La novela de la momia. Theóphile Gautier.
Lunes, Noviembre 10th, 2008Como tengo un compromiso no escrito conmigo misma de leer todo lo que en mis manos cae, escojo de la estantería según su orden caótico. En la estantería entran los libros donde hay hueco. Así que abrí este librito (regalo con la revista National Geographic de historia) para lo que se hace con los libros, leerlos.
Me he aburrido bastante pero, siempre hay un pero y una enseñanza, he comprendido dónde se inspiraron los directores de cine de películas egipciacas; lo fundamental del libro son la descripción de palacios, templos, paisajes y costumbres de las clases altas egipcias. Las imágenes son tan vivas que a mí se me llena el cerebro de Cecil B de Mille en cartón piedra. La trama es secundaria, elemental, blanquinegra, no hay matices en la explicación superficial de cómo huyeron los israelitas a través del desierto y la aniquilación del ejército egipcio que los perseguía (recordad a Charlton Heston vara en mano abriendo el mar Rojo), incluidas las siete plagas. La momia no camina, no asusta, es una mera excusa para contarnos una historia que a mí me contaron las monjas con mucha gracia. Una momia envuelta en lino es un buen objeto terrorífico, cosa que aquí se desperdicia.
Imagino que este Gautier debía quedó epatado con los descubrimientos que, en el siglo XIX, se hicieron y larga y larga sobre la magnífica cultura productora de tanta maravilla dorada. Debía de ir todas las tardes al Louvre en éxtasis contemplativo a ver lo que el buen Napoleón había traído de Egipto a París. Aunque según la Wikipedia fue un buen escritor de libros de viajes y anduvo un tiempo por Egipto (información de primera mano) e incluso por España.
Me queda el consuelo de que el libro me salió gratis.
