Lección 9: “Agua para todos”

 atracogris.jpg

En todos los kioscos de Atenas hay un frigorífico en la calle lleno de refrescos, cervezas heladas  y sobre todo agua: botellines de agua de medio litro a 50 céntimos de euro.

Con el calorazo de julio, el agua es imprescindible en esta ciudad perfectamente pateable: puedes ir de un barrio monumental a otro en una hora, sin prisas. Beber agua se hace necesario ya que hace calor y,  ahí está, dispuesta y baratita.

Parece que el gobierno griego subvencionara los botellines para evitar la deshidratación del visitante y el nativo.

El gobierno murciano podría hacer algo semejante, Murcia también es una ciudad que invita a caminar, es más si habéis ido recientemente al médico habréis comprobado que la receta universal para los problemas de corazón, la diabetes, la gordura, las almorranas o la caída del pelo es caminar. Las fuentes públicas de agua potable son un aparato exótico para la municipalidad murciana, no las hay y las que hay o están rotas o asquerosamente sucias, y no queda más remedio que echar mano del botellín de auxilio.

 El “Agua para todos” es para todos los que la puedan pagar.

El cuatro de agosto a 35 grados, esperando el 22 de las once de la mañana, yo más seca que el desierto de Acatama, entro en la bocatería de la plaza Diez de Revenga y una botellica de un tercio de agua de Lanjarón, un vaso de agua, 90 céntimos: un robo manifiesto.

Leave a Reply