La gravedad

Veo mal, pero no tanto como para comprobar que en los dos últimos días me ha salido una arruga imborrable desde la aleta derecha de la nariz hasta la barbilla. De lejos veo muy bien y capto, línea por línea, las arrugas que le salen a los demás.
Según el oculista, sufro de presbicia, un efecto negativo del peso de los años y las malas influencias de la gravedad en el cuerpo. Ya me decía doña Anita que tuviese cuidado con las malas influencias, pueden arruinar una vida.
Una compañera de la piscina Santiago Vidal hace peticiones al monitor para trabajar los glúteos mayores antes de que se le descuelguen. La mujer anda preocupada por eso. Entiendo su preocupación ya que, según parece, si se te caen los glúteos mayores no te puedes sentar hasta que los vuelves a encontrar.
Como tengo los glúteos mayores donde la espalda pierde su honesto nombre, no encuentro razón para preocuparme a fondo por varias razones:
A.- Estando donde están no los veo, entonces no sé si están donde deben estar, aunque aún me siento: buen síntoma.
B.-Mi compañera, que es enfermera, nunca le pide al maestro piscinero ejercicios para reforzar los esternocleidomastoideos o los trapecios, que unen la cabeza con el tronco
Una cabeza descolgada es muy dramática e incómoda, y si no le busca remedio es que ese problema no existe.
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