Archive for Noviembre, 2007

Italia en 100 items: en el lecho del dolor (del XX al XXX)

Viernes, Noviembre 30th, 2007

XXI.    Los trenes de extrarradio tienen paradas obligatorias y otras que los pasajeros deben solicitar, a veces sin esperar a que el conductor te haga caso y te pare en la siguiente, o la siguiente, o la siguiente. Entonces no queda otra que salir del tren y cambiar de dirección con la esperanza de que te paren donde tú quieres.
 

XXII.   Un lumbago es un dolor de espalda que te deja inmóvil e indefenso. Sabes que te puedes mover pero no quieres porque cualquier cambio de postura es dolorosísimo. Una ya está mayor y de vez en cuando sufre un enclavijamiento lumbar. Se cura con Miolastan y un anti inflamatorio, descanso y calor seco.
 

XXIII.    Mi lumbago me metió un día en la cama y se fueron al garete los museos Vaticanos y el Museo Capitolino. Posiblemente me vengaré durante las fiestas de primavera, dejaré aparcadas las esparteñas y el refajo y me iré de nuevo a Italia.
 

XXIV.   Un lumbago te hace descubrir la TVE internacional. Un canal sin anuncios.
 

XXV.     No aguanto todo el día en la cama y aprovechando un ratico de sol me pongo a leer en nuestro patio “La Historiadora”, un novelón pesadísimo que he terminado por pura disciplina lectora. Detrás de mí hay un jubilado alemán o inglés, que también lee envuelto en una manta.
 

XXVI.      El Flaminio, en sus parques, acoge una familia de gatos lustrosos y muy zalameros. Casi tuve la tentación de darle una lata de atún a este gato increíble, de echarlo al coche y traérmelo a Murcia. Ganó el sentido práctico,  no quiero gato ni perro, no sabría  qué hacer con él cuando quiero escapar del mundo.

 

XXVII.      Me engancho a “Desaparecida”, un serialón de la Uno. Parece estar muy bien hecho, es más, los dos guardias civiles me recuerdan a los de Lorenzo Silva, en su serie de novelas de intriga.
 

XXVIII.    Agradezco el efecto Miolastán, me ayuda a llevar graciosamente este día de encierro y la mala conciencia por lo que me estoy perdiendo. Dormir doce horas no es mi estilo, pero las duermo seguidas, renunciamos a subir las cien escaleras que nos llevan al desayuno para evitar empezar el día recalentados.
 

XIX.        Mi “S”, fantasea y fabula con nuestro vecino alemán, es un nazi huido, refugiado en un camping italiano yo creo que es un jubilado ferroviario al que le duele la espalda y la larga vida. Es que está aburrido.

gato.jpgmiolastan.jpg

 

Gato romano (guapo), servidora bajo el efecto miolastan.

 

Italia en cien items (del 11 al 20)

