Archive for Abril, 2009

El mundo. Juan José Millás

Lunes, Abril 27th, 2009

Leí por primera vez a Millás en un artículo del País. Un acto de fe por mi parte ya que no suelo arriesgarme al fárrago habitual de los textos de opinión de los periódicos. Trataba el escrito sobre un sujeto obsesionado con la luz de su frigorífico, fantaseaba sobre si la luz, una vez cerrada la nevera, seguía encendida y era la teórica fuente de energía de una vida paralela de lo allí guardado. El tipo, inquieto ante la posibilidad de vida en un submundo oscuro y helado, compra una cámara de video, la instala dentro del frigo y espera grabar para así trasformar su manía en una hecho comprobado.

Suelo leer los artículos de Millás pero nunca había comprado un libro suyo. Para qué pagar por algo que se da casi gratis. Habría que dividir el precio del periódico entre todo lo impreso y cada letra sale a micro céntimo (de peseta). Después de leer “El Mundo” he podido comprobar por qué Millás refleja esas obsesiones. Realmente él compró la cámara de video, esa obsesión era puramente suya, como otras muchas que reconoce en la novela.

“El mundo” es una novela amargamente divertida. Él debe ser más o menos de mi edad, y su infancia se parece a la mía y la de otros muchos que nos hicimos mayores entre los sesenta y los setenta. Con la diferencia de que él es un niño de enfermiza imaginación que es capaz de razonar hasta el extremo de tener la certeza de que uno de los barrios cercanos al suyo está poblado por los difuntos, y ahí no hay miedo, hay el reconocimiento de que detrás de esta vida hay otra no muy distinta a la que vivimos, pero una vida de muertos. Hay muertos tan respetuosos y considerados que disimulan su estado difunto para no amargarles la vida a los que les aman. ¿Un delirio?

El mundo de Millás es tan propio que aunque nos lo describa nunca lo podremos compartir con él y entender qué trama, es su isla, su huevo, su claustro.

OJRM

Viernes, Abril 24th, 2009

Hacía mucho tiempo que no asistía a un concierto matinal. Tenía dudas sobre si ir o no. El programa centrado en Beethoven me provoca rechazo, sus  explosiones sonoras,  su ruido.

Charlando con Mª Jesús el sábado, ella, muy didáctica, me explicaba que posiblemente Beethoven componía así para sentir la música, para sentirla táctilmente ya que no podía escucharla. En la locura de los timbales vibraba el bolso que tenía sobre las rodillas. Pim, pam, pim, pam, rematando faenas.

Pero al final fui y no me volví loca, el concierto resultó mejor de lo previsto gracias a mi carácter obsesivo. Después de los conciertos de Brandenburgo, la Heroica debe ser la obra que más he escuchado en mi vida, unas quinientas veces. Le reconozco melodías perfectas, cosa irreprochablemente emotiva. Esto del romanticismo musical es lo que tiene, pretende llevar tus emociones al abismo del placer o de la angustia, siempre más cerca de esto último. Esta gente no parecía muy optimista. Me fastidia el continuo cambio de humor, de la paz beatífica al retortijón de barriga. Apliqué a la Heroica el slogan de la tónica, al principio no te gusta pero después vas entrando en el placer del regustillo amargo. La música, la buena -queda excluido el tractor amarillo, el submarino amarillo y otra música del verano-, termina por complacerte cuando la escuchas unas doscientas veces (aproximadamente) aunque le tengas manía al compositor.

La orquesta de jóvenes de hoy no es la de hace dos años. Ya es un grupo al que da gusto escuchar, ha crecido. (tengo la sensación de haber dicho esto antes) Maravillosa la impresión de asistir a la entrada de cada familia, bloques compactos de instrumentos desarrollando sus melodías, de reconocerlos claramente, sin barullo. Es como cuando se entiende perfectamente la letra de alguien que canta según los cánones líricos. Posiblemente su directora tiene mucho que ver en esto. Chapeau Virginia.

Aproveché la circunstancia de que el director de mi coro se sentó junto a mí, buscaba el hombre la fila 15, pasillo ancho para estirar las piernas, para preguntarle por qué nunca cantamos a Bach. Me salió por peteneras: es muy difícil, está fuera de nuestras posibilidades, mucho trabajo para un resultado poco lucido frente al público. Le faltó decirme que los oyentes no aguantan a don Juan Sebastián. Mi hermanico Manolo, asiento más allá, aprovechó para meter puyas contra mi músico favorito.

Esta batalla no ha hecho nada más que empezar. Querido director, estamos en guerra. Viva Bach.

Beethoven ante su propia música
Beethoven ante su propia música

Yo Claudio. Robert Graves

Domingo, Abril 19th, 2009

Una de romanos

Robert Graves nos cuenta la vida y milagros del emperador Claudio, discreto gobernante eclipsado por sus parientes Calígula y Nerón. Oculto más que por falta de virtudes por exceso de defectos de sus parientes. Oculto tras una cortina el día que pasaron a cuchillo a Calígula, una imagen tierna donde alguien se esconde de la muerte tras una muralla blanda mientras por debajo enseña los pies. Se demuestra aquí que es más fácil hacerse famoso si uno estimula el morbo del lector de historias que por llevar una vida de estudio y reflexión.

