Pintura
Domingo, Enero 18th, 2009He vuelto a pintar: yo, que soy de bodegones más que nada, la figura humana no se me de muy allá, y dada la enorme cantidad de cacharrería que hay en casa, he vuelto a coger los pinceles. Momento boceto, el cuadro grande vendrá después.
Historia del cuadro, dos botellas vacías de Glenkinchie, una botella, también vacía, de Cardhu; de lo que se puede deducir que nos gusta el güisqui. Una tetera repegada, inútil para su uso, comprada en la Serreta, una botella de cristal de agua Solán de Cabras (te cobran dos euros en el restaurante por llevártela y es de las peores aguas del mercado), un macetero chino, dos pomelos y una naranja. Naranja de saco.
Si observas el apoyo del caballete verás una capa de pintura seca. El caballete lo hizo mi hermano Antonio, habilidoso con la madera, para que pintara Tomasito, al final lo heredé yo. La pintura seca es histórica, unos treinta años de chorretones hacen historia. No sé por qué dejé de pintar hace unos tres años.

