Archive for Diciembre, 2008

La elegancia del erizo. Muriel Barbery

Miércoles, Diciembre 31st, 2008
Erizo elegante

Erizo elegante

Debería lanzarme en plancha sobre la literatura francesa porque me encanta. No sé porqué no lo hago.

Francesa es “La vida, instrucciones de uso” de Georges Perec. Vida y milagros de los vecinos de un edificio parisino. He perdido la pista de este libro, se lo debí dejar a alguien que no se ha dignado devolverlo. Mi hermano Paco dice que si le dejas algo a uno de Molinica debes despedirte de ello ya que no suelen devolver lo que les deja.

En mi desorden natural poco después leí “El rojo y el negro” de Stendall, un libro de esos que aparecen en las historias universales de la literatura, los que te obliga a leer tu profesor de francés o de literatura, cosa que yo esquivé  en su momento. O quizá lo leí y lo he olvidado.

No digo que “La elegancia del erizo” engrose tan meritoria lista, la literatura universal tiene el listón muy alto, pero es un libro amable, de amena lectura.

Un erizo es un animal que se camufla para pasar desapercibido, su agresivo plumaje es pura defensa. Algo así ocurre con Renné la portera de una comunidad de vecinos muy pija de París. A su alrededor hay otros animales humanos que pondrán la trama en medio de reflexiones filosóficas de mayor o menor envergadura, al fin y al cabo la autora es profe de filosofía y por algún lado habría de salir la sustancia profesional

Pavo relleno (otra vez)

Lunes, Diciembre 29th, 2008

Hoy he podido comprobar una de las utilidades del blog. Mi hermanico Antonio lleva días sugiriendo que cocine para nochevieja un pavo como el de hace tres años. Cocinera anárquica que no suele utilizar receta ajena ni escribir la propia. ¡ Yo qué sé cómo lo había hecho! Así que,  tirando de antiguos archivos,  he dado con la receta del mítico pavo. Honor a mi madre que me enseñó a cocinar, no con palabras, con hechos. Viendo a otro cocinar se aprende mucho. Hela aquí, rescatada del antiguo blog.

 

Ingredientes:
Un pavo de seis kilos.
Dos kilos de carne picada, ternera y cerdo.
Cien gramos de morcón (con perdón)
Cien gramos de panceta de cerdo ibérico.
Seis huevos.
Pan rallado al gusto.
Un chorretón de güisqui.
Especias varias: pimienta, ajo, perejil, más pimienta, aceite y sal del salero.
Hilo y aguja.

Elaboración, fase I:

Afilado cuchillo en mano se abre el animalico por toda le espalda en canal, con pulso de cirujano se le extirpa toda la carcasa (osamenta del torax) y los huesos de los contramuslos. Rociamos todas las carnes con sal y pimienta para que tome gusto. El curso de costurera de la Sección Femenina de Movimiento (impartido por la Pava en el instituto antigua sección del Alfonso X el sabio) servirá para enhebrar la aguja y coser toda la espalda para que el animal no sienta frío.
Paralelamente, con la mano libre, se amasa la carne picada con todos los demás ingredientes que antes habremos trabajado con cariño: cascado los huevos, triturado el morcón y la panceta, machacado los ajos y las especias en el mortero y llovido el pan rallado.
Probamos la masa sin asco a pesar de estar cruda para comprobar su punto de sal. Introducimos toda la masa dentro del cuerpo del pavo e imaginamos ser un médico en el trance del trasplante de hígado.
Cuando ya no cabe más, si hemos bien calculado tendremos la masa justa, volvemos a la aguja y el hilo y terminamos la labor de costura.

