Archive for Octubre, 2007

Vuelan

Domingo, Octubre 28th, 2007

En la “amoto”, juntos como dos buenos amigos, la máquina esta nuevecica y ellos también. Viernes tarde, casi noche, todos los vecinos de vuelta a casa con ganas de fin de semana, de hacer la compra, tomarse unas cervezas con los amigos y comer con la familia en domingo:
” Acho, tío, dale, dale, dale, que me ha llamao la Yessika. Acho, tío.
Y el Javi arrechucha el puño y le mete caña al trasto casi recién estrenado. El Jonatan va en equilibrio trasero inestable haciendo aspavientos y monadas, que es lo guay. Con las prisas por la Yésica,o por que se les chafa el arreglo capilar de cenicero combinado con media melena en la nuca, o porque están convencidos de que nunca les pasa a ellos, siempre a otros,  no se han puesto el casco, ni chichonera, ni ná de ná.
 Pasan la gasolinera de Zarandona, paraíso de la novia, y el Javi se come el   cruce. No tiene muy claro si el semáforo está en verde, rojo o amarillo, porque no importa, porque él vuela y es el mejor. Y …volando, volando, no ve el lento cochecico rojo guiado por una señora joven y entrada en carnes que se los traga sin haber pedido aperitivo de fin de semana. El Javi y el Jonatan hacen piruetas airosas por encima del metal rojo con la banda sonora de un  crassss de chapa y huesos escacharrados. Los zapatos quedan sembrados aquí  y allá. Los  zagalones están tirados e inconscientes sobre el suelo sucio del cruce entre todo el desvarajuste han montado,  cien peatones  miramos con asombro y algo de pena, veintisiete móviles llaman al 112, dos ambulancias llegan.
Una chica que los conoce, que sabe que son los hijos de tal y cual, recoge amorosamente los zapatos y los abraza como si fueran un cachorro, mientras mira como trabajan los de emergencias.
casco-romano-gladius.jpg 

El casco no es un invento moderno quizá porque muchos hombres han tenido la inteligencia mínima necesaria para reconocer  el valor de lo que un casco proteje.

 

II. Una merienda

Jueves, Octubre 18th, 2007

cucharita.jpg

 Cecilia sacó de la nevera un yogur para ella y dos para Carletes. Sacó dos viendo lo grande que era el dragón. Necesitaría algo más que ella para estar alimentado.
Al dragón se le hizo la boca agua y cogió con sus manitas los yogures, no esperó a que llegase la cuchara, los espachurró y se tragó el yogur. Soltó un eructo con olor ácido.
Cecilia venía con la cucharilla en la mano y así se quedó, tiesa y sorprendida.
—Parece que tienes hambre, animalillo le dijo mientras se sentaba en una silla a comer despacito su merienda.
— ¿Dónde guardas el zumo? preguntó Carletes me lo habías prometido.

—Ahí, en la alacena dijo Cecilia señalando un armario que había a su espalda sírvete tu mismo.

El dragón caminó con cuidado entre la mesa y las sillas de la cocina, mucho cuidado puso, pero con su corpacho movió la mesa de sitio y corrió todas las sillas, haciendo una ola de muebles. Cecilia escuchó el estruendo pero no hizo nada, tenía por costumbre no reñir a sus amigos.

Al abrir el armario Carletes vio una caja llena de cartones de zumo, chocolate, galletas y otras muchas cosas para comer. No lo pudo evitar, la boca se le hizo agua y pensó que se lo comería todo de una sentada. Empezó con los paquetes de zumo, cogió uno en cada mano. Debería haber buscado un vaso para beber, pero no, hizo un agujero con una uña afilada y se metió el paquete en la boca. Apretó fuerte y sintió un chorro de zumo de pera en la boca. “Muy rico” pensó. Y siguió con el segundo, el tercer, el cuarto, el quinto paquete. Amontonó los paquetes vacíos a su lado.
— Tú eres un tragaldabas escuchó a la princesa a su lado que había perdido la buena costumbre de no reñir a sus amigos visto el hambre dragonera de Carletes.
El dragón se sintió ofendido porque no entendía la palabra “tragaldabas” pero le pareció una palabra muy fea. Soltó un eructo ahumado con olor a pera y se puso a llorar.
—Quiero irme con mi mamá —lloró el dragón.  

