Lección 5: Una gran idea es fuente de pensamientos varios
Lunes, Julio 30th, 2007
La acrópolis tiene un látigo que espolea el pensamiento y la hipótesis: ¿Cómo es posible que unos señores ajenos a la maquinaria pesada fueran capaces de levantar pedrusco sobre pedrusco cosa tan rematadamente bien hecha como el Partenón o el templo de Zeus?
¿Cómo es posible que cientos de años después personas de la misma especie (humana) tuvieran la infeliz ocurrencia de transformar el Partenón en un polvorín que lo hizo saltar por los aires?
Está claro que los humanos somos capaces de lo mejor y lo peor, la combinación de la inteligencia y la brutalidad más estúpida está en nosotros. ¡Vaya especie!

Escucho al vuelo, a pie del Partenón, a un guía argentino (acento que canta) que cuenta un cuento a un grupo de españoles: el robo de las esculturas del edificio por parte de los ingleses en el siglo XIX. Está claro que el señor no es nada anglófilo y cuenta a sus oyentes que los ingleses después del expolio decidieron limpiar en profundidad las esculturas desoyendo a los historiadores que les decían que las manchas no eran tales sino meros restos de pintura, la maldad inglesa no termina ahí ya que desde que el gobierno británico recibió la reclamación del friso del Partenón, la cúpula directiva del British Museum celebra sus asambleas en la sala del Partenón y los miembros de la rencorosa directiva fuma puros y toma té con mucha mala leche bajo las esculturas para dejarlas bien jodidas antes de devolverlas a los griegos.
¿Devolverán las esculturas del Partenón antes o después que el Peñón de Gibraltar?
¿El guía argentino ha confirmado la fuente de las orgías tabaqueras del British Museum?
Fotos:
1. Vista general del Partenón, Elenita es la referencia del tamaño del sitio, ya sabemos que Elenita es pequeña, pero sirve de medida.
2. Caballo en el British Museum. Limpio como una patena y sin manchas de nicotina.
3. Caballo en el propio Partenón. Lo impresionante es el azulete del cielo. Real.






Hoy, siete de julio de 2007 es mi cumpleaños, en media Europa iglesias y juzgados han sido colapsados por novios y novias en busca de un matrimonio afortunado y me han regalado un gallo, un cesto para recoger los hilos y una orquidea.