Dejamos el cuerpo inerte del pavo sobre la bandeja del horno, asombrosamente ya no vuela, y le damos forma según los criterios de Carpanta, las patitas juntas, las alitas recogidas cerca de la espalda y pecho (pechuga fuera) y lo dejamos reflexionando sobre la fugacidad de la vida mientras picamos cuatro ajos en el mortero, un manojo de perejil, pizca de pimienta (pizcón más bien), aceite del bueno y un chorretón (muy generoso) de güisqui para:

A: que la majada se separe de las paredes del mortero y se reparta bien sobre el pellejo.

B: que el alcohol adormezca los escasos restos de sensibilidad que le queden al bicho y/o si tuviera alma encontrara en este último rito alcohólico un poco de paz.

Con esta mezcla rociamos el cuerpo, lo frotamos y lo dejamos. ¡Brilla!

Envuelto en dos capas de film plástico lo dejamos reposar 12 horas en el frigo buscando una adecuada mezcla de sabores.

Nos vamos a dormir, todo el mundo necesita descansar, y a la mañana siguiente con el horno a 170º lo cocemos con mucho amor y un cacho de papel de aluminio protegiéndolo del exceso de fuego durante cuatro horas. Inexplicablemente, pasadas un par de horas, lo que era un pavo seco suelta enorme cantidad de jugo que inunda la bandeja. A la quinta hora, momento del tueste, quitamos el papel de aluminio y lo bañamos en su propio jugo, extrañamente no se queja.

Anotar que las lecciones de costura de la Pava no me sirvieron de nada, no me enseñó a coser. Mi madre, experta costurera, se sentaba el día antes de la presentación de las labores del curso y las hacía en un rato, así aprobé la asignatura de Labores durante el bachiller elemental.

Coser un pollo solo necesita algo de intuición para juntar lo lejos con lo cerca gracias a la aguja y el hilo y no temer por el animalico que ya está muerto.

 

Pavo fantástico

Pavo fantástico

Concierto de Navidad

Domingo, Diciembre 28th, 2008

Según costumbre propia las vacaciones desatan todos mis achaques. Tengo una medio gripe, me duele todo y deliro.

Nimiedades aparte, en un estado penoso, me arrastré hasta la iglesia de la Asunción a cumplir con la convocatoria navideña. A las siete ensayo, a las ocho concierto. La iglesia de bote en bote,  no sé si a consecuencia de lo numerosísimos que son los grupos infantil y juvenil del coro, o a que hay un rebrote de fe en Molinica. Los padres y abuelos se complacen en ver a sus churumbeles cantar. A estos niños aún les falta una cocción (que podéis traducir por ensayos), por tanto nada que ver con los niños cantores de Viena. Los padres son padres y no críticos musicales. Las cosas del querer.

La música no necesita discursos, concepto que ha ser de difícil comprensión, ya que el orden del día incluye, además de villancicos, un amplísimo comentario sobre lo que allí se iba a desarrollar. Estrenamos locutor. El novedoso parlante, pelirrojo con perilla, tiene una dicción a medio camino entre la articulación correcta y el más abrupto murciano.

Todo puede empeorar y, después de resolver el programa previsto hasta ese momento, cuando ya estoy en equilibrio sobre los escalones con las herramientas de cantar afiladas, vuelve el pelirrojo a la carga y nos informa que es el día del homenaje a un antiguo miembro del coro. ¡ Qué suerte, oiga!

En su papel de maestro de ceremonias, lanza  loas durante un par de minutos, la presidenta  entrega un marquito con diploma al homenajeado. Besos apretones y supuestas palabras de afecto de  Manolo y Pilar, todo ello para que no nos olvide. El homenajeado, aunque no le han dado una insignia de oro y brillantes, agradecido quiere agradecer.

 Uno puede agradecer por la vía rápida, diciendo gracias mil para después hacer mutis por el foro henchido de autoestima, o puede agradecer por la vía lenta, en la convicción de que es un orador que domina el latín, la versificación y la prosa con mensaje  caminando  por encima del castellano y la audiencia. Este formato  fue elegido por el homenajeado. Presté atención con la mayor voluntad, pero como cuando vamos a cantar una misa y empieza el sermón, tras los dos primeros renglones me desconecté, pudo más el instinto que la voluntad porque, y esto lo digo a toro pasado, es difícil tropezar con un orador que sintonice sin interferencias con una cabeza llena de ruidos.

