Crema pastelera o pastel de cremas varias
Domingo, Abril 22nd, 2007
Nos gustan los dulces, para qué negarlo. Yo, mentalmente, me resisto a su tentación porque tienen a bien sentarme mal, valga la contradicción, pero al final termino pecando, la tentación es más fuerte que la posible acidez de estómago, los michelines peco poco, pero peco.
Un amigo me ha enviado un video donde la crema pastelera toma vida al ritmo del coro de los Bohemios de “La Traviata”, la crema pastelera, la crema de fresa, de café, de plátano dan sentido a la vida y color a una aburrida y aristocrática tarta de nata. La bohemia da un toque de locura y frescura al blancuzco orden existencial de la gente de orden, gente “normal”.
Es muy divertido. Para echarle un vistazo.
He aquí el link:
http://www.dailymotion.com/video/xp7vr_verdi-traviata-choeur-bohemiens
yhablando de bohemia, Elenita deberías poner en tu currículo que has participado del coro de la ópera “La Boheme”, cosa que muy poca gente ha hecho en la vida. Ella (tú), vestidica con su traje de época dando vueltas en un irreal barrio parisino del siglo XIX.
Me gustan los dulces, pero no dependo de ellos para ser feliz de lo que sí dependo (desde hace unas tres semanas) es del “Respibien”. Estoy en pleno mono, intentando dejarlo.
Me ayudó a huir de la congestión nasal en mi último resfriado y , una vez muertos todos los virus, olvidados los estornudos, debería haber dejado atrás la atrancazón de narices, pero no, el cuerpo me sigue pidiendo el espray nasal, cuando pasan 12 horas de la última chufletá es como si llevaras una pinza de la ropa sobre la nariz. No puedo respirar nada más que por la boca, parezco un pez Lo estoy dejando.

Lo estoy dejando.
es e instalaciones. Después me tuve que comer una ensaimada para levantarme el ánimo. La vida es así, una de cal y otra de arena.



Me marcho con el paraguas en la mano, he quedado a cenar con mis colegas en las Mulas. Después del zarangollo, el tomate partío con olivas, los buñuelos de bacalao, las patatas al Real Murcia, las dos cervezas, el pastel de café (buenísimo, oye tú) y el cigarrico que me fumé (seré pecadora) ….me lo dejé en un rincón, olvidado, tal como estaba dos horas antes. ya no llovía. Murcia es así, secano puro.