Trompetas
Sábado, Mayo 10th, 2008
Se me acercó por detrás y me dijo, “siempre junto las trompetas con el tío de la cabra -y continuó- , hoy no, ha sido otra cosa”.
Hace veintitantos años nos lanzamos a la aventura de organizar una empresa para ganarnos las habichuelas (legumbre que aborrezco). Debemos estar investidos de una pátina gruesa de dignidad, porque hemos trabajado mucho desde entonces, ya sabéis, dicen que el trabajo dignifica.
Johann Sebastián Bach sintoniza conmigo, si tuviese que guardar las partituras de un solo músico histórico yo lo elegiría a él. Y mira por donde, después de veinticinco años nos da por celebrarlo y un antiguo alumno, Paquico Cánovas, tierno zagal, regala un concierto con dos trompetas marcando una marcha solemne de Bach. Llanto y música suelen ir de la mano y no era la cuestión de la ceremonia, era la música joía lo que me puso en lágrimas.
Una trompeta puede, en su estridencia, herir. Las trompetas son las hijas de los cuernos anunciadores de batallas. Las trompetas de Bach desbordaron alegría. Cosa más bonita.
Traducción de términos molineros:
“Siempre JUNTO” = Siempre asocio…