Dejo de oír el runrún y me miro el ombligo. A partir de ese momento soy consciente de mi posición retorcida e incómoda y que si no empujo a la señora que tengo delante no podré abrir el libro (no es que haga mucha falta, casi todo lo que vamos a cantar está en la memoria). Pienso que tengo que traerme las gafas porque la puñetera letra alemana de “Noche de paz” ( articula consonantes) es una fila desvaída de garabatos que no veo. Observo que hay mucha gente en la sala y allí a la izquierda está el director de mi cole con su señora. Miro a la izquierda y veo que el miserable retablo de San Vicente se ha transformado en un armatoste dorado con angelotes, ¿de dónde han sacado la pasta para tanto lujo y relumbrón? ¿Dónde está el dedo amojamado de San Vicente? .Por el rabillo del ojo veo un trajín de manchas verde pistacho que no paran quietas, son los críos de la sección infantil  caramboleando entre público que, a su vez,  rebulle en los bancos de madera, se abanica, bosteza, posiblemente cavila sobre una estrategia digna para salir huyendo sin ser percibidos. Algunos entrecejos fruncidos muestran el maligno deseo de que un rayo vengador salga de la paloma de la cúpula,  fulmine y enmudezca al orador. Fantaseo el pánico y la desbandada tras la venganza divina del pajarico cuando los aplausos me sacan del trance y empezamos a cantar.

La Asunción tiene una acústica generosa con el oyente y tacaña para el que canta. No escucho a ninguna soprano, de vez en cuando me llega una ráfaga de Maxi, confirmación de que no canto sola. En un momento, algo cambia y a partir de ahí sólo escucho a Isidro que me taladra el oído con su voz metálica.

Los aplausos son breves, directamente proporcionales al adormecimiento de glúteos del público. En el remate, el locutor informa que hay mistela y dulces navideños en la puerta para el que no esté a régimen. Salimos huyendo.

Al llegar a casa compruebo que no tengo fiebre aunque parezca lo contrario.

Pandereta

Pandereta

Mal de escuela. Daniel Pennac

Viernes, Diciembre 26th, 2008
Una escuela
Una escuela

Presuponer que no existen alumnos torpes en los actuales esquemas de la escuela es ser muy optimista. Los hay, solo que decirle a un padre que su hijo es torpe está muy mal visto. Una opinión que te afecta, te descalifica por falta de “humanidad” mal entendida. Otra cosa es pensar que porque son torpes hay que apartarlos en un rincón, ocultos y solos ante su propia torpeza. Que es lo que se hace.

¿Les aplican los maestros mala voluntad y desidia? ¿Hay maestros torpes? También, también los hay.

Decía mi madre, ya sabéis, una mujer sabia y con mucha mala leche, que se hace maestro el que no sirve para otra cosa. Esta afirmación nace del desconocimiento del que ve el trabajo del maestro desde fuera. Y no afecta sólo a los maestros, juzgar la profesión de otro es fácil. El juicio suele ser negativo, ¿quién toma la palabra para defender la rectitud de la pared construida por un albañil o la perfección de la costura que nos hizo el cirujano?

Pennac afirma que los hay y lo afirma desde la experiencia propia del alumno torpe, que hay chicos que no entienden nada de lo que en la escuela se les ofrece y que por eso se enquistan en su torpeza y se transforman en un grano en el culo del sistema educativo. Sistema que no tiene defensas contra ellos ni el ácido estomacal que les permita digerirlos.

Nadie se muere por un grano en el culo (al menos ahora), esta leve enfermedad es incómoda, incluso el propio grano es infeliz. La solución más fácil es esperar a que madure y reviente por sí solo.