Englihs Chamber Orchestra

Jueves, Octubre 18th, 2007

sara chang.jpgCansancios aparte, el inicio de este curso resulta especialmente duro, nos animamos al primer concierto del abono sinfónico.
http://www.auditoriomurcia.org/index.php?/auditorio/programaci_n_actual/programaci_n_2007_2008/ciclo_abono_07_08/english_chamber_orchestra

Hace unos días volví a escuchar los conciertos de Brandenburgo gracias a la mula.
Por casualidad llegó a mis manos una grabación de estos conciertos hace unos treinta años (no recuerdo si buena o mala) pero, en mis manías monotemáticas musicales, lo escuché durante dos años a diario, desde el 6ª de bachiller hasta el primer año de universidad. Entonces se murió el tocadiscos y no hubo forma de comprar otro, en esa época yo era aún más  pobre. Al mismo tiempo  tuve una profesora de lengua y literatura significativamente buena, Dña Pepa Díez de Revenga.

La encontré en la esquina del ascensor del auditorio. Ha cambiado poco. Le dije que la recordaba.
La casualidad quiso combinar su presencia con uno de los conciertos de Brandenburgo:  el número 3. Me gustó saludarla,  sus clases eran especialmente buenas. Yo ya era una lectora habitual,  pero ella puso cimientos y ganas para seguir leyendo.
Navegando,  encuentro una referencia sobre ella, ha escrito con otros un libro sobre la tradición de regalar caramelos en las procesiones murcianas, editado por el museo de la ciudad. Intentaré leerlo.
http://www.murcia-museociudad.org/publicaciones.html

Bach sigue siendo una obsesión. Dieron en el blanco con el programa de ayer. Al número Tres de Brandenburgo le faltó un punto de intensidad a ese equilibrio entre lo amargo y lo dulce que  siempre le he visto.

 Las estaciones de Vivaldi, interesantísimas porque la “Englihs Chamber Orchestra” se luce en los matices y contrastes, briosa, fogosa, ágil. Un gran grupo. Le hacía comentarios a mi “S” sobre las poesías que Vivaldi utilizó como referencia para su composición. No hace falta ser muy imaginativo para comprobar cómo estalla la tormenta, se deslizan los copos o cómo se arremolina la nieve. Eso lo he dibujado para un grupo de maestros de música con los que colaboré hace unos años. Sara Chang, la solista coreana, nos deja patidifusos cuando se presenta con un vestido según la más pura estética restaurante chino y toca como una salvaje postromántica. Gusta, sorprende, pero una no puede imaginar al violinista barroco recalentando su instrumento con tanta fuerza.
Hemos vuelto a encontrar a nuestros compañeros de concierto, los canosos escandalizables. A sus aspavientos automáticos a la tos y a los ruiditos  se ha unido una señora que, a voz en grito, le contaba a una amiga suya que había cambiado de sitio porque tenía una vecina que apestaba.  ¡ Qué indiscreción por ambas partes!
Foto sustraida del New York Times. El vestidico es el mismo de Murcia, no se observan aquí la pedrería, el rebrillo y las dos olas de rosa pavo que coloreaban la falda.

Promesas del este (cumplidas)

Domingo, Octubre 14th, 2007

promesas del este.jpg 

Vigo Mortensen peinado como Manolo Lopera  (pero con más pelo) vive aventuras en un Londres poblado por una comunidad rusa que hace equilibrios entre buenos y malos, malísimos.
 

La peli se pasa en un suspiro. Cronenberg rebaja sus niveles de crueldad desquiciada pero no se priva de enseñarnos tajos de cuchillos sangrantes, peleas vaporosas en inferioridad de condiciones y una historia tierna en medio de tanta desgracia.
 

Si tienes un ratico  y seis euros, pásate por el cine.
 

