Imprebis
Domingo, Octubre 1st, 2006
Te ríes.
Los cuatro sujetos que aparecen en el escenario (mínimo atrezzo) se comprometen con el público a improvisar una obra dramática según las sugerencias que han pedido a los asistentes en la entrada.
Usando la palabra y el gesto hilvanan una acción realista, surrealista, reivindicativa, hilarante, desmadrada, pervertida, salida, políticamente correcta y criticones con la oposición (pobres) y con los curas (muy pobres).
Paralelismo: abro el frigo y hay tomates, queso, yogures, anchoas, olivas negras y guindas y me digo, ¿Qué comemos hoy? Una ensalada de tomate a la salsa de yogur al contraste de guinda.
Ellos igual, meten mano en el recipiente de las sugerencias, leen dos veces la que al azar sale, se reúnen en asamblea mientras el músico (Yayo Cáceres) improvisa una cancioncilla de un par de minutos. Y comienza la acción que, lógicamente está teóricamente dirigida por el público y desarrollada sobre esquemas de acción más o menos comunes y preparados.
Los dos actores (Carles y Carles) se lucen vocalmente, hablan sinuosamente, cantan, gritan, no aburren gracias a su expresión cantarina. El director pensante gesticula al fondo del escenario, incluso participa raramente. Sus gestos recuerdan a la simbología que usan los entrenadores de fútbol americano para poner en marcha las estrategias previamente acordadas con sus jugadores.
Me reí. El público se rió y ellos se vieron en la necesidad de hacer un bis, cosa poco frecuente en el teatro.
Nota crítica (no podía faltar) :
En las fila 15 del teatro villa de Molina, asientos del centro, no se ve un pijo, el escenario queda oculto por la cabeza del de la fila 14, la cosa es trágica si te toca delante una señora con gran melena fosca y mechas.: odio la estética capilar de las mechas. Los asientos son estrechos e incómodos y encima te ves en la obligación de escorarte a derecha o izquierda para buscar el hueco que te permita ver: lamentable atentado contra el derecho del espectador a ver una obra en condiciones dignas.
¿Será esto un derecho humano?
Conclusión: En el teatro Villa de Molina sobra cemento artístico y faltan condiciones técnicas.
Lo de cemento artístico es un decir.
¿Quién es el responsable de este desaguisado?
http://servicios.laverdad.es/servicios/web/teatromolina05/suscr/nec4.htm
NO hace falta hurgar mucho para ver que el mismo sujeto que ha diseñado el teatro Villa de Molina también es en parte responsable del edificio de la Escuela de Idiomas de Murcia, más conocida como el horno de San Basilio. Sin comentarios
La impuntualidad sigue siendo una de las características del festival de Teatro de Molinica del Señor.. En sus primeros años los retrasos eran proverbiales (una hora no era nada extraño), ahora siguen con sus diez minuticos de rigor. Esto no es Suiza, está claro.
Seamos positivos y saquemos algo bueno de lo malo:
Se me ocurre que:
Como tiene menos de un año estará en garantía. El ayuntamiento, que es el pagano de la obra, aún podrá reclamar sobre los errores de fábrica del edificio y sus instalaciones.
El diseñador del patio de butacas debería ir al Vega Plaza a ver unas cuantas pelis y tomar recorte de cómo se hace una sala de espectáculos de las que no dan ganas de salir (si obviamos la peste a palomitas).
NO hace falta hurgar mucho para ver que el mismo sujeto que ha diseñado el teatro Villa de Molina también es en parte responsable del edificio de la Escuela de Idiomas de Murcia, más conocida como el horno de San Basilio. Sin comentarios.