¿Quién o qué es el antibiótico que le haga sanar?

El maestro que debería aplicar la máxima de “Trabajo es trabajo”, y que el mejor trabajo es el que está bien hecho, según el principio de que si bien la perfección es inalcanzable, hacer todo lo posible para llegar a ella es lo más honrado (para eso nos pagan) y también lo más satisfactorio. Un alumno difícil merece nuestra atención prioritaria sin excusas. Aquí podemos esgrimir múltiples razones a favor de los niños que caminan sin dificultad. Apliquemos el ingenio, exijamos más medios.

Pennac, el autor de “mal de escuela”, fue un pésimo alumno que tuvo la suerte de cruzarse con el maestro adecuado, alguien que le puso la zancadilla y le hizo caer en la cuenta de que era un estúpido,  no tanto por desdeñar durante años todo lo escuchado en la escuela y había dejado de aprender,  sino por no creer en él mismo, por carecer de la suficiente fuerza de voluntad y paciencia para digerir lo que le habían puesto delante.

Y es que los alumnos también deben poner algo de su parte, cosa cada vez más olvidada.

El crecimiento de los niños está lleno de saltos evolutivos, la maduración no es un proceso rectilíneo, al contrario, tiene forma de escalera, se producen saltos evolutivos visibles: un día se gatea y al día siguiente se camina, un día se silabea y al día siguiente se lee. Parecen saltos, para producirse, para subir al siguiente escalón es necesario lanzar la pierna, afianzar el pie en el peldaño, tomar impulso y equilibrarse. Durante toda la vida escolar es así. Y esta forma de avance no afecta sólo a los críos pequeños, se repite durante toda nuestra vida.

Hay quien se niega a levantar la pierna para alcanzar el siguiente escalón porque no lo ve, porque sus músculos no soportarán el peso, porque tiene miedo a las alturas, porque le duele la pierna…

Pennac tuvo en su vida escolar unos cuantos profesores piedra que le hicieron tropezar hasta que reconoció su propia torpeza y se decidió subir escalones, como acto voluntario y esforzado..

Ningún padre pide responsabilidades al oculista cuando le dice que su hijo tiene cinco dioptrías en cada ojo y que no ve bien. Se rasca el bolsillo y le compra unas gafas.

Reconocer las limitaciones intelectuales de nuestros hijos es muy difícil, poner los medios para suplirla, muchísimo más.

Aplican los padres, en muchos casos, la política de balones fuera. Otros siempre son los responsables: los profesores, el alumno, el sistema… y se escabullen de la propia responsabilidad, son indolentes, permisivos, estúpidos, irresponsables, tacaños con el tiempo, se esconden tras una montaña de objetos materiales que deberían hacer crecer y que deben sustituirles a ellos. Vivir la relación con los niños de forma satisfactoria es una costumbre que, si en algún momento existió, se va perdiendo porque exige renunciar a cosas sobrevaloradas como viajar, vivir sin horarios con la plena sensación de libertad.

El pensamiento de que cierto alumno con dificultades en otra familia florecería es recurrente en mi vida profesional, privar a los padres de la patria potestad solo se aplica cuando hay delito. En eso la legislación tiene una enorme manga ancha.

José Antonio Marina, ese filósofo de andar por casa, siempre dice, con razón, que para educar es necesaria toda la tribu, y lo hace con la esperanza de convencer a algunos de los indios de que empiecen a hacer visibles sus pinturas de guerra.

 

http://arteninona.wordpress.com/

Imagen extraida de esta página

Luces de navidad

Lunes, Diciembre 22nd, 2008

Paseábamos por Rosales, calle emblemática de Molinica del Señor, y al mirar al cielo comprobé que la iluminación de navidad aún faltaba. El año pasado por estas fechas relucía el pueblo como antorcha feliz, los supermercados llevaban un mes con el villancico machacón y las torres de calorías turroneras.