Ni se te ocurra pensar que podrás comer un fin de semana en el Thader después de las dos de la tarde sin hacer una larga cola, si pretendes ir a la primera sesión, vete comido lo que son las masas.
 

Manolo Lopera es el presidente del Betis.
Una pelea vaporosa no es una pelea al golpes etéreos, es una pelea en un baño público.

Gloria, gloria (segunda parte)

Domingo, Octubre 14th, 2007

 images.jpg

Gala de Pro Música “Molina” el diez de octubre. Ya hemos superado el evento, espero que con gracejo y eficacia. Nosotros cantamos a gusto dentro del sobreesfuerzo que es hacer gorgoritos en un teatro sin concha acústica. Las imperfecciones del Villa de Molina son incontables.

Como una es un punto ácrata, pude ver casi la primera parte pasando un poco de las indicaciones de los jefes, compré mi entrada (me volvió a tocar una de las famosas filas ciegas) y escuché, entreví detrás de recias cabezas parte del espectáculo.
Una, que es condescendiente, entiende que en un evento de esta naturaleza se dé cabida a todo sujeto relacionado con la música y que lleva más de cierta cantidad de años en marcha, a pesar del duro aprendizaje y los ensayos. Ensayar música es divertido, pero siempre dudo que ofrecer la propia diversión sin tener el cuenta el valor de lo ofrecido, es un poco injusto para el que escucha. Hubiera sacado del espectáculo a cierta orquesta que tiene a bien mostrar composiciones de paisanos que se recrean en lo que debería ser música de películas: música discreta, que resalta la imagen pero que sin ella es un peñazo como el Everest aunque ellos hacen música en plano, la expresividad no es lo suyo.
Hubo cosas bonitas y meritorias, bien trabajadas. El coro Xolo, sólo señoras, lució sus habilidades vocales sobre disonancias, gritos, susurros, expresión corporal y poesía: muy modernas ellas.
Paquico Cánovas es amigo, y como siempre se mostró como lo que es, un pianista ágil y versátil, la alegría de la huerta. Simón Millán ha evolucionado hacia un cantar dulce y expresivo, aunque lo haga en alemán, un idioma con mala fama.
Las bailarinas excelentes. La parte de danza se cubrió de dignidad y soltura. Las mujeres se esforzaron hasta el punto de quedar rendidas tras la tercera pieza y ahí estuvo lo mejor de la noche, un violinista sacado de la chistera,  desconocido,  y que ni aparece en el programa nos apabulla con su interpretación cirquense de algunas piezas de Sarasate, sale como relleno y descubrimos que es lo mejor de la tarta. Sorpresas, sorpresas te da la vida.
Un respiro bañado en cava puso el intermedio y con ello la imposibilidad de comprobar los avances hacia la música seria que hace Maxi, mi compañero de tablas. En capilla de escaleras hicimos antesala después de que Manolo diese vueltas a la forma más rápida de ocupar las gradas.
Vivir un concierto desde las gradas del coro tiene su peligro, que se lo pregunten a los hombres que juegan en equilibrio sobre el abismo trasero de las nuestras.
Nuestra Virginia, a pesar de las anginas y el agotamiento nos da, todas, todas las entradas. Y nosotros, hasta donde podemos y sabemos, le damos todo lo que entendemos nos pide. El mundo está lleno de coros espectaculares, maravillosos, que saben caminar como un hombre o una mujer solos, que hacen del conjunto y la unicidad una virtud, yo los he oído y los he visto.
Nosotros nunca llegaremos a esa perfección, pero lo cierto, es que tras el trabajo de desbaste que nos aplican Pilar y Manolo y el pulido de Virginia, brillamos y nos sentimos felices como canicas. Esa es la gracia.
Espero que “Promúsica” no me pida un óbolo por usar su anagrama, al fin y al cabo yo canté para ellos gratis.
Aún estoy esperando ver las fotos de los ensayos….

Gloria, gloria.

