Los caracoles de casa Herminio
Lunes, Marzo 5th, 2007
Comida de familia paterna al completo alrededor de una paella de conejo con caracoles en la famosa casa Herminio de Molinica del Señor.
Un poquico atacadica de los nervios llegué al evento, y tarde, cuestión imperdonable a la hora que era, el hambre que todo el mundo traía y porque yo había hecho la reserva en el restaurante.
Como el año pasado comida tranquila y familiar en armonía y por el mero gusto de hacerla, sin entierro, boda u otro evento celebratorio.
La familia, ¡bien!, gracias, con buen apetito y escapando en compañía de pequeños achaques, que son casi una garantía de una vida longeva. Muchas fotos, besos y recuerdos comunes o no.
No tan bien de salud quedaron los caracoles de la paella que pasaron a formar parte de nuestras vidas. La paella buenísima pero no tanto como para que los comensales se deshicieran en alabanzas.
Esperaba servidora una gran paella invadida de apetitosos caracoles babosos, una invasión de los ultracuerpos en pequeño y no fue tal. Los bichos eran cadáveres y, la paella aunque cocinada a la leña, carecía del perfume a hierbas que yo le habría puesto.
Reflexión zoológica:
Aunque pensemos que un caracol es un bicho lleno de indiferencia, buscando en internet
te das cuenta que también tienen vida sentimental y amorosa. Para
ejemplo los de la foto, así, tan felices, retozando entre la hierba. 