Un poco más de atención y entonces veo dos guirnaldas de bombillas paralelas en zigzag que iluminadas harán un árbol navideño a lo largo de toda la calle. Sí están. Están en evidentes rebajas lumínicas.

Y es que el ayuntamiento, en su sabiduría, ha recortado donde menos duele, cosas de la crisis.

¿Quién necesita luces? Una petición, si alguna vez se supera la crisis, comprueben que un racimo de luces es un trasto inútil que no nos levanta el ánimo.

¿Sobran o faltan luces?

 

Ja, já, qué risa, Marisa. Este escrito ha quedado antiguo. Días después, debe ser que le tenemos

querencia al paseo de Rosales, volvimos a pasar, y nos quedó claro que el ayuntamiento no piensa recortar ni un céntimo en luces, completaron la ristra de bombillicas con decenas de estrellas gigantes blanquiazules, velas, lazos y algunos carteles de feliz navidad por alí y por alá. Lo de siempre pero pasado por el led, una bombilla minúscula y ahorrativa (según ellos).

¡Qué pocas luces!

Navidad (otra vez)

Lunes, Diciembre 22nd, 2008
¡¡¡GUAU¡¡¡

¡¡¡GUAU¡¡¡

De vacaciones. ¡ Qué bien !

Resonancia

Jueves, Diciembre 11th, 2008
Una maldad

Una maldad

Todos los instrumentos musicales tienen caja de resonancia. Un espacio vacío, abierto ,cerrado,  o casi, que  tiene la virtud de ampliar el sonido que producen las boquillas, cuerdas o parches del objeto en cuestión. Sin ella el sonido sería un ruidito inaudible que solo haría disfrutar al ejecutante. Esto sería suficiente si la música se hiciese sólo para que el intérprete se regocije, pero lo cierto es que los ejecutantes, los buenos, no necesitan ejecutar, tienen la rara habilidad  de escuchar,  antes de hacer, la música en su cabeza. Ellos son así, listos, generosos.

Los científicos saben, en general mucho, que el sonido necesita un medio a través del cual hacerse oír. Existe por ahí la leyenda urbana de que el sonido no se expande en el vacío ya que carece de las partículas físicas necesarias que agitar. ¿será esto cierto?. Pues bien, los científicos médicos,  aprovechando esta cualidad agitadora de la materia que tiene el sonido, han inventado un ataúd  sonoro en el que  te encierran y te someten a una sesión de música “house ” que es capaz, en su agitación, de dejar huella de las piezas corporales que tienes chungas, porque te lo agitan todo, la música te atraviesa como te atraviesa el redoblar de los tambores en una procesión.

El viernes 5 cambié el concierto de la sinfónica de Almería (promúsica) por una sesión de música moderna dentro de una caja que bien podría haber sido una cápsula de hibernación de un astronauta de “2001, una odisea en el espacio”.

 Esta es la guinda al proceso de cuatro lumbagos, una visita al médico de cabecera, visita al ginecólogo, otra visita al médico de cabecera, quince encuentros con el fisioterapeuta, consulta al traumatólogo, un carretón de diclofenacos, y todo ello  en busca de un desperfecto que tengo en las vértebras en la zona donde la espalda pierde su honesto nombre y que posiblemente conseguí (premio a la torpeza) aquel día que  caí por la escalera del jardín y quebré un peldaño con el culo.

Ahora he aprendido a vivir con ello, un dolor persistente,  y sé que no puedo quedarme quieta sobre una silla más de dos horas y que no debo doblarme y poner las palmas de las manos sobre el suelo sin doblar las rodillas como siempre he podido hacer.