Viernes, Octubre 12th, 2007

gloria1.jpg 

De nuevo apareció en nuestro camino el Gloria de Vivaldi. Una agradece la oportunidad de dar unos bocinazos sobre buena música.
Algunos músicos de Molinica han organizado un cambalache, la asociación Pro Música de Molinica, valga la redundancia, que pretende agrandar la afición de mis paisanos por la música de “calidad”.
Lo de la calidad musical es algo muy discutible por relativo, ya que lo buena o lo mala que una música nos parece depende mucho del gusto personal.
 Me pillaron  un poco sobrada porque cuando apareció la asociación,  servidora ya era parte de Pro Música de Murcia y había comprado el abono sinfónico de esta temporada. Mucha música para este cuerpo si le echamos  encima, además, la Pro Música molinense.
Se une a esto la terrible manía que le he cogido al Villa de Molina. No me gusta el teatro, sus condiciones para la música están limitadas por una instalación chapucera: ese aire acondicionado atronador, esos escalones de madera recrujientes unidos a la incontinencia urinaria de los molinenses, esos asientos ciegos y estrechos, ese escenario abierto pensado sólo para la microfonía lástima de perricas que se ha gastado el ayuntamiento saltando por encima de la perfección teatral.

El miércoles inauguran y ahí estaremos nosotros, bajo la batuta de nuestra Virginia, que sigue emocionándome en su buen hacer, en su sonrisa permanente, en sus mil recursos para guiar a esta bandada de pájaros sobre la mejor corriente de aire. A veces tengo que disimular una lágrima que se me escapa cuando saca la varita mágica y el mejor gesto bajo centelleantes ojos verdes y tira de nosotros, nos pone en nuestro lugar con un suave guante de seda.

Gloria, gloria, in excelsis deo.
ensayito.jpgensayito2.jpg

Fotos de ensayo. Reflejos del coro y sopranos en acción. Graciosa cesión de Ambrosio.

Contaminación

Miércoles, Octubre 10th, 2007

ajo.jpg

Cambiando de barrio, del centro a la Molineta, dejé de lado el sonsonete permanente de motos, autobuses, coches desesperados en semáforo, coches con mega hiper equipo de música. El ruido es la peor de las contaminaciones, sólo lo puedes esquivar cerrando ventanas o poniendo kilómetros por medio, hacia el campo. Es más, produce estrés, desasosiego.
En Molinica, igual que en otros sitios ponerse totalmente a salvo de la contaminación es muy difícil. La contaminación debe ser una de las ventajas del mundo civilizado, sólo que a mí algunos aspectos de la civilización me parecen especialmente dolorosos.
Tengo un olfato muy despierto. No es una nariz de perfumista pero sí un órgano que se lanza a captar variaciones en los alrededores como nariz de perro. Este verano, para dormir, he intentado pasar del aire acondicionado y abrir ventanas, cuestión de ecología y también de economía. Conozco a mucha gente que le pasa como a mí, agradece un refrescante momento de aire acondicionado, pero nada más.
Algunos días ha sido misión imposible, hacía mucho calor y al final no quedaba otra que conectar al aparato después de la vuelta 2.537 en busca del sueño. Otros días tenía éxito, me dormía plácidamente con mi ventanica abierta, bajo la luz naranja de la farola, pero ahí, en ese intríngulis aparecía un toque contaminante insospechado y familiar: un insidioso olor a ajos líquidos que entra por la nariz, se instala en el cerebro y dispara los resortes de los párpados a las seis de la mañana.
Los hijos de Arturo Carbonell empiezan turno a esa hora y sacan el mortero gigante machacando dos millones de dientes de ajo de golpe, su aroma se extiende desde la cuesta del Vinagre hasta el muy residencial barrio de la Molineta poniendo en huída a “mi” sueño (no sé qué les pasará al resto de los vecinos). No sería de extrañar que ante tamaño conjuro un cliente del “Arco Iris” despertara de su trance.
Sería de agradecer que los hijos (nietos a estas alturas de la historia) diesen el pelotazo del año y vendiesen su nave y el secadero para hacer unos cuantos duplex con jardín. Algunos dormiríamos más tranquilos.
¿Se puede considerar la peste a ajos contaminación?
Con ánimo constructivo les agradezco que me pongan a salvo de los vampiros unos cuantos días al año, no es todo malo.

