Música para rematar el año
Domingo, Diciembre 31st, 2006La orquesta de jóvenes de la Región de Murcia en el Villa de Molina bajo la atenta mirada de Virginia Martínez.
Sin darnos cuenta se nos hacen las nueve y llegamos corriendo, entramos casi los últimos, un instante antes que los fumadores de la puerta que se enjaretaban la última calada en previsión de que el mundo se hundiera durante el concierto y no pudiesen fumar más.
Calificación del concierto: Notable
Trabajazo el de Virginia Martínez y la OJRM durante los pocos meses que llevan juntos.
Un repertorio agradable al oído permite a la orquesta actuar en muchos momentos como un solo hombre, un solo instrumento. Me gusta especialmente la suite karelia de Sibelius y el discurrir a paso ligero por los cuadros de la exposición de Musorski. El “Moldava” de Smetana venía lastrado por el prejuicio de haberlo escuchado este verano en el Rodolfinium de Praga por la sinfónica de Praga, y no solo eso, creo que era la pieza peor preparada de todas: los viento/metal se pierden en algún momento y el triángulo nos va dando alfilerazos con ganas.
Bonito y esforzado el trompeta se lució y casi se nos muere del esfuerzo, rojo, rojo. Los percusionistas pierden la cabeza en el final de “Cuadros”, pierden la cabeza y el sentido de la medida arrastrados por la confusión entre ímpetu y eficacia, cosa de la juventud.
Alguien que creo conocer tenía guardado un ¡Bravo¡ explosivo como lazo de cierre. Guau.
El concierto se hizo corto, nos faltó un bis. Debería ser obligatorio: bises fuera de programa, sorpresa, regalito para un público agradecido. El que no quiera escucharlos siempre se puede marchar.
Y todo esto a pesar de que:
- En el Villa de Molina se oye el aire acondicionado atronadoramente, sólo se oculta si la orquesta ataca fortes y fortísimos.
- La densidad de dos (2) toses por segundo se mantiene constante. La salud o la educación (mala) de los molinenses debería preocupar a las autoridades. ¿Cuándo prohibirán la entrada de caramelos con papel a los conciertos?
- Tenemos un bebé y su respectivo padre en las inmediaciones. La cría se portó bien, todo hay que decirlo, pero con la típica movilidad constante de la carne creciendo.
- Tener delante a una idiota a la que le suena dos veces el móvil, se marcha a medio de la representación levantando a una fila completa y vuelve media hora más tarde cargada de bolsas de plástico.
- Comprobar que el aire caliente de la sala se va concentrando en las filas superiores, arriba hace un calor asfixiante, enrojecemos, nos empavonamos.
El Villa de Molina ha sido un paso adelante positivo en la programación cultural de este pueblo que crece sin medida, pero me pasa en este teatro como cuando voy a la seguridad social, siempre que salgo reflexiono sobre lo difícil que es para muchos servicios públicos mantener el objetivo del trabajo perfecto, tener en cuenta todos los detalles.
http://www.molinadesegura.es/portal/fnot_d0_v1.jsp?codnoticia=1321&tipo=3
NAVEGACIÓN

Buscando imágenes doy con esta página de un grupo de titiriteros que han montado la obra de Musorsgkij. Merece la pena una visita.
http://www.brujeriasdepapel.com/mussorsgky2.htm





er orchestra”. Allá en el gallinero, teóricamente se escucha todo mucho mejor. La asistencia a este concierto es escasa, nada que ver con la inauguración de la temporada. Según me informa mi hermanico, veterano en estos eventos, es normal que la asistencia flojee en relación directa al número de interpretes de la orquesta
én la actitud, meritoria y miserable, de algunos de los asistentes al ciclo sinfónico. El invierno es malo, la gente se resfría, tose, come caramelos sin papel (es decir le quitan el papel antes de comérselo) y hace cosas naturales porque están vivos, les gusta la música, pero también son entes vivos a los que les pica la cabeza y/o la garganta y lo tienen que remediar. Hay algunos asistentes que lanzan miradas de odio, fulminantes ráfagas de “así te ahogues” a los que tienen la osadía de toser fuera de intermedio, tanto fanatismo musical da miedo. . Supongo que no irán a los actos de Cajamurcia porque se les reactiva al úlcera de la mala leche.
Sigue sin nevar, incluso sin llover, la nieve me trae de cabeza. Comparada Molinica del Señor con Lepe, es mi pueblo más dado a la nevada. Será por eso que nuestro alcalde no ha decidido aún alquilar el cañón de nieve artificial, aún se debe acordar de la última, hace 24 años, un sábado del mes de febrero. Yo aún recuerdo que bajé al mercado con unos zapatos rojos de tacón de cara puntiaguda que se me incrustaron en los pies. No los he olvidado ni el barrillo del mercado.