Esta historia no termina aquí porque conseguir esta prueba, que debe ser la tercera maravilla de la técnica, ha sido un proceso largo que empezó en julio con la doctora lenta, dio su primer paso en octubre con un traumatólogo juvenil del ambulatorio del Carmen, y que terminará cuando me entreguen los resultados de la sesión musical y pida cita de nuevo para que los interprete el huesólogo. Pedir cita supone como mínimo dos meses de nueva espera. Quizá en primavera conozca el desenlace.

Como diría  Petra: “Toda la vida trabajando para esto”.

España, 1900 y otras zarandajas culturales

Martes, Diciembre 9th, 2008
Nicholas Nixon. Brown sister 25 years

Nicholas Nixon. Brown sister 25 years

Nos gusta pasear por Madrid, es cosa de que vamos un día y lo tomamos de buena gana. Así,  de paseo, como dos señores. Y allí estaba, frente al BBVA, la fundación MAPFRE. España  1900, exposición hermana de la del banco. Arte del último siglo, lo que más recuerdo son los cuadros de Ramón Casas y de Sorolla, lo demás queda en el barullo del viaje. Me gustó a rabiar. En los dos casos sé que son cuadros que posiblemente no volveré a ver en mi vida.

http://exposicionesenmadrid.blogspot.com/2008/10/fundacin-mapfre-exposiciones-entre-dos.html

La dinámica, el público que asiste a las exposiciones un día laborable se compone básicamente de amas de casa en comandita, bajo el yugo de su asociación, jubilados y estudiantes en salida cultural. Y es que cualquier sala que se precie ya tiene su sección didáctica para lavarles el cerebro a la juventud de las telarañas que les instala la televisión y el móvil. Es bueno que comprueben que existen otras cosas además de las tres que ellos quieren ver. Los parados, aunque tienen mucho tiempo libre, creo que no tienen ánimo para ir de exposiciones.

Paseo Recoletos abajo, siempre abajo, buscando Atocha te das de bruces con el edificio de Caixa Forum y su jardín vertical. Me gusta este edificio, por dentro y por fuera. Este verano, con Elenita, vimos las andanzas de Charles Chaplin.

¿Qué nos ofrecían? Una colección de esculturas de Degas, muy conocido por sus pinturas de bailarinas de tutú, y las carreras de caballos, no tanto por la escultura que utilizaba como herramienta para mejor comprender el cuerpo humano.

Y la biografía fotografiada de las hermanas Brown, desde la adolescencia hasta la madurez. Una foto al año durante 25 años. Curiosa evolución la del cuerpo humano.

Todo esto me gusta pero yo me pregunto, ¿cuántos de los 47 € que me sopla la Caixa por concederme una tarjetita de crédito van a parar a estos lujos culturales?  ¿Cuánto del recibo del seguro de mi coche va a la fundación de MAPFRE?

Creo que sería preferible que abaratasen costes y yo con lo ahorrado me compraría un Ramón Casas para ponerlo en el salón.

El brujo (Madrid, excursión de otoño)

Domingo, Diciembre 7th, 2008

Nos regalaron  entradas para ver al Brujo, incluso nos ofrecieron departir un ratito con él, cosa que declinamos dado nuestro natural tímido.

Una se arrepiente de estos renuncios, una vez perdida la oportunidad, ya que, posiblemente en la vida real, este hombre sea tan entretenido como es sobre el escenario. Hacía tiempo que no me reía de tan buena gana. Elenita se reía en eco, me temo que más que por el diálogo del actor, por extraña simpatía conmigo o para eludir la vergüenza que le provoca que me ría a mandíbula batiente.

Apoyándose escasamente en textos de Santa Teresa y Fray Luís de León, el Brujo te cuenta parte de su historia, real o fantástica. No hay que perder de vista que ya no cumplirá los cincuenta, y por tanto, ha visto, como yo he visto, el devenir de este país en esos terriblemente cómicos momentos,( a toro pasado, se entiende), que nos tocó vivir bajo los auspicios del tío Paco.