Peatones

Martes, Octubre 2nd, 2007

 palmera paseo rosales.jpg

Cuando yo era muy pequeña había en la entrada del paseo Rosales una palmera muy alta. En plena adolescencia alguien decidió cortarla de raíz. No había explicación para el palmericidio, aunque intuyo que algo tuvo que ver con el asfaltado de la calle. Cuando uno piensa en calles asfaltadas inmediatamente ve coches circulando por ellas, y es que en Molinica, coches y progreso siempre han ido de la mano.

Muchos años después ganaron las elecciones los socialistas y tuvieron a bien plantar una palmera donde antes estuvo la otra, la mítica palmera de mi infancia. Le faltan décadas para tener la altura de aquella o a mí encogerme de vieja, ya que puede ser que aquella altura astronómica fuese resultado de mi falta de estatura, ahí está, sonriente saludando al paseo Rosales.

Dos de las cosas meritorias que hicieron los socialistas por el municipio y que recuerdo (no digo que se privasen de hacer cosas importantes, es que yo no las recuerdo o que no lo eran tanto) son la restitución de la palmera y la circulación de un solo sentido en la calle Mayor.

Aquella cortapisa a los coches fue una idea rompedora que pretendía repartir las molestias del tráfico democráticamente, entre los de la calle Mayor y la Gran Vía. En Molinica no hay grandes distancias en el casco urbano  y caminar es saludable según mi médico.

Los comerciantes de la calle Mayor se encabronaron con el ayuntamiento alegando que sus ventas habían descendido pasmosamente porque el que iba a su tienda a comprar quería hacerlo con el coche pegado al culo. Y digo los comerciantes porque no creo que los vecinos echasen de menos el ruido del tráfico, la peste de los tubos de escape y otras ventajas de la civilización motorizada.

Los muy incautos obtuvieron satisfacción de parte del ayuntamiento cuando éste cambió su color político y la calle recobró el doble sentido. No creo que ganasen mucho porque ya se empezaba a notar que  Molinica tiene más tráfico del que puede digerir y aparcar para ir de compras al Centro es un milagro de la santísima virgen (de la Consolación) y, antes que dar siete vueltas a las manzanas buscando un hueco, te vas a cualquier centro comercial donde te regalan el parking y la oferta es mayor.

Molinica no es un pueblo pensado para los peatones, cualquier coche tiene más fácil circular (aparcar es otra cosa) que un peatón. Volver al doble sentido en la Calle Mayor es un ejemplo de ello.Caminar por nuestras aceras es complicado si vas con un amigo charlando yq que los dos juntos no caben, con el carrito de la compra,  un cochecito de bebé o aquel paraguas rojo cuadrado del Banco Santander.

Posiblemente no responde a una política trazada con mala intención por el ayuntamiento (vamos a joder a los viandantes poniéndoles obstáculos mil) creo que es más bien una actitud de dejadez por alguien que no ve los problemas del que pretende caminar porque le encanta su “Mercedes” o su “Audi” (Molinica era la ciudad con más densidad de “Mercedes” por metro cuadrado de la Vega Media en la antigüedad cercana y en la actualidad de cuatros por cuatros  apabullantes ).

Creo que adorar al coche es consustancial a la mayoría de los vecinos de este pueblo y el ayuntamiento, siguiendo el sentir comunitario, es blando con los muchísimos coches que exceden la velocidad en sus calles, las motos atronadoras, los tipos que dejan el coche aparcado en una esquina porque van a hacer una gestión y atascan la salida de la acera al paso de peatones, los motoristas que aparcan en las aceras, los dueños de perros que lo inundan todo de mierda, los constructores que se comen una acera sin pensar en la seguridad del que anda, los capullos que tienen una discoteca con ruedas el paraíso. Al fin y al cabo un coche paga impuesto de circulación y un peatón lo hace gratis.