Principio de verano
Domingo, Julio 8th, 2007
Hoy, siete de julio de 2007 es mi cumpleaños, en media Europa iglesias y juzgados han sido colapsados por novios y novias en busca de un matrimonio afortunado y me han regalado un gallo, un cesto para recoger los hilos y una orquidea.
Si fuera china yo sería un gallo zodiacal. He colocado este animalico simbólico en lo alto de la vitrina de las piedras, lo volátil junto a lo pesado. La cesta de hilos está en su rincón haciendo bien su trabajo y la orquidea disfruta de buena salud junto a una ventana.
Por el cumple y otras cosas, me he regalado un viajecico a Atenas con Elenita. A partir del viernes me pueden buscar bajo cualquier sombra ateniense. Para esa fecha espero haber cruzado el océano de papeles que nos ha lanzado encima la consejería de educación
Tener cincuenta años no pone una piedra en el camino, te sientes igualmente igual que cuando tenías 49 años y 364 días.
La cabrona de Elenita debe pensar lo contrario, lleva dos días preguntándome cómo se siente uno al cumplir medio siglo, incide mucho en el término “medio siglo” y sonríe como un gato. Algo perverso la mueve cuando me pregunta sobre cuántos años tenía mi padre cuando se murió y mi madre, creo que va haciendo promedios para calcular cuándo me va a heredar. Ten hijos pa´ esto. Y yo no siento nada que no curen las vacaciones.