Lección 2: Elenita, esa trotamundos.
Jueves, Julio 26th, 2007Elenita me ha sorprendido porque es, desde hace poco, una caminante incansable que se empapa de todo lo que hay en la calle, nunca tiene suficiente, todo le llama la atención y tira de los demás sin quejarse. Apaga los conatos de cansancio y te pone ante la evidencia que la oportunidad que tienes delante tiene fecha de caducidad: o ahora no nunca. ¡Guau! Mi chica.
Esto es una novedad en ella que siempre ha tendido a la vida muelle y de desplazamiento corto.
A pesar de eso, de su lanzamiento a la exploración turística, Elena odia los museos, entra de espaldas y así no hay forma de completar el conocimiento total de alguien. Yo adoro los museos de forma irracional: un museo es algo tan perfectamente aburrido como una ópera; su conjunto roza la perfección formal, responde a un gran esfuerzo, pero te satura hasta el extremo que después sólo te acuerdas de las mejores arias, perdón, piezas.
De los museos me quedo con unos cuantos objetos, los demás los olvido pero si no entras, renuncias a esa parte deslumbrante que queda detrás del trabajo meticuloso del ratón de biblioteca almacenador de objetos. En Atenas los mejores son :
http://es.wikipedia.org/wiki/Museo_Arqueol%C3%B3gico_Nacional_de_Atenas
Sin palabras me dejó el Benaki: responde al tipo de museo de artes aplicadas, batiburrillo de objetos de uso cotidiano o casi.
http://www.benaki.gr/index-en.htm
los podéis visitar virtualmente, aunque hay que decir que la página del arqueológico no funciona, cosa no muy extraña, por cierto.
