Estratos y bacalao
Según las noticias en la calle de los Peligros hay una referencia del arte moderno, un montón de escombros que en algún momento fue una casa.
Y es verdad, existe. Yo esperaba que no existiera. A veces no me creo las noticias cuando tengo la sensación de que me están tomando el pelo, más aún cuando he vivido de primera mano el hecho que describe el periódico, radio o TV. Los periodistas, porque no son notarios ni historiadores, suelen maquillar las noticias, nunca se ajustan a la realidad. La verdad de los medios de comunicación es parcial y subjetiva. La noticia es resultado del tiempo que tiene el redactor, la vivencia del narrador o la política que dirige el medio de comunicación que hable. Yo tengo la sensación de vivir en países distintos según escuche la COPE o la SER. Pero es verdad, existe un montón de escombros catalogado como obra de arte detrás de la Trapería, en la calle de los Peligros.
Yo creo que es arte, por dos razones: es un objeto absolutamente inútil y no deja indiferente a nadie. Si permanece el tiempo necesario veremos cómo se desgasta gracias al viento, el paso de los gatos, la lluvia si cayera o cayese - e incluso los muchos malos pensamientos que genera en la mayoría de los que lo contemplan. Irá cambiando, como un objeto vivo.
Contemplar esta obra mueve malos pensamientos sobre todo hacia el consejero de Cultura, un tal Cruz, que tuvo a bien montar un fiestorro en Madrid, que gozó con la presencia de la pelirroja de bote Alaska como referente de modernidad puesta en silicona que no en formol, para celebrar la puesta en marcha de “Estratos”, una movida artística incomprensible para la mayoría de los mortales. Tanto pecado y mala baba por nuestra parte serían imperdonables si el Sr. Cruz pagara sus iniciativas de su propio bolsillo.
El arte moderno, como los adolescentes de mi época, un incomprendido.
¿Qué se me había perdido en la calle de los Peligros?
Nada de nada. Intentábamos celebrar mi santo incongruencia de las gordas en una atea- y el cumpleaños del “Super” -38 (jeje)- en un restaurante agradable: “Trapería30″ guiados por la promesa de la “Semana del Bacalao”.
Resultado: El bacalao bueno, el personal muy amable y bien dispuesto, en el baño, cantan pajaritos, cubiertos, cristalería, manteles, impecables Para volver.
Foto por el morro tomada de http://murciautil.blogspot.com/
Lo siento, pero no había ganas de dibujar, escanear….
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