Balones, pelotas, cuestiones esféricas. (tontuno de vacaciones)
¿Existe una relación estrecha entre la afición propia del varón por los balones (y los juegos relacionados con ellos) y la cantidad de testosterona en sangre y por ende con la conducta macho gallesca (de gallo-gallito)?
Esta pregunta me ronda la cabeza machaconamente. No aclararé las razones. Estos tíos, los aficionados a las pelotas, son proclives al comportamiento agresivo, insistente, egoísta, infantil, escandaloso, ruidoso, estresante. En razón a “sus pelotas” el mundo debería girar en torno a ellos, cosa que evidentemente no ocurre. El mundo gira a pesar nuestro.
Mi amigo, a la par que compañero, JJ me contaba hace días que la policía local de Molinica no tuvo otra que apagar las luces del parque de la Compañía (de Jesús) para bajar los ánimos de los energúmenos aficionados al fútbol de celebración del Italia-España. Los muy boludos (según el DRAE en Argentina Uruguay:Dicho de una persona: Que tiene pocas luces o que obra como tal. yo creía que boludo era el aficionado a las bolas, pelotas, balones… aunque creo que se ajusta mejor esta definición) tomaron la sana iniciativa de bañarse en las fuentes, romper algo del mobiliario urbano y pasar de los guardias que intentaron poner orden. Los probeticos debieron acojonarse y apagaron luces, “todo el mundo a dormir”.
En mi ingenuidad, estoy esperando la macro manifestación para celebrar que Ruiz Zafón, después de unos cuantos años, ha publicado una nueva novela, que lo reciba el rey y Zapatero o vaya en procesión a visitar a la Almudena, por poner un ejemplo.
Empiezo a resignarme. La revuelta, que yo propiciaría contra el negocio del deporte, es batalla perdida, sólo hay que sopesar la proporción de páginas deportivas en los periódicos, más amplia que “local”, “nacional”, “internacional”…miradas bloque a bloque. Aquí hay mucha pasta.
No sólo eso, según los directivos de la televisión pública, gastarse unos cuantos milloncejos en la adquisición de los derechos para dar el fútbol por la tele dentro de dos años, es casi un deber patrio.
“Es deber y obligación de TVE ofrecer gratuitamente a los ciudadanos todos aquellos contenidos de interés y de calidad que entren dentro de sus márgenes presupuestarios”, ha subrayado la cadena pública en su respuesta a las críticas. “En este sentido, la adquisición de los derechos de la Liga de Campeones se ajusta a las posibilidades de gasto previstas por la Corporación RTVE, por las que rinde cuentas al Parlamento”. Literal del comunicado lanzado en defensa de su compra ante la rabieta de las cadenas privadas.
Sólo tengo un consuelo, a más testosterona, más posibilidad de que se queden calvos.
Noticia de última hora: casi estoy de vacaciones. ¡Jeje! Y dado el momento de optimismo vital les he devuelto los 18 balones a los vecinos.
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