Las rosas de piedra. Julio Llamazares
“La lluvia amarilla” es el único libro que había leído hasta ahora de Julio Llamazares. Me impresionó dejándome el ánimo por los suelos. Como suelo olvidar la trama de lo que leo y todo lo que hay alrededor de un libro, si carece de interés, sé que es un libro para releer, cosa que habría hecho ahora, pero se lo dejé a una señora que tiene por costumbre no devolver lo que se le deja. Uno más de los muchos que he perdido por el camino.
Las rosas de piedra, aterrizando voy, es un libro de viajes. El viajero se llama a sí mismo, elemento de distancia que no me gusta nada, mientras nos relata objetivamente, digo objetivamente porque no hay religiosidad en el texto, su estancia en cada una de las catedrales que visita. Describe, narra peripecias de viaje, dialoga con las personas que trabajan en ellas, religiosos y seglares, anota los objetos artísticos más importantes, puede servir de guía.
No sé si creará moda, puede ser que nos encontremos visitantes con su libro bajo el brazo intentando identificar lugares, objetos y personas, con su tocho de 598 páginas bajo el brazo, amén de la cámara de fotos.
Es un libro para combinar con otros, utiliza para narrar su viaje un esquema parecido en casi todas, a veces satura. Me gusta la calma con que afronta su tarea, intuyo que placentera.
Elenita me ha preguntado hoy porqué leo libros tan gordos. Buena pregunta. Debería volver a las Selecciones del Readers Digest, invento americano, una revista que presentaba, y presenta, resúmenes de libros novedosos para personas con poco tiempo o paciencia.
¡Tiempos modernos!
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