Las bodas de Fígaro
Martes, Noviembre 4th, 2008Transitar por las bodas de Fígaro es adentrarse el el lío del embrollo aderezado de buena música. Y, a pesar de eso, no pude evitar que se me hicierse infinitamente larga. Siempre que asisto a una ópera, cosas de Pro Música, me remuevo en el asiento como lagartija inquieta, le pongo voluntad y consigo terminar, sin salir bufando del auditorio, que sería lo más honrado. Una es voluntariosa y disciplinada.
Por definición la ópera es el superespectáculo. Ahí se mezcla música, canto, teatro… nada más difícil ni más perfecto, pero yo me lanzaría a la versión Readerst Rigest, por aligerar, por agradar a inconscientes impacientes de mi calaña.
Para los muy interesados en la ópera, graciosa página. http://operitas.blogspot.com/