murciélago tiene como punto de partida la noche en que el Dr Flake es abandonado en la calle por su amigo Eisenstein, mientras duerme la borrachera. Han estado en una fiesta de disfraces y va vestido de murciélago. Al amanecer, despierta y tiene que volver a casa disfrazado. La vergüenza sufrida le lleva a tramar un plan de venganza.