Archive for Octubre 4th, 2008

Antonio B. el ruso, ciudadano de tercera. Ramiro Pinilla.

Sábado, Octubre 4th, 2008

Antoio B el Ruso

 

Si yo escribiese bien y tuviese la paciencia de ponerme a una novela tendría como estrella de oriente a Ramiro Pinilla.

Después de la trilogía de “Verdes valles, colinas rojas”, las andanzas de Antoñito el ruso me han resultado fascinantes, más que por los hechos que relata por el estilo directo, conciso y elemental que utiliza Pinilla para poner en palabras una vida de desgracia galopante. “El ruso” no podría hablar de otra manera.

 

 

Los salados

Sábado, Octubre 4th, 2008

saco de sal

 

Tenemos una maestra de canto rusa. Decir que es rusa es mucho decir, pero un punto eslava sí que es.

Gracias a su positiva influencia damos alaridos de loca y llegamos al sol 2, al la 2 y al si 2, graciosamente, sin acojonarnos, un poco más y nos salimos del teclado.

Se esfuerza en que comprendamos que modificando nuestra postura, transformando la entrada y salida del aire en un recto tubo y nuestra boca en un bóveda, plagada de dientes, eso sí…  ¡voilá¡ , te conviertes en una eficaz máquina sonora.

Mantenerse derecho como vela es difícil. Nos pesan las carnes, los años, las escoliosis, así que, dada nuestra resistencia o la pertinaz influencia de la gravedad, ha inventado la máquina infalible para enderezarnos sin tuercas, tornillos, arandelas, ni motor. Una simple bolsa de sal sobre la cabeza produce el milagro.

Algunos, bajo el efecto hipnótico del aditamento se concentran fijando la mirada en un punto inexistente del espacio y sueltan todo lo que, musicalmente, llevan dentro.

Ya decía Aristóteles que a grandes problemas, sencillas soluciones. Posiblemente no lo dijese Aristóteles, fuese el que fuese tiene mucha razón.

 

¿Cantaremos el “Membra Jesu Nostri de esta guisa? Me pido una bolsa de sales de baño de color rosa.

 

El bautizo

Sábado, Octubre 4th, 2008

bautizo

Después de la tiabuelidad vienen los fastos subsecuentes: el domingo tuvimos bautizo. Graciosamente esquivé asistir a la ceremonia. El cupo de actos religiosos excede la capacidad del vaso con la música coral religiosa. No me quedé en la puerta de la iglesia fumando y de charla como se estila, simplemente no fui.

No tengo muy clara la validez de la entrada en el mundo católico de mi sobrino nieto. El padrino está sin bautizar y muy prudentemente no se lo dijeron al cura, que, como poco, habría puesto pegas a esta falta de legalidad apadrinadora. Aunque,  dada la falta de fe galopante que sufren,   el curita habría hecho la vista gorda, al fin y al cabo un cordero más en el rebaño no es despreciable.

Parece que el cura barruntaba algo o fue coincidencia que  aclarase que Angelito era a partir de ese momento hijo de dios mientras los no bautizados, entre ellos el padrino y unos cuantos primos suyos,  quedan en la categoría (inferior) de criaturas de dios, a la altura de los caracoles, las piedras, las aguas de los ríos. Queda el consuelo de que el Papa hace un tiempo diese por clausurado el limbo. Las víctimas de nuestra apostasía quedan a salvo de ese lugar insulso.

Mi hermano, el abuelo de la criatura, nos invitó a lo que él llamó un aperitivo  y yo llamaría una comilona. Todo buenísimamente apetitoso. Se notó que los padres de la criatura son cocineros.