Archive for Enero 21st, 2007

Prohibido niños

Domingo, Enero 21st, 2007

Entraron en la tienda dos señoras y una niña de unos seis años. Las mujeres hablaban sin parar, era imposible entender de qué. Una pisaba las frases de la otra. La cría daba mordiquitos a un bocadillo de atún con tomate dejando migas de atún y pan a su paso.
—Aprieta bien el bocadillo Noe le dijo a la cría la mujer más alta- Queremos trapos de cocina eso a la dependienta que se dio la vuelta en un suspiro  empezando a buscar en los estantes del fondo.
Noe mordía sin gana el bocadillos pringoso que le había hecho la amiga de su madre. Atún, puajjj. No estaba muy conforme.
La chica sacó seis modelos de trapos: felpa estampada, felpa lisa, rizo doble, rizo sencillo, pan de pobre, algodón de alta calidad para el cristal.
Ellas se miraron  y comprobaron precios en las etiquetas. Baratos, pensaron a dúo. Tantos años de amistad apuntaba trazos de telepatía.
La Noe dejó con disimulo el bocata en un montón de toallas, ya no tenía hambre. Le puso una toalla naranja encima. Problema resuelto.
—    ¿Nos llevamos una docena de los de rizo, Consuelo? dijo la mamá de Noe.

—    Vale, la mitad para ti y la mitad para mí.

 

Noe tiró  de la  toalla y el bocata quedó mejor oculto entre los pliegues y se fue andando despacito  al fondo de la tienda mientras su madre y Consuelo terminaban dcomoeltuyocolgorpeque.jpge comprar. Allí había montones de prendas de ropa interior y ropa para la casa. Un tesoro.

—    No puedo venderles solo doce paños, tienen que llevarse una caja.

—    ¿ Por qué? No necesitamos tantos.
—     Señora, órdenes del jefe, para menos no se pone.
—    Pues vaya, qué desanchao.
—    Es que vendemos para las tiendas explicó la dependienta sin ganas de explicar que eran mayoristas.
—    Anda, guapa, ¿es que no quieres vender ná?

—    Menos de una caja no puedo.
—    Bueno, pues nada. Noooe, ¿dónde estás?, Nooooe. Que nos vamos.
 

La cría escucha a su madre y sale del fondo con una tanga encima del pantalón y un sujetador con puntillas.
 

—    Mira, mami, como el que tienes en tu cajón. ¡Qué chulo! Y …ya me he comido el bocata. ¡Qué rico!

 

 

 

Cuando yo era pequeña llamaban “mondongos” a las personas incapaces de reaccionar ante situaciones consideradas de mala educación y que afectaban a los demás.
Ejemplo: Era una mondongo la madre del crío que  usaba  las cortinas de casa (propia o ajena) para imitar a Tarzán. La madre mondongo cuando veía al niño a  metro y medio del suelo y oía recrujir la tela decía:
 

—Nene, te vas a caer

 

Todo esto sin mover un músculo.
En tiempos de mi madre uno de cada diez madres o padres era mondongo. Muchas veces coincidía en que el sujeto tenía entre cinco y diez críos y, digamos, el padre andaba escaso de fuerzas.
Hoy se ha disparado la mondonguitis y, por razones sin concretar (comodidad, frustracionitis, etc) , muchísimos padres dejan a sus hijos campar sin límites en espacios donde hay otras personas. Horror. La cosa no tiene visos de mejoría.

Y todo este rollo viene a cuento de que me estoy haciendo mayor, y por tanto algo cascarrabias y tanta mano blanda me da un poco de asco, tanto como una mano sudada, y porque en el 20 minutos aparece la noticia de unas tiendas murcianas que han decidido, posiblemente hartos de mondongos, limitar el acceso de los niños a sus establecimientos. Cómo está el mundo.
 

http://www.20minutos.es/noticia/193287/0/tiendas/prohiben/perros/