Miércoles, Noviembre 28th, 2007

XI.      En Roma hay cientos de hoteles. La hostelería italiana tiene mala fama (rima), bien merecida en algunos casos y en otros totalmente injusta. Villa Flaminio, elefantito simbólico, es un hotel atípico donde un puedes alquilar un bungalow con calefacción, baño aceptable y aire acodicionado, o si tienes menos pasta, un roalico para tu tienda o caravana. El desayuno es muy mejorable y además colocado en un extremo del parque que ocupa, tras unas cien escalones, para abrir el apetito. XII.   Enfrentarte a esta ciudad y pretender recorrerla en tres  días es una ingenuidad.
XIII.    El italiano,  en trance de trabajo,  come a tragaperro. Si tienes poca pasta entra donde veas italianos en este trance, comerás barato y casi bien. En cualquier caso cuenta que “su parmesano” es mucho más sabroso que el nuestro e infinitamente más barato.
XIV.    Comer a tragaperro (sabía que lo ibas a preguntar) es hacerlo de pie, con prisa y en poca cantidad.
XV.    El café buenísimo (siempre que no sea el del hotel Flaminio) y escasísimo, una taza mojada de café es un spresso italiano.
XVI.    La basílica de San Giovanni in Laterano está cerca de la Via appia. Es antiquísima, anterior al Vaticano y brilla, reluce a pesar de los cientos de visitantes que atrae.
XVII.   La fe mueve montañas y crea extrañas ideas. Guardar dos cabezas en urna para exponer al público, aunque sean las de San Pedro y San Pablo, me parece una idea macabra.
XVIII.    San Juan de Letrán tira de ti con su fila de esculturas en la fachada con tanta fuerza que te dejas sin ver, está en un costado, el obelisco auténticamente egipcio que hay en uno de sus costados. La costumbre de traspapelar monumentos es muy antigua y éste cacho de piedra labrada está ahí desde hace mucho tiempo. Si sumamos todos los restos egipcios que hay por los museos del mundo y por la ciudades debemos comprender que los antiguos egipcios eran la mar de trabajadores.
XIX.    Las esculturas de San Juan de Letrán se han ido sumando en etapas sucesivas y son de autores distintos.
XX.    La puerta Appia, cercana a San Juan de Letrán suma millones de ladrillos que daban entrada a Roma a través de la Vía Appia y se distribuye en por lo menos otras seis calles muy concurridas de coches enloquecidos. En Italia hubo el año pasado más de 5000 muertos en accidentes de tráfico: no sé si en porcentaje supone una cantidad mayor que los muertos españoles, un dato escalofriante pero comprensible.
italia 02.jpgpopule meus.jpgEn San Juan de Letrán no todo son piedras y santos. Esta partitura el ¿original ? del “Popule meus” de Palestrina.

 

 

Italia en cien items. Del uno al diez.

Lunes, Noviembre 26th, 2007
  1. Italia es un país tan parecido a España y tan distinto que asombra.
  2. Los italianos son amables y muy habladores.
  3. Viajamos en ferry desde Barcelona hasta Civitaveccia. Un viaje cómodo si se tiene en cuenta que se puede hacer la mayor parte del trayecto dormido.
  4. Una Biodramina es un medicamento que sirve para evitar el mareo del viajero. La noche del seis al siete de noviembre hubo, a la altura de las Baleares un ventarrón animado que nos zarandeó grácilmente. Entre sueños biodramínicos sentía el movimiento del barco, en ningún momento sentí la tentación de despertar y potar, lo más natural en mí.
  5. Por la mañana, el ferry costea junto a la isla de Elba. Siempre había imaginado al Napoleón angustiado por la pequeñez del islote, pero estoy segura que no podía caminar de punta a punta en u solo día. A Napoleón no le faltaba isla, le faltaban otras cosas que sólo conocen los que disfrutan mandando.
  6. A las cinco de la tarde ya es de noche en Italia. Gracias al temporal llegamos con dos horas de retraso a Civitaveccia, oscuro como boca de lobo. Eso ayuda a hacer turismo nocturno en busca de tu hotel en una ciudad de casi tres millones de habitantes.
  7. El tráfico en Roma es caótico. El sentido de respeto a las normas de tráfico de los conductores romanos es flexible. Nunca se paran ante un paso del cebra si el peatón no toma la iniciativa.
  8. La moto es uno de los vehículos preferidos por los italianos. Moto con parabrisas y casco. Sorprende ver tanto coche pequeño. No sé si es casualidad, pero mi Fiat Punto triunfa. Les doy la razón, es un trasto cojonudo.
  9. El transporte público es barato: trenes, autobuses, taxis, muy usados, muy pintarrajeados, atestados de gente a cualquier hora, sucios, puntuales y de horario arbitrario.
  10. En Roma, por 11 euros viajas en cualquier transporte público durante tres días: autobús, metro, tranvía y tren de cercanías. Para tenerlo en cuenta. Si compras la tarjeta Roma card a eso añadirás entradas para unos cuantos museos.

01 italia ferry.jpg

Viva la Italia

Lunes, Noviembre 19th, 2007

Ya contare mas cosas. Entrada escrita desde Italia, Certaldo, cerca de Florencia y Siena y mas que nada para comprobar que esto funciona.