Claudio es  una criatura hecha al disimulo y al engaño intentando salvar el pellejo en una familia de locos. Desventurada rata de biblioteca que, por pura carambola, termina siendo emperador romano. Emperador por accidente.

Después de leer el libro me asomé por la wikipedia para comprobar cuánto había de cierto en la novela de Graves. Coinciden tantos datos entre el wiki artículo y el argumento del libro que tengo la sensación de que el articulista no ha recurrido a fuentes históricas, ha resumido el librico de marras. 

Y… hablando de romanos, después de meses de la inauguración del canal Thader TV, por fín se ve en casa y he podido comprobar que la programación telemolinense es algo menos cutre que la antigua de Tele Molina, pero poco menos. La principal noticia de las vacaciones de Semana Santa es la proliferación de procesiones. Muy “Sí Tipical” es la natural desenvoltura que muestran los penitentes al vestirse de romanos, de portadores de capirote, de esclavos hebreos o… una vez superado el trance de contrición de  güertanicos sin hazada.

Primaveral

Lunes, Abril 13th, 2009
Es primavera aunque esto no sea el Corte Inglés

Es primavera aunque esto no sea el Corte Inglés

Un recordatorio de comunión para mi sobrinilla Consuelito, la pequeña de la casa.

Parecidos a éste he hecho unos 50, con variante de flores, nubes, solecicos, mariposillas.

Se admiten encargos.

Virutas políticas

Lunes, Abril 13th, 2009

Hemos superado la  temporada semana santera, muchos misereres y gori goris a mayor loor del dios. Un coro formado por mayoría de personas de tendencia izquierdosa debería repeler el repertorio religioso, pero no es así. Aquí muchos aplican eso de “oremos a dios, no vaya a ser que exista” y la gente entierra a sus muertos, bautiza, casa y ejerce los sacramentos católicos sin sufrir úlcera de estómago, eso que la hipocresía está muy mal vista en la iglesia católica.

En medio de uno de estos ensayos, tuvimos el dudoso honor de ser convocados a una manifestación íntima en el próximo pleno municipal en defensa de la escuela pública. La convocante, una coralista metida en política, ausente de los ensayos durante meses hizo acto de presencia y simuló ensayar durante un rato, en el primer receso aprovechó la oportunidad para lanzar su arenga y explicó a los presentes que “dado el terrible acoso que sufre la escuela pública era necesaria la presencia de los coralistas (maestros funcionarios en su mayoría) en el pleno para poner las cartas sobre la mesa de este ayuntamiento que aboga por las escuelas concertadas, ese invento del demonio capitalista, promovida por una lista de chupópteros,  todos incluidos en esta lista: políticos (del PP), escuelas concertadas, maestros que trabajamos en ellas y padres que llevan a sus hijos a las mismas.

Sentí un aguijonazo entre las cejas y ganas de irme porque yo soy una de esas reprobables personas. La odié a pesar de mi natural pacífico.

Los críos, en caso de conflicto, tienen la costumbre de contar su verdad ocultando o tergiversando parte de los hechos. Visto objetivamente, lo que es una verdad personal completa, resulta una verdad a medias, luego una mentira.

El sentido ético de los políticos es chocante.

El murciélago

Jueves, Abril 2nd, 2009

Reconocerás que un murciélago es un bicho feo y con mala fama. Drácula lo ha dejado tocado para siempre gracias a sus costumbres parásitas, ¡como si el mundo no estuviese lleno de parásitos!

Cada vez que miro el programa de promúsica y leo “El murciélago”, inmediatamente, como un eco pienso “el morciguillo”.

Durante el verano, cuando tomábamos el fresco en la calle, los murciélagos daban vueltas a las farolas sirviéndose su cena de mosquitos y mariposillas. Alguna vez, un torpe desgraciado caía al suelo y siempre un adulto, en su afán de educarnos para que entendiésemos que los animales están en el mundo para divertirnos, se empeñaba en mostrarnos que un morciguillo es capaz de fumar. Le ponían un cigarrillo en la boca, y el bicho, la respiración acelerada por el pánico, fumaba.

Por primera vez me he divertido en la ópera, hasta me he reído muy discretamente porque en el geriátrico de promúsica no se suelen escuchar risotadas, que es lo que yo hubiera soltado, eso sí, con pito de soprano, lo cual hubiese sido una eximente.

El argumento del murciélago tiene como punto de partida la noche en que el Dr Flake es abandonado en la calle por su amigo Eisenstein, mientras duerme la borrachera. Han estado en una fiesta de disfraces y va vestido de murciélago. Al amanecer, despierta y tiene que volver a casa disfrazado. La vergüenza sufrida le lleva a tramar un plan de venganza.