Jugar con las palabras es habilidad preciosa y él juega, dribla, bota, encesta, y mete gol con intención jocosa. (jolines, un pareado). Dejó fascinados y punto en boca a una horda de adolescentes de la ESO en viaje de estudios, y tiene tanto mérito como ganar la copa Davis sólo que no sale en los periódicos. El segundo item demostrativo de lo bueno que se es (este pedazo de actor)  es que el teatro estaba lleno un jueves tarde. ¿Quién puede ir al teatro un jueves tarde sin pensar en que está robando horas al sueño?

El teatro infanta Isabel, más de cien años en la calle Barquillo,  cumplidos en 2007, es más bonito que un San Luís, desde la entrada de cristales emplomados hasta la sala, entelada en rojo, maderas doradas y una pátina deslumbrante.

La perfección no existe, de lo contrario la vida no sería perfecta, y me tocó en suerte, justo delante, una cabeza inquieta que pedía a gritos que alguien le diese dos pescozones, se libró porque allí era más importante el texto que la imagen y la entrada había sido un regalo.

M. dale las gracias al riojano de mi parte y de parte de tu señor padre.

Teatro Infanta Isabel

Teatro Infanta Isabel

Madrid, excursión de otoño

Sábado, Diciembre 6th, 2008

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No envidio a los madrileños. Vivir Madrid es la aceleración permanente. A veces imagino que la tierra es un gran cuerpo vivo con sus enfermedades y sus infecciones, Madrid y cualquier otra gran ciudad es un forúnculo en lugar sensible. En su crecimiento atraen una gran circulación. Los coches son los glóbulos rojos o blancos en busca del foco del mal, búsqueda estéril. Yo debo ser el adn del glóbulo.

Me acaba de sorprender el Word, cuando tecleo forúnculo me invita a sustituir por divieso, significan casi lo mismo pero no termino de entender esta oferta.

Para un par de días Madrid está bien. Además de ver a las niñas, que están perfectas, se hacen mayores y, extrañamente, después de superar la adolescencia, ganan en belleza y gracia natural, queríamos ver.

Ver la colección de pinturas enclaustrada durante años en Monserrat y llevada a la capital provisionalmente a la fundación BBVA en el palacio del Marqués de Salamanca. Un edificio noble con patio interior y lámpara gigantesca con la que el “super” fantaseó colocándola en nuestro salón a lo que le tuve que decir que sí, siempre y cuando sacase mesas y sofás al patio para dejarle sitio, cosa poco práctica pero estéticamente bien. No le vamos a hacer la contra por fruslerías.

Los bancos, en sus actividades culturales nos devuelven parte de los beneficios que les proporcionamos dejando que nos cuiden nuestros dineros, así que gratis total. Además de ver cuadros de pintores del siglo XIX (me quedo con Ramón Casas) pude comprobar que un jueves por la tarde cualquier exposición se nutre de jubiladas, entre todos los presentes debíamos sumar unos diez mil años y eso es mucha historia. No sé si prefiero a las ancianas de mi infancia de luto permanente, delantal (sustituto del bolso) pañuelo a la cabeza y las tetas por la cintura porque cuarenta años sin sostén no ayudan a mantener las carnes en su sitio o a estas ancianas que se empeñan en parecer juveniles criaturas tras un biombo de maquillaje y joyas. Me faltan diez años para comprenderlas.

 La exposición es atípica si tenemos en cuenta que viene de la abadía de Monserrat estandarte de lo católico en Cataluña, porque los normal de las iglesias es que reciban exvotos y joyería fina de señoras agradecidas por supuestos milagros o cuadros religiosos, pero los catalanes deben tener  un sentido abierto de lo valioso (la pela es la pela) y sus curas no renuncian a un cuadro profano y profanador porque es un tesoro aunque no de publicidad a la historia de la santidad. Bien por ellos.

Escuchando “la pasión según san mateo” Juan Sebastián Bach. Otro